Con la publicación este 21 de septiembre 2021 en el BOE de la orden ministerial del MITECO que aprueba la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPE), la especie pasa a estar protegida en todo el territorio nacional y desde mañana 22 de septiembre 2021 dejará de ser cinegético y, por tanto, considerado como un trofeo de caza.

WWF valora este giro imprescindible en la protección del lobo y subraya en un comunicado que esta nueva etapa debe estar centrada en conservar las poblaciones de lobo, apostando por una coexistencia efectiva con la ganadería, en lugar de seguir matando lobos de forma indiscriminada.

Para lograrlo, la organización considera clave la aprobación urgente de una nueva ‘Estrategia nacional de conservación y gestión del lobo’, consensuada y que sirva de guía a las Comunidades Autónomas para elaborar nuevos planes centrados en la conservación y recuperación de la especie y en la coexistencia efectiva con la ganadería extensiva. 

Culmina así un largo y escrupuloso procedimiento, iniciado por la organización ASCEL en 2019, en el que el MITECO ha seguido los pasos reglados para la protección de especies, las recomendaciones de su propio Comité Científico y de la amplia mayoría de la comunidad científica.

Para alcanzar ahora una coexistencia efectiva es imprescindible impulsar un conjunto de medidas de prevención y compensación de ataques, como asegurar el pago rápido y justo de los daños, el impulso y apoyo a la aplicación de medidas de prevención -como vallados o mastines- y otras medidas de apoyo estructural a la ganadería extensiva.

El objetivo debe ser que los ganaderos extensivos no carguen con el coste extra de esta coexistencia, que tengan todos los apoyos necesarios y que, además, el sector salga reforzado con otro tipo de apoyos estructurales y con la nueva PAC.  

Este modelo de coexistencia es el único posible en pleno siglo veintiuno, como evidenciaba el informe internacional de WWF y UNEP. Con la protección efectiva del lobo en toda España, se da un paso vital para avanzar en este sentido. Sin embargo, dicha coexistencia no será real hasta que no se apruebe una nueva ‘Estrategia nacional de conservación y gestión del lobo’ -participada y consensuada- que ponga en valor todos los servicios que el lobo y la ganadería extensiva aportan a la sociedad.

Además, esta estrategia debe servir de modelo para los nuevos planes que deben aprobar las distintas Comunidades Autónomas con presencia de lobos, subraya WWF.

La inclusión del lobo en el LESPE constata que el hasta hoy modelo de gestión de la especie, basado en cazar y matar lobos, no ha funcionado: no ha resuelto los problemas, ni disminuido los conflictos y tampoco ha cumplido con la Directiva Hábitats, que obliga al estado de ‘conservación favorable’ del lobo.

En este sentido, la ciencia respalda que matar lobos ni disminuye daños, ni resuelve conflictos, pero también señala que las medidas de prevención son eficaces cuando se aplican de forma correcta, se adaptan a cada situación y, sobre todo, no suponen ningún coste añadido para el ganadero.

Según Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España: «Hoy es un día clave en la conservación del lobo porque se abre una nueva etapa tras años denunciando que no se estaban cumpliendo las leyes, que matar lobos no es la solución y que su gestión se basaba en su persecución. Es el momento de apostar por un nuevo modelo de gestión basado en la coexistencia y de poner en valor tanto al lobo como a la ganadería extensiva».

«Hoy comienza una nueva etapa en la conservación del lobo con la protección de todas las poblaciones, pero no nos podemos conformar con ello.. El futuro de la biodiversidad de nuestro país tiene que verse reflejado en los nuevos planes de conservación de la especie que deben elaborar las comunidades autónomas, donde se cambie radicalmente el enfoque y el objetivo principal sea la conservación de la especie y no su persecución», concluye Del Olmo.

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