El invierno está lleno de peligros para nuestros perros

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Foto @Kontxaki
Foto @Kontxaki

La Real Sociedad Canina de España, junto con The Kennel Club, la organización británica más importante de cría de perros de raza fundada hace 149 años, y una de las más reconocidas del mundo, advierten de los principales peligros a los que se enfrentan nuestros canes en esta época de grandes fríos, nieve y heladas.

Para ello han elaborado una pequeña guía en donde nos avisan de lo que puede suceder si no estamos alerta, porque a los perros también les afecta el frío y hay que tomar una serie de precauciones para protegerlos.

Los anticongelantes, peligrosísimos

Por nada del mundo se arriesgue a que pueda ingerir anticoagulante. Puede parecer obvio, ¿verdad? Pero su buen olor y su sabor dulce, combinado con el incremento lógico del uso del líquido en este periodo, pueden suponer una trampa mortal para los perros: un simple lamido puede afectar a sus riñones y causarle la muerte.

Por ello, si no queda más remedio que usar anticongelante para el coche, hay que asegurarse de que no hay animales cerca y de que todo ha quedado limpio. Si nota que puede haber alguna filtración, por mínima que sea, límpiela. Y, si cree que su perro ha bebido, no dude ni un segundo en llevarlo al veterinario.  

Hipotermias 

Al igual que sucede con los humanos, exponerse mucho tiempo a temperaturas muy bajas puede reducir la temperatura corporal del can y provocar hipotermia. Esto no significa que la mascota no deba salir al menos tres veces al día a pasear: por lo general y en casos extremos, debería de bastar algo de abrigo.

Sin embargo, ahí entra en juego el tamaño y el peso: cuanto más grandes, más aguante. Si el perro empieza a temblar, no cabe duda: hay que llevarle de regreso al confortable hogar. Y un consejo: que las prendas no les aprieten demasiado.

Además, tampoco hay que dejar a un perro en el coche en invierno. Los vehículos no cuentan con un buen sistema de aislamiento térmico y el vehículo protege al perro de la lluvia y el viento, pero no del frío. Si se deja al perro solo en un automóvil estacionado mientras hace frío afuera, la mascota puede encontrarse rápidamente con un riesgo severo de hipotermia.  

Riesgo de congelación

Cuando hiela y salimos a pasear, es importante revisar las patas de la mascota: el hielo o la nieve pueden mezclarse con el pelaje y formarse una inesperada bola fría, que no solo puede ser incómoda, sino que puede aumentar el riesgo de congelación.

Cuando el perro levante las patas, gima o deje de caminar, es muy probable que estemos ante una advertencia de que tiene frío: es importante comprobar que no haya síntomas de congelación.

Si la zona donde vivimos está muy expuesta a las bajas temperaturas, también se puede optar por ponerles protectores de patas, disponibles en las tiendas de animales.  

Lagos o ríos congelados

Los perros son ágiles y sagaces, pero ante un estanque, lago o río congelado, no hay que tentar a la suerte: las placas pueden romperse y caer ellos al agua, con riesgo de hipotermia.

Si el animal va suelto y sucediera, hay que tener cuidado, porque si el suelo no ha resistido el peso del animal, tampoco resistirá el de su dueño…

Además, el hielo demasiado afilado podría lastimar a la mascota. Lo mejor es llevarlos atados.  

Sal en la calle

Es habitual que en los días de mucho frío los servicios de limpieza echen sal para derretir la nieve y el hielo. Pero el uso de sal, y de otros químicos, pueden causar irritación en las patas.

Y qué decir si nuestra mascota se pone a lamer la sal… Mucho cuidado y no se lo permita, ya que puede ser dañino para su organismo.

Es crucial que el animal no coma sal y, si es necesario, use botines protectores para ayudarle a caminar en los días más helados.  

Bien visible

Aunque a partir de finales de diciembre cada día anochece más tarde, hasta el próximo cambio las horas de luz son reducidas. La falta de iluminación hace más vulnerables a nuestras mascotas ante los coches, pues pueden distraerse y acabar en la calzada.

Es importante que lleven ropa reflectante, brillante o luminosa en invierno para que no se pierdan.

Igualmente, en la Real Sociedad Canina de España abogan por que se haga obligatoria la identificación de mascotas mediante microchip.

Tres de cada cuatro perros abandonados en España no lo llevan, y ponérselo a los animales localizados cuesta más de un millón de euros al año.  

¡Que no engorde!

En esta época del año hay que prestar atención a la alimentación del peludo. El cuerpo pide más calorías con el frío, y los perros no son ajenos a esta tendencia. Además, los paseos suelen ser más cortos y ellos están menos activos debido al inclemente clima.

No es bueno que el animal se desmadre con la báscula. Y para darle una vida más saludable ante las bajas temperaturas, podemos reducir la cantidad de comida y tratar de jugar más en interiores para mantenerlo activo. No hay que olvidar que la salud es lo primero.

Periodista. Tras más de 30 años en el sector de la construcción en una publicación para profesionales, me dediqué al mundo de la solidaridad a través de un partido político, ocupándome de la comunicación. Esa época determinó el comienzo de un camino dirigido a la defensa de los derechos humanos, a la denuncia. Poco después me instalé en México. Publiqué en un par de periódicos y en una revista literaria, donde edité poesía. A través de Periodistas en Español comencé a relatar lo que sucedía allí. Tras siete años de estancia en el país azteca, en 2018 regresé a España.

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