Nos volvemos a duchar con agua caliente. Se cumple una semana desde que llegamos a Nueva Zelanda y viajamos de regreso a Auckland para recoger la furgoneta de Javier y seguir camino hacia la parte más baja de la Isla Norte, donde nos esperan parajes como el Cráter de la Luna, la Piscina de Champán, y alguna sorpresa más que no esperábamos.

Marisol Castro

La furgo de nuestro hijo se ha quedado sin batería. Un amable iraní enfundado en su mono azul, que lleva más de 20 años en el país y que trabaja en un taller, nos ayuda a arrancarla recargando la batería. Todo altruistamente y con una sonrisa, a pesar de que nos ha dedicado más de media hora. En España nos hubieran “clavado” por eso. Comemos en un café pub, que está enfrente del polígono industrial dónde dejamos la furgoneta, en Aintree Avenue Airport Oaks, un lugar bastante apetecible. Unas ricas y sabrosas hamburguesas y unas birras.

La mina de oro

Tras la sobremesa, de camino a Tauranga, nos paramos en la abandonada mina de oro de Karangahake. La más grande y próspera que tuvo nunca Nueva Zelanda. El lugar en el que está enclavada es otro paraje inolvidable, un desfiladero que se encuentra entre las cordilleras Coromandel y Kaimai, en el extremo sur de la península de Coromandel en la isla Norte de Nueva Zelanda.

Imprescindible coger nuestro frontal con buena luz y recorrer las antiguas galerías, caminando sobre las vías que en su día dieron soporte a las vagonetas, alguna de las cuales todavía está parada en el camino. Para los valientes hay largas galerías abiertas que se pueden recorrer en total oscuridad. La montañas y la garganta del río Ohinemuri o río “rojo” dejan ver a las claras lo que esconde la tierra, y que en su día los pioneros llegados desde Europa intentaron extraer. Aunque la leyenda cuenta que fueron las lágrimas de sangre de Hinemuri, la hija pequeña de un jefe maorí, las que originaron la corriente y su color, al no poder casarse hasta que no lo hicieran sus hermanas mayores.

Se nos hace tarde y como es habitual al llegar de noche no tenemos sitio para dormir en los camping libres cerca de nuestro próximo destino, otra playa. Todo lleno, y además los camping de pago cierran a las 20.00 horas. Hoy lo tenemos crudo. Al final, después de rogar un poco, nos franquean la entrada en un camping de pago, otro TOP 10 Holiday Park, pero es el más caro de todo el viaje, 24 dolares neozelandeses por persona. Las instalaciones están muy bien, hay cocinas comunes y baños. Está lleno de mobilhomes y remolques de caravana fijos, los llaman cabins.

Javier se ducha por la noche. Yo me reservo para una buena ducha caliente en la mañana. Tenemos que apovechar, por si los próximos días no encontramos dónde ducharnos, y ducharnos por la noche y por la mañana es una buena opción. Este viaje es lo que tiene.

La Comarca, de película

Javier se va unos días a la granja en Opotiki. Nosotros seguimos camino solos en este octavo día. Vamos hacia Hobbiton. Antes compramos una tarjeta de teléfono porque necesitamos datos y contacto para poder desplazarnos y buscar a través de la aplicación CamperMate los sitios dónde ir y dónde parar. Hasta ahora utilizábamos el teléfono de nuestro hijo. Es lo que explicaba antes, no puedes viajar sin datos en Nueva Zelanda, aunque lleves mapas tradicionales, que yo cogí en el centro de información. Pero la aplicación a la que me refiero os hace la vida mucho más fácil y aprovechas mejor tu viaje. Como dice mi hijo, CamperMate, es la biblia del backpacker.

Hobbiton, sin duda hay que verlo, recorrerlo y pisarlo, más si eres un entusiasta del cine y, por supuesto, un friki de las trilogías de Tolkien. Cuesta 80 dólares por persona y el recorrido dura dos horas y media, pero puedes apreciar el trabajo que supuso crear algunas de las localizaciones de El Señor de los Anillos. Además es muy entrañable verte dentro del hogar de los Hobbit y pasear por La Comarca, el lugar creado de la ilusión de los libros que deja de estar solo en tu imaginación. Y si te gusta el cine es impresionante que te cuenten cómo encajaron en la naturaleza los decorados de la historia. Nosotros nada más llegar a España volvimos a ver la película, para mantener el recuerdo de los sitios visitados.

Kauris

De ahí al Bosque Redwoods, donde podemos admirar los Kauris, uno de los árboles más grandes del mundo, no tanto por su altura sino por el tamaño de su tronco, que rivaliza con el de las secuoyas norteamericanas. Como es habitual tienes para elegir varias rutas para caminar, con diferente distancia y dificultad. Impresiona tal altura y longitud. Están a apenas un kilómetro de Rotorua, y es un lugar que la gente local utiliza para correr, montar en bicicleta y hacer deporte.

Hay dos camping gratis en la ciudad de Rotorua (una ciudad preciosa) pero no hay sitio, no nos podemos quedar, a pesar de que esta vez no hemos llegado demasiado tarde. En busca de un camping gratis acabamos en Okere Falls, todo un descubrimiento, un río que merece la pena ver con otra caudalosa cascada. Aquí pasaremos esta noche. Sólo hay cuatro plazas autorizadas pero dentro del mismo parking hay sitio, está muy recogido y ya hay algunas autocaravanas que se quedan allí fuera de las plazas permitidas. Más tarde llegaron unos cuantos vehículos para sumar compañía. Nos hemos arriesgado porque no podíamos llegar a otro sitio. Ha habido suerte, no nos han sancionado.

El Cráter de la Luna y la Piscina de Champán

Volvemos a la carretera, tempranito. Ya estamos en el noveno día. Salimos hacia el Cráter de la Luna. Un inmenso cráter volcánico en el que descubrimos decenas de fumarolas por dónde escapan los gases que se concentran en el interior de la tierra y que, tarde o temprano, volverán a erupcionar. Muchos carteles advierten de que debes estar atento a las señales por si hay que evacuar urgentemente. También se pueden ver restos de caminos de lava, lagos de barro y lodo mezclados con aceites y un fuerte olor a azufre que nos va a acompañar todo el día. Porque hoy, la cosa va de volcanes. Después de este paseíto de 90 minutos por la antigua boca del volcán salimos camino a Wai o Tapu, un impresionante campo geotérmico, Thermal Wonderland, lo llaman ellos.

Dos horas y media recorriéndo el parque y no te cansas. La Piscina de Champán impresiona. La llaman así no por el color, sino porque el agua está llena de burbujas debido a que “está cociendo”. Un paisaje que te cautiva, lo mismo que ocurre con las terrazas. Te recomiendo hacer el recorrido largo que pasa por un bosque con su correspondiente leyenda y que nos lleva hacia un paraje maravilloso desde dónde podemos contemplar un lago, verde esmeralda, cuyo color se debe a la proliferación de algas alimentadas por los nutrientes de ácidos y otros minerales procedentes del campo geotérmico.

Día para recordar, sin duda, como todos los que llevamos en este país que, por momentos, te sorprende con algo indescriptible. Ahora plasmando mis recuerdos de esta zona inestable, no dejo de pensar en la isla volcánica que entró en erupción llevándose por delante la vida de varios turístas cuando estábamos allí. Pero eso, os lo contaré cuando llegue el momento.

Los Orchard

De regreso, camino de Opotiki vamos a la granja de backpakers y al orchard de los kiwi, producto que define a Nueva Zelanda y da nombre popularmente a los habitantes de esta tierra. Vamos a visitar el hogar de los últimos meses de mi hijo. Queremos ver en qué trabaja y a qué dedica el tiempo libre. Mañana nos contará todos los detalles del cultivo de kiwi y nosotros a vosotros.

Acceso a la serie Conocer Nueva Zelanda

Periodista para quien es tan importante lo que se cuenta como la manera de hacerlo. No todo vale en esta profesión, cada día más denostada. Empeñado en recuperar la credibilidad y contar las historias que interesan y afectan de verdad a la vida diaria, porque el periodismo es de todos y para todos. El propietario de la información eres tú. Es lo que siento desde que comencé en la emisora de radio Onda2000, como director de informativos, la Agencia EFE, EL PAIS, Onda Madrid y los servicios informativos de Telemadrid. Pionero del programa Madrid Directo y redactor jefe de Córdoba TV. Irak, Emiratos Árabes, Marruecos, Argelia, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Bosnia o Ecuador han sido destinos internacionales de mis informaciones, pero creo firmemente en la información local. Por eso, ahora, del mundo a Aquí Madrid.

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