El Consejo de Ministros aprobó la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, del Faro de Trafalgar, situado en Caños de Meca, en el término municipal de Barbate, en la provincia de Cádiz.
La propuesta nació del Ministerio de Cultura que incoó en junio de 2025 el expediente para la declaración, que supone la aplicación de este nivel de protección, la máxima que establece la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español.
El Faro de Trafalgar, construido en el siglo XIX (1860-62), es uno de los edificios más singulares del litoral andaluz. Se alza sobre el Tómbolo de Trafalgar, frente a las costas donde tuvo lugar la histórica batalla naval de 1805, enfrentamiento naval de España y Francia ante la armada inglesa.
Se ubica en un entorno protegido desde 1989 como es el Parque Natural de La Breña y Marismas de Barbate.
Su ubicación estratégica lo ha convertido desde su origen en un elemento clave para la navegación marítima y el acceso al Estrecho de Gibraltar.
Un testimonio único de la ingeniería del siglo XIX
El faro fue proyectado por el ingeniero Eduardo Saavedra y Moragas (1829-1912), en colaboración con Rafael Navarro, Antonio de Palacio y Manuel García, alumnos de la Escuela de Caminos.
Se edificó dentro del ‘Plan General de Alumbrado Marítimo de las Costas y Puertos de España e Islas Adyacentes’ de 1847 y se iluminó por primera vez el 15 de julio de 1862.
Con una torre troncocónica de mampostería de más de 34 metros de altura y una organización singular en torno a una casa-patio central, el Faro de Trafalgar presenta una tipología poco habitual en los faros españoles.
Desde su construcción, el faro ha sufrido una serie de intervenciones y mejoras para adaptarlo a las innovaciones tecnológicas que se iban produciendo en el campo de la navegación marítima, no obstante, estas reformas apenas han modificado su esquema compositivo original.
Cabe destacar que mantiene su uso ininterrumpido desde su construcción.

Desde el punto de vista tecnológico, el faro es un testimonio histórico único de la ciencia y la tecnología aplicada a la navegación marítima. Inicialmente su óptica tenía un alcance aproximado de 19 millas (30 kilómetros). Años después se modificó aumentando considerablemente su haz luminoso en torno a las 40 millas (64 kilómetros).
Esta declaración tiene como objetivo la protección de los valores históricos, científicos y técnicos del bien, sin interferir en sus competencias en materia de señalización marítima.
Así, no afectará el mantenimiento, actualización o instalación de aquellos elementos necesarios para el funcionamiento del faro como señal marítima, así como la instalación de nuevos medios técnicos imprescindibles para la prestación del servicio de señalización marítima y de clima marítimo del Sistema Portuario Español, así como la adecuación de estos a los avances tecnológicos que se produzcan.
El Faro de Trafalgar está adscrito a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) y a Puertos del Estado dependientes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, desempeña un importante servicio público para la seguridad marítima.
En 2017 fue incluido en el ‘Catálogo de faros con valor patrimonial de España’ realizado en el marco del Plan Nacional de Patrimonio Industrial “como un testimonio histórico de la tecnología y la ciencia de su tiempo”.




