Tres países unidos por la pasión fútbolera: Canadá, Estados Unidos y México, desde el 11 de junio al 19 de julio del 2026, 48 equipos provenientes de África, América del Norte, Centro/ Caribe (CONCACAF), América del Sur (CPNMEBOL), Europa (EUFA), y Oceania se darán cita para competir jugando 104 partidos, en distintas localidades.
Es el Campeonato más grande organizado en el mundo según declaraciones de Gianni Infantino, quien celebra la intervención de Estados Unidos por la compleja logística y la organización de este país.
Es a su vez el campeonato más caro de la historia y se recomienda comprar las entradas en la página web de la FIFA. Hay entradas por 50 y 60 dólares, aunque las reventas han llegado a 2000 dólares.
La FIFA con sede en Miami muestra en sus instalaciones el balón que se usará en el Mundial 2026, en replica gigante.
Más países, más regiones, más equipos, más inclusión, con grandes desplazamientos dadas las distancias del continente americano, con sede en distintos países y distintas zonas horarias. Más viajes y más exigencias para los jugadores y los aficionados que siguen a sus equipos.
El fútbol es un deporte, con reglas relativamente fáciles y el atractivo del gol. Los pueblos ven en el fútbol su válvula de escape a la presión laboral y económica, a sus frustraciones personales y del país, es una catarsis y una fiesta colectiva, donde se siente la fuerza de la pertenencia. En un mundo globalizado que trata de anular tus raíces y tu historia, el fútbol levanta el estandarte de la pertenencia. Por eso, las grandes tiendas ofrecen camisetas y banderas de todos los países participantes.
Un fan me dice: «Es el Campeonato más caro de mi vida, pero no me lo puedo perder, mi país está entre los favoritos».
Entre los países favoritos están España, Francia, Marruecos, Japón y Portugal.
En Miami ya están instaladas las pantallas para las trasmisiones gratuitas. Las carteleras anuncian los partidos de Miami:
- 15 de junio: Arabia Saudita y Uruguay
- 21 de junio: Uruguay y Cabo Verde
- 24 de junio: Escocia y Portugal
- 27 de junio: Colombia y Portugal
España no tendrá partidos en Miami, sino en Atlanta, comenzando el 15 de junio: España y Cabo Verde.
Seguridad extrema en aeropuertos y zonas turísticas: «Ya estamos entrenados- me dice un policía- recibimos el Super Bowl!»
La hostelería aun sin cupo total sigue entusiasta y los restaurantes y bares se preparan para las hinchadas: «Estoy vendiendo mucho»- me dice un empresario de suplementos para bares.
¡La euforia ya está en Miami! ¡En Nueva York la hinchada argentina llenó Times Square y se redobla la seguridad!
EL fútbol como fenómeno socio-psicológico y de arte
La pelota aparece en primitivas civilizaciones, la pateaban los chinos en el juego llamado «cuju» y los griegos y romanos jugaban en campos cerrados. En las culturas prehispánicas impresionan las canchas de pelotas de los lugares arqueológicos.
Durante la Edad Media las prácticas deportivas eran comunes, derivaron en el «Soule» de Francia, en el «calcio» de Italia, y en Inglaterra en el fútbol del Carnaval, que más tarde se organizó en equipos colegiales.
En el siglo diecinueve, con el avance de la burguesía y la industrialización, Inglaterra crea reglas del juego. En 1848, se reúnen en Cambridge para unificar estatutos y en 1863, el deporte se incluye oficialmente en las escuelas.
Durante el siglo veinte, el fútbol se profesionalizó, surgieron los clubes, los estadios para público y los jugadores profesionales pagados, constituyéndose en un deporte-espectáculo-negocio.
Hay algo que empuja al hombre a la competición, a la conquista del gol. El gol es un éxtasis, un orgasmo, un logro que desata el sentido de pertenecía y los nacionalismos latentes. El sueño de identificarse con el «Campeón», el sueño de «Ser Campeón».
En el siglo veinte y en este que atravesamos, el fútbol es, a su vez, un gran negocio, compra y venta de jugadores, creación de estadios y urbanizaciones, la danza de millones y de escándalos de corrupción, sobornos y fraudes.
El fútbol es también una herramienta de manipulación política. Silvio Berlusconi conocia el asunto, fue presidente de Italia y del equipo de fútbol AC Milán. La Junta Militar de Argentina lavó imagen con el Campeonato de 1978. Qatar se colocó en el mapa mundial con su Campeonato 2025, el turismo lo condecoró país favorito de Medio Oriente.
Los pueblos necesitan catarsis. Los griegos veían las tragedias de Sofocles, lloraban mientras comían higos, las hinchadas del fútbol de hoy gritan ante un gol y toman cerveza.
Le pregunto a un joven. ¿Por qué esa pasión por el fútbol?: «Porque me libero de problemas y el gol me da sensación de poder»
Cabe destacar que más de 270 millones de personas están activas en este deporte, mueve la economía mundial con un PIB de quinientos mil millones de dólares, datos no constatados pero posibles; lo constatado es que el fútbol impacta la economía global, es constructor de identidad nacional y es un fenómeno de masas. El fútbol excede el deporte, es industria, interés comercial y geopolítico; y reflejo de nuestra sociedad actual.
Muy copiosa es la bibliografía sobre fútbol y psicoanálisis y sociología, y también numerosos los escritores que escriben relatos sobre fútbol.
La literatura ha dado libros memorables, entre ellos: Peter Handke con «El miedo del portero ante penaliti» (1948); «Literatura y fútbol» del argentino Eduardo Sacheri; Juan Villoro refuerza con sus libros: «Balón dividido» y «Dios es redondo». El autor paraguayo August Roa Bastos nos entregó su novela «El crack» y, en España, Camilo José Cela «Once cuentos de fútbol». La lista sigue…
El fútbol ha tocado también al cine, recordemos «Pelota de trapo» (1948) un clásico argentino y el documental de Maradona, «El Hincha» (1951) del mexicano Manuel Romero y el filme uruguayo «Mi mundial» (2017), basado en el libro de Daniel Baldi, entre otros filmes con temática fútbolera.

Exposición del artista uruguayo Daniel Supervielle
El arte también ha plasmado el fútbol en pinturas y esculturas, menciono dos exposiciones actualmente en desarrollo, una en México, en la Fundación Jumex; y otra en Miami, por el artista Daniel Supervielle, oleos y grabados sobre los hinchas de fútbol, auspiciada por el Consulado de Uruguay en Miami, con la presencia de la cónsul general María Virginia Tebot, autoridades de la FIFA y el alcalde regional.
Conversamos con el artista en el marco de la exposición y este fue su testimonio:
Daniel Supervielle: A mí siempre me interesó el fútbol, pero no soy fanático, me interesa el fútbol como expresión cultural, como forma antropológica del ser humano de hacer deporte, unirse, compartir, competir y divertirse.
Cuando terminé la universidad, mi tesis fue «Literatura y fútbol en Uruguay». Eso me llevó a investigar toda la historia del fútbol en el país desde 1800, cuando llegaron los ingleses, hasta las copas de fútbol que conseguimos: La medalla de oro: Juegos Olímpicos de París en 1924; Amsterdam en 1928, la Copa Mundial con sede en Uruguay, en 1930, y Campeón del Mundo en 1950. Hay toda una épica en Uruguay por la cual nos sentimos orgullosos del fútbol. Un día me puse a pintar esos cuadros famosos que estaban en blanco y negro en revistas antiguas, destacando el color celeste de la camiseta. Un pintor muy conocido en mi país, Ignacio Irrutia, me invitó a su taller y voy estudiando mi estilo, me dijo que mirara en los estadios, que había algo importante que podía explorarlo.
Así lo hice, y vi que las hinchadas, visualmente, son una explosión de color, de movimiento. Encontré un manantial para inspirarme, y así surge la «Serie Multitudes» inspiradas en las hinchadas, estos trabajos empezaron hace siete años. No he parado, tanto que estoy en Miami en la Copa del Mundo 2026.
Adriana Bianco: Hay un aspecto visual de ese conjunto humano heterogéneo, hay artistas que pintan a los jugadores, los movimientos de la pelota, vos tomas la hinchada…
DS: Si, me interesa lo visual, lo antropológico y sociológico. Si el fútbol está presente en nuestro planeta, porque no visualizarlo como tema de arte. Yo pinto a la gente, al «hincha», porque son ellos los que permiten que el circo del fútbol viva y continue, si no hay hinchada que consume, no hay fútbol. Estoy haciendo un homenaje a los apasionados del fútbol.
AB: ¿Por qué crees que la gente se apasiona por el fútbol? Hay un fenómeno de identificación muy fuerte.
DS: Sin duda. Necesitamos identificarnos con algo potente, una tribu a la que pertenecer. El fútbol le da a la gente un sentido de pertenencia, pertenezco a este equipo, a esta camiseta, a esta selección y a este país. Si mi país gana, yo soy campeón del mundo.
AB: Creo que los latinoamericanos han contribuido mucho con el fútbol a nivel mundial y lo impulsaron, especialmente, por esa necesidad de identidad nacional.
DS: Sin duda, Latinoamérica aportó campeones: Brasil, Uruguay, Argentina; y eso afirma la identidad nacional, porque el fútbol es una de las cosas donde nos hemos destacado, más que en Estados Unidos; que lo ve como juego y donde hay otros deportes ligados a la identidad nacional.
AB: Tu pintura parece abstracta, pero hay una figuración explicita.
DS: Es una mezcla de las dos cosas. Yo estoy influenciado por la paleta de Pedro Figari, un gran artista del siglo diecinueve; y por Iturria, mi maestro. No estoy dentro de la Escuela de Torres García, del famoso constructivismo, yo busco una técnica más libre, como los impresionistas. El tema me conduce a la emoción.
AB: A la distancia parecen cuadros abstractos, pero al acercarte, ves las figuras, los personajes, en el enjambre de la multitud.
DS: Tienes razón, de lejos, se ven las manchas de colores, cuando te acercas hay micro detalles y lees los personajes. Hay dos lecturas en mis cuadros: lo abstracto y lo figurativo.
AB: ¿Cuáles son tus proyectos?
SD: Yo soy periodista e investigador, trabajo en el Centro de Estudios de Investigación Social en Uruguay, el más importante del Uruguay, tengo a mi cargo el monitoreo de seguridad y analizamos la seguridad pública, mi carrera profesional está muy definida, pero reconozco que la pintura gana territorio en mi vida y quiero dedicarme más a ella.
Hice ya varias exposiciones en Buenos Aires, en Washington y ahora en Miami; y estoy invitado para otras muestras, planeo prepararme para el campeonato del 2030, estar fuerte con mi obra y seguir experimentando, porque el arte es encontrar tu voz, experimentar y el tema del fútbol tiene mucho para dar.
El fútbol hace gol en el arte y tiene más goles y sorpresas en este mundial.




