El Bernabéu todavía no ha terminado de transformarse. Aunque la gran remodelación del estadio comenzó hace casi siete años y buena parte de las obras ya ha quedado atrás, el edificio continúa incorporando cambios, nuevos espacios y experiencias que van mucho más allá del fútbol.
La última novedad ha sido especialmente visible. Este verano, el histórico rótulo “Estadio Santiago Bernabéu” ha dejado paso a una nueva rotulación exterior en la que aparece únicamente “Bernabéu”. El cambio, realizado en agosto y vinculado por el Real Madrid a motivos comerciales, incorpora además letras retroiluminadas que refuerzan la presencia del estadio en el paseo de la Castellana.
Puede parecer una modificación menor, pero refleja la nueva concepción del edificio. El Bernabéu ya no se entiende únicamente como el campo donde juega el Real Madrid. Es también una marca, un espacio de entretenimiento, un centro de eventos y una plataforma tecnológica que continúa evolucionando después de las grandes obras.
Y buena parte de esa transformación no se encuentra a simple vista.
Del estadio físico al edificio digital
La remodelación del Bernabéu ha sido uno de los proyectos de construcción más complejos desarrollados en Madrid en los últimos años. No se trataba de levantar un edificio desde cero, sino de transformar una infraestructura existente mientras seguía funcionando. Para hacerlo posible, la tecnología tuvo que adelantarse a la obra física.
La metodología BIM —Building Information Modeling— desempeñó un papel fundamental. Permite crear modelos digitales que integran información de arquitectura, estructuras, instalaciones y construcción, y coordinar a los distintos equipos alrededor de un mismo modelo. Para que esta colaboración funcione es importante contar con un estandar BIM o protocolo BIM que establezca cómo se genera, organiza, comparte y actualiza la información durante las distintas fases del proyecto.
En este sentido, Borja Sánchez Ortega, director de Proyectos y director del Máster BIM mejor valorado en 2026, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora Espacio BIM, explica que este sistema ha funcionado como un auténtico “gemelo digital” del Santiago Bernabéu. Según señala, esta digitalización “ha facilitado la coordinación entre equipos, la planificación de cada fase y la resolución de problemas antes de que se produzcan en obra”.
El estadio debía incorporar nuevas estructuras, instalaciones y sistemas tecnológicos sobre una construcción existente, con numerosas restricciones y sin perder por completo su actividad. Antes de colocar acero, hormigón o instalaciones, una parte importante del Bernabéu estaba siendo construida en el ordenador. Y esa información no desaparece con la obra: puede seguir acompañando al edificio durante su vida útil.
El siguiente salto: inteligencia artificial
La evolución tecnológica no termina con BIM. El siguiente paso es combinar esos modelos digitales con herramientas de inteligencia artificial capaces de analizar grandes cantidades de información y automatizar procesos. La IA puede ayudar a analizar documentación, identificar patrones, mejorar la planificación o detectar posibles incidencias.
El salto importante se produce cuando el modelo digital deja de ser únicamente una herramienta para diseñar y construir y empieza a convertirse en una representación útil durante toda la vida del edificio. En el caso del Bernabéu, esta posibilidad resulta especialmente relevante por la complejidad de sus instalaciones y por la variedad de usos que tendrá el estadio.
El responsable BIM del proyecto, Hendrik Hiddemann, señalaba en una entrevista hecha por Espacio BIM al estudio de arquitectura L35 para su sección AbiertoXObras que “el modelo BIM servirá como una herramienta clave para la gestión y el mantenimiento del estadio”. La idea es que los datos utilizados durante la construcción puedan seguir siendo útiles para operar, mantener y actualizar la infraestructura.
El Bernabéu se acerca así a una nueva generación de edificios en los que la frontera entre lo físico y lo digital resulta cada vez más difusa. Si BIM aporta la estructura de información del edificio, la inteligencia artificial puede ayudar a interpretarla y convertirla en conocimiento para tomar decisiones. La digitalización deja de ser una herramienta auxiliar de la construcción para convertirse en parte del propio edificio.
Un estadio que se utiliza mucho más allá del fútbol
La otra gran transformación se produce en el uso del estadio.
La cubierta retráctil, el videomarcador de 360 grados, las nuevas zonas de hospitalidad, los espacios comerciales y las áreas destinadas a eventos responden a una misma estrategia: conseguir que el Bernabéu tenga actividad durante buena parte del año y pueda adaptarse a usos diferentes.
El estadio se convierte así en una infraestructura multifuncional.
Un día puede acoger un partido; otro, un concierto, un evento corporativo o una experiencia para visitantes. Esa flexibilidad exige una arquitectura mucho más compleja y, sobre todo, una infraestructura tecnológica capaz de gestionar diferentes configuraciones y necesidades.
La reciente renovación de la imagen exterior forma parte de esa misma evolución. El nombre “Bernabéu” funciona ahora como una identificación más directa de la marca y acompaña a un edificio que aspira a ser reconocible no solo como estadio, sino como destino de ocio y entretenimiento.
La tecnología empieza a formar parte de la visita
Pero quizá uno de los cambios más significativos sea que tecnologías que durante la construcción permanecían ocultas empiezan ahora a convertirse en parte de la experiencia del público.
En 2026, el Real Madrid ha presentado Bernabéu Infinito, una experiencia inmersiva desarrollada junto a Apple para Apple Vision Pro. La propuesta utiliza vídeo inmersivo, tecnología 3D estereoscópica y resolución 8K para ofrecer una nueva manera de acercarse al estadio y a los contenidos relacionados con el club.
La diferencia respecto a una visita convencional es fundamental: el visitante no depende exclusivamente del espacio físico. Puede experimentar también una representación digital del Bernabéu.
Es una evolución que conecta el estadio con una tendencia tecnológica mucho más amplia. Los edificios empiezan a tener una dimensión digital que permite crear experiencias que no dependen únicamente de sus espacios físicos. El Bernabéu es, en este sentido, un ejemplo de cómo la tecnología puede ampliar los límites de un edificio y transformar también la forma en la que las personas lo viven y lo perciben.
La obra física puede estar llegando a su última etapa, pero la transformación del Bernabéu continúa. El estadio ya no es solo un recinto deportivo: es un edificio que combina arquitectura, datos, tecnología, entretenimiento y experiencias inmersivas. Y todo apunta a que la próxima transformación todavía no será la última.




