
Ecologistas en Acción de Madrid alerta del deterioro y la muerte de árboles, especialmente ejemplares jóvenes, en distintos barrios de la capital. La organización reclama al Ayuntamiento una inspección general, la reposición de los árboles perdidos y un protocolo verificable que permita controlar el mantenimiento de las nuevas plantaciones.
Hojas marchitas, ramas secas y árboles recién plantados que no han sobrevivido al verano. Este es el panorama que Ecologistas en Acción de Madrid asegura haber constatado en barrios de Vallecas, Arganzuela, Chamberí y Lavapiés, entre otras zonas de la capital.
La organización ecologista atribuye este deterioro principalmente a la falta de riego y al mantenimiento insuficiente del arbolado urbano por parte del Ayuntamiento de Madrid. El problema afecta de manera especial, según su seguimiento, a los ejemplares de nueva plantación, más vulnerables durante sus primeros años.
El comunicado está acompañado de fotografías que muestran árboles jóvenes con la copa seca o gravemente deteriorada. Ecologistas en Acción sostiene que no se trata de un fenómeno puntual y recuerda que lleva años denunciando deficiencias similares en diferentes puntos de la ciudad.
Los árboles jóvenes necesitan un seguimiento específico
Los árboles procedentes de viveros reciben cuidados y riegos regulares antes de su traslado. Su plantación en alcorques urbanos, con menos suelo disponible y condiciones más adversas, exige un seguimiento específico durante el periodo de arraigo y consolidación.
El propio Plan Director del Arbolado Viario de Madrid establece que los árboles recién plantados y todavía no consolidados necesitan riego. También contempla aportes complementarios de agua mediante cisternas cuando concurren sequía ambiental y temperaturas elevadas.
El verano de 2026 ha reforzado esa necesidad de mantenimiento. La Agencia Estatal de Meteorología lo ha calificado como el más cálido registrado en España desde, al menos, 1869 y el tercero más seco desde 1961.
Estas condiciones extremas incrementan el estrés hídrico de los árboles y, por tanto, la importancia de garantizar el riego previsto para los ejemplares jóvenes. Para Ecologistas en Acción, el calor no explica por sí solo el estado observado: el factor determinante sería la insuficiencia de los cuidados municipales.
Plantar árboles no garantiza su supervivencia
El Plan de Plantaciones 2025-2026 del Ayuntamiento de Madrid programó 12.639 árboles: 6938 en zonas verdes y 5701 en el viario de los veintiún distritos.
La cifra refleja las plantaciones previstas, pero no informa de cuántos ejemplares sobreviven y consiguen consolidarse. Ecologistas en Acción considera que el compromiso ambiental de una administración no debe medirse solamente por el número de árboles plantados, sino por su estado después de varios años.
La conservación corresponde a la Dirección General de Gestión del Agua y Zonas Verdes. El Consistorio ha anunciado que el 1 de noviembre entrará en vigor un nuevo contrato de mantenimiento, con un presupuesto de 150,4 millones de euros anuales y obligaciones más estrictas para las adjudicatarias.
Entre ellas figura que las empresas asuman el cien por cien del coste de los árboles recién plantados que se pierdan. El alcance real de esta medida dependerá, sin embargo, de su aplicación, del control municipal y de la publicidad de los resultados.
Un problema denunciado de forma reiterada
Las advertencias sobre el cuidado del arbolado madrileño no son nuevas. En julio de 2026, asociaciones vecinales y ambientales ya reclamaron una intervención urgente ante los problemas de riego y conservación detectados en el Parque Central de AZCA.
Aquí Madrid también ha recogido anteriormente denuncias por los daños causados al arbolado durante obras de remodelación urbana, incluidas talas, reducción o eliminación de alcorques y afecciones a raíces y troncos.
Estos antecedentes sitúan la nueva denuncia en un problema continuado: la distancia entre los anuncios de plantación y renaturalización y el cuidado efectivo del patrimonio vegetal ya existente.
Una inspección y un protocolo verificable
Ecologistas en Acción reclama una inspección inmediata del arbolado de toda la ciudad para determinar su estado y localizar los ejemplares que necesitan una intervención urgente.
También exige la reposición de los árboles perdidos por un mantenimiento inadecuado y la implantación de un protocolo verificable para las nuevas plantaciones. Ese sistema debería permitir conocer los riegos efectuados, las incidencias detectadas y el porcentaje de ejemplares que sobreviven y se consolidan.
La organización propone tomar como referencia un periodo mínimo de cinco años. De esta forma, las campañas municipales podrían evaluarse no solo por el número de árboles colocados cada otoño, sino por los que permanecen vivos y en buen estado.
La nota no incluye una respuesta específica del Ayuntamiento sobre los casos denunciados. Sus compromisos generales y el nuevo contrato de conservación deberán contrastarse con el estado real del arbolado y con datos públicos sobre la supervivencia de las plantaciones.



