Diarios de Brooklyn (2016)

Hilario Barrero, toledano de Brooklyn, tiene ya una amplia y acreditada trayectoria en esto de los Diarios; este tomo que ahora nos entrega, correspondiente al año 2016, hace el número nueve de los ya publicados (sin contar con los que guarde, a buen seguro, en su cajón).

Es un género difícil, porque implica un continuo equilibrio entre la sinceridad total y el pudor, entre mostrar y ocultar, entre lo personal y lo colectivo. Y yo creo que el amigo Hilario, en esta nueva entrega hace alarde de maestría al afrontar esos equilibrios, no siempre fáciles de sortear.

Pero pienso que su principal virtud es el vuelo literario, el toque poético que lo impregna todo, de enero a diciembre, de Nueva York a Toledo, de sus descripciones externas (barrio, calles, personajes, ciudades) a sus reflexiones más desgarradas e íntimas.

La esencia de un diario es la cotidianeidad, y en ella caben lo grande y lo pequeño; desde una avería doméstica y el revuelo que supone hasta las tiendas que cierran (algunas que abren) en el barrio, o el recuerdo de los amigos que se van yendo de este mundo, que cada vez son más.

La mirada de Hilario Barrero a todo esto es a la vez sociológica y poética, descriptiva y escrutadora, de testigo o testimonio, pero también de protagonista. La dualidad entre Nueva York y Toledo, que es central en éste y en anteriores entregas de sus Diarios, nos da una perspectiva más amplia, más plural, enriquecedora.

El autor ve Estados Unidos con los ojos de alguien que vive allí hace más de cuarenta años, pero también con los del español, el europeo, con sus referencias y contrapuntos. Y a la inversa, la mirada sobre su Toledo natal, íntima, amarga a veces (como cuando habla de los recuerdos familiares sobre la Guerra Civil), está traspasada por ese aire cosmopolita que ofrece la vida en la gran urbe, en el escaparate de todas las tendencias de nuestro mundo.

Un libro pues, para entrar en los pliegues de una vida que reflexiona sobre la inevitabilidad de su final; sin alharacas ni falsas tragedias, conscientes de que es el destino de todos, y que sólo cabe afrontarlo con serenidad y lucidez.

Un libro con dos ejes centrales, el amor (el amor duradero en pareja) y la muerte, la de los cercanos que nos va cercando y que no deja de estar presente en el imparable paso del tiempo. Un paseo pues, neoyorkino y toledano, por el amor, la muerte y por mucho más.

  • Hilario Barrero
  • Como si fuera a ser el último
  • Diarios de Brooklyn (2016)
  • Ed. Libros del aire
  • Cantabria, 2022; 176 pags.

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