Menorca es uno de los destinos turísticos más bellos del mediterráneo. Su paisaje costero es diverso y ofrece una amplia variedad de rincones realmente paradisíacos. En realidad, muchos de los puntos más bellos pasan desapercibidos debido a su inaccesibilidad. 

Llegar hasta algunas de las calas más bellas de la isla a pie resulta bastante difícil aunque, afortunadamente, este tipo de restricciones desaparecen si se opta por una travesía marítima. Alquilar una lancha en Menorca puede abrirnos la puerta a su paisaje escondido y a algunos de sus tesoros más valiosos. A continuación te hablamos de algunas de sus calas escondidas más bellas. ¡Toma nota!

Cala Pregonda

Situada en la costa norte de la isla, esta cala virgen escondida se ha convertido en uno de los rincones favoritos de los menorquines. Su tasa de ocupación es realmente baja por lo que no cuenta con servicios. Para llegar hasta Cala Pregonda a pie es necesario hacer un largo trayecto bordeando la costa por lo que, de hacerlo, es recomendable contar con una buena reserva de agua y protección solar.

Cala Escorxada

Su inaccesibilidad la ha convertido en la gran olvidada para la mayoría de turistas. Y es que para llegar hasta ella a pie es necesario caminar durante más de una hora a través de un trayecto repleto de piedras partiendo desde Santo Tomás. Este tesoro escondido es sin duda una de las playas vírgenes más bellas de la geografía de Menorca. No obstante, dada su ubicación, es preferible visitarla mediante una travesía en barco. La distribución de su relieve, compuesto por elevados acantilados, se acompaña de un pinar que la bordea, por lo que está muy protegida frente al viento del norte. La tranquilidad de sus aguas es perfecta para practicar esnórquel y, además, la escasa presencia de bañistas la hace perfecta para las escapadas más íntimas.

Cala Presili

Flanqueada por bellas rocas negras y el faro de Favaritx, Cala Presili ofrece un paisaje litoral de aguas cristalinas y arena blanca en pleno norte. Se ubica dentro del Parque Natural de Es Grau y muy próxima a Cala Tortuga, también encantadora. A menudo se la califica como una playa nudista, no obstante, lo cierto es que no existen zonas destinadas como tal a la práctica del naturismo en la isla.

Cala en Fustam

Flanqueada por un paisaje boscoso y ubicada en un Área Natural de Especial Interés, esta cala presenta unas dimensiones bastante reducidas y su dificultad de acceso la lleva a ser mucho menos transitada que otras calas vecinas como Cal Escorxada. No es extraño si tenemos en cuenta que para llegar a pie hay que hacer una ruta de más de una hora desde puntos como Cala Mitjana o Es Migjorn Gran.

No obstante, a sus aguas turquesa y su fina arena se le une un entorno poco masificado, algo que, especialmente en temporada alta resulta bastante poco común. 

Cala Pilar

Al ser una cala bastante difícil de localizar, suele ser el destino de aquellos que son verdaderos amantes del senderismo o, en su defecto, de aquellos que hacen travesías en barco. Además de ser una de las calas más recónditas de la isla, es la que cuenta con mejores vistas de la zona norte del litoral bañada por el color rojo de la roca y la arena. Todo un espectáculo visual bastante poco habitual en los paisajes costeros del norte de la isla.

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