De mi cuaderno de notas, por Jesús Cabezón

Manuel AzañaCipriano Rivas CherifClara CampoamorNegrín y el oro de Moscú (que sí existió y que aún queda mucho por localizar), los MachadoAntonio y ManuelConcepción ArenalMargarita Nilken… Todas estas figuras y muchas más caben en este libro titulado De mi cuaderno de notas que, como tal cuaderno, quiere dedicarse a los rasgos definidos de un personaje para limpiarlo de adherencias y, a ser posible, hacer justicia con él.

Jesús Cabezón (Palencia 1946) es, desde hace tiempo, un autor especializado en semblanzas de personajes ilustres sobre los que, en su opinión, se han sembrado muchas sombras. A algunos, como Sergio Ramírez, los ha conocido directamente por su actividad política, o simplemente como amante del arte y la literatura.

Gran lector de novela negra, es amigo de Juan Madrid, como también lo fue de Alberto Corazón, uno de cuyos cuadros cuelga en las paredes de su casa en Santander, donde vive; María Casares y su relación con Albert Camus, Juana Mir, periodista que, cuando cayó Bilbao, fue la primera persona en ser fusilada y que hoy tiene calle en esa ciudad; Miguel de Molina, su pasión y su exilio, su cruz de Isabel La Católica…

Experto taurino, conoció a Benigno García, llamado en el arte Torero gitano, padre de la bailaora María Albaicín… y piensa que los toros se han sentado en el sillón de la Historia que,  ya se ve, sopla en otra dirección…

Con escuetas pinceladas, intenta colocar a todas estas figuras en su contexto y hacerles justicia: Azaña, por ejemplo, cuando se le quite de encima toda la farfolla de anécdotas falsas que se le han arrojado (¿cuándo dijo Azaña, por ejemplo, esa frase «España ha dejado de ser católica»? Jamás.), se quedará con lo que fue: un intelectual enorme, presidente del Ateneo y el presidente de la Segunda República.

¿Mejor intelectual que presidente?, preguntó uno de los presentes.  «Bueno -resumo-, La República, en mi opinión, fue un florecimiento del 31 al 33, y después, con el triunfo de la CEDA, fue el no hacer nada y pelearse todos entre sí (como en La vaquilla, de L. G. Berlanga, eso lo añado yo). Pero si en el ejército español -añade Jesús Cabezón- había más cargos que tropa… Azaña quiso eliminar el exceso de cargos, y lo consiguió, pero en España siguió mandando el ejército».

Todos los allí presentes parecían asentir con sus gestos y la librería Iglesias agotó los ejemplares del libro llevados allí para la ocasión. 

Y para alguien que se refugia en una biblioteca huyendo de la lluvia, sin más expectativas que ponerse a cubierto, este acto de presentación fue un verdadero regalo. El libro, editado por Libros del aire en 2022 y con tan solo 208 páginas, ya está disponible también en librerías, donde se puede adquirir al precio de diecinueve euros. 

Jesús Cabezón Alonso es poeta si bien, por su carrera de funcionario, se trasladó a Santander en 1974, donde ha participado activamente en política. Diputado por Cantabria por el PSOE, parlamentario europeo y senador, ha escrito multitud de artículos periodísticos y en la actualidad mantiene el blog Diario de un escéptico.

Deja un comentario