La asociación madrileña de narración oral, ha creado la idea Cuentos para acompañarnos; una forma de aliviar la soledad de las personas desfavorecidas en tiempo de pandemia.

Una mujer se prepara para dedicar una hora de su tiempo a llamadas telefónicas. Esta historia realmente no tiene nada de particular, si no fuera porque podría ser la de cualquiera de quienes en estos días de pandemia se sienten solos y se ven acompañados no solo por una llamada, sino por un cuento.

El narrador o narradora, no solo tiende su mano, sino que gracias a su móvil, con la batería llena, una mesa repleta de libros, apuntes y el ordenador abierto (para consultar si hiciese falta), se dispone para acompañar a una persona que espera en soledad esa llamada. Ella es narradora – cuentacuentos -, es un día cualquiera y está lista, como casi treinta colegas más, para leer esos cuentos; los «Cuentos para acompañarnos».

Esta iniciativa de carácter voluntario ha partido de la Asociación Madrileña de Narración Oral (MANO) a principios de abril de 2020, en pleno confinamiento, con el fin de llevar a colectivos especialmente vulnerables -en estos momentos más de ochenta personas- un soplo de aire fresco a través de cuentos, poemas, canciones o simplemente un ratito de charla. 

Una vez a la semana se pone la maquinaria en marcha. Cada cuentero o cuentera tiene un horario de llamadas ajustado también a las necesidades de los receptores y a través del teléfono se va tejiendo semana a semana una red invisible de historias de ida y vuelta que conectan diferentes lugares de España (Barcelona, Sevilla, Madrid, Granada, Alicante, Canarias… ). 

Beatriz Aguado hace varias llamadas de «acompañamiento cuentero», contacta con un hombre sin hogar de mediana edad que vive en Sevilla. Siempre se ha mostrado receptivo, pero hoy se siente aún más cómodo con la llamada y la está esperando con un libro que ha encontrado en la residencia donde se encuentra. «Me quería contar unos cuentos», explica Beatriz, «ha sido muy muy bonito. Me ha dicho que hacía mucho tiempo que no leía y que la semana que viene quería contarme más». 

El cuentero Israel Hergón, por su parte, habla con una señora mayor un poco desconfiada y a la que le cuesta abrirse y contar de su vida, pero martes a martes, cuento tras cuento, se van conociendo un poco mejor y va descubriendo nuevas facetas de su interlocutora: trabajó de enfermera en el extranjero y le encanta la serie «Amar es para siempre». 

Las personas voluntarias de «Cuentos para acompañarnos», tienen una larga experiencia en el mundo de los cuentos contados de viva voz y cada martes desde hace más de un mes, llaman a las mismas personas, (una media de tres). Con la repetición, se favorece el conocimiento del otro, la confianza y la complicidad, siempre intentando no traspasar los límites, entre otras cosas porque los «Cuentos para acompañarnos», al menos en el formato en el que se hace en la actualidad, terminarán el último martes de mayo coincidiendo con el alivio de la situación de confinamiento. 

El vínculo con las personas receptoras va construyéndose poco a poco. Esto quizás requiere un tiempo para familiarizarse con las llamadas y con quien las hace. Siempre han sido avisadas y han otorgado su consentimiento para recibir las llamadas telefónicas a través de las entidades sociales con las que MANO colabora en esta iniciativa.

Entre la gente que recibe este servicio hay muchas mujeres mayores que están pasando el confinamiento en soledad, personas sin hogar de todas las edades, refugiados, familias con niños en situaciones complicadas.

Desde Solidarios para el Desarrollo, Cruz Roja, Amics de la Gent Grand, Fundación Grandes Amigos y Asociación Ikal, organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan con estos colectivos encuentran a esas personas que reclaman ayuda, un regalo que se da gracias a un cuento. 

En las historias han encontrado dolor, ansiedad, desamparo y la vulnerabilidad en forma de palabra. Personas que no solo están confinadas, sino que son enfermos crónicos; otros tienen demencia; muchos ya no esperan nada porque su confinamiento no solo es el de estos meses, será sine die.

Aunque llegará junio, todos saben que han sido una experiencia inolvidable; una que sin duda, las personas al otro lado de la llamada, aún están esperando. Cuando todo esto acabe, los narradores seguirán llenando sus maletas de cuentos y se lanzarán de nuevo a recorrer otros caminos para seguir contando; porque de eso se trata, de contar, de escuchar, de compartir, de sentir que el otro, está acompañado.

Los narradores que componen Cuentos para acompañarnos son:

  • Sofía Volvoreta
  • Cristina Mirinda
  • Silvia Mascaray
  • Ángeles Goás
  • Maísa Marbán
  • Esmeralda López
  • Simone Negrín
  • Beatriz Aguado
  • Mar Amado
  • Andrea Ortúzar
  • Anselmo Sainz
  • Elia Tralará
  • Concha Real
  • Juan Madrid
  • Mamen Hidalgo
  • Aurora Maroto
  • Roberto Mezquita
  • Raquel Gómez
  • Israel Hergón
  • Mar del Rey
  • Estrella Escriña
  • Paula Carbonell
  • Raquel López
  • Laura Escuela
  • Mario Cosculluela
  • Loreto Pitera
  • Elena Pérez
  • Silvina Rodríguez
  • Amalia Bermejo
Periodista. Doctora en Ciencias de la Información. PhD. Máster en Dirección Comercial y Marketing. Fotógrafo. Consultora de Comunicación Socia directora LOQUETUNOVES.COM; Presidenta de D.O.C.E.( Discapacitados Otros Ciegos de España); Secretaria General del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD); Miembro del Consejo Asesor de la Fundación López-Ibor; Miembro del Comité de Eulen Sociosanitarios; Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland); exdirectora del diario Qué Dicen. Divulgadora científica, comprometida con la discapacidad y la accesibilidad universal.

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