La película polaca «Corpus Christi», tercer largometraje del realizador Jan Komasa («Suicide Room»,«Varsovia 44») y con un genial Bartosz Bielenia (actor de teatro independiente) como protagonista, inspirada en un suceso y aplaudida en los festivales de Venecia y Toronto 2019, candidata al Oscar que finalmente ganó «Parásitos» –con la que sin duda compitió en igualdad de condiciones- se estrena en los cines de Madrid, y del resto de España,  el próximo viernes 16 de octubre de 2020.

En la Polonia profunda y ultracatólica, lo que es mucho decir, Daniel, un joven delincuente de veinte años, ha trabado amistad en el correccional con el padre Tomasz. Cuando termina de cumplir su pena, Daniel expresa el deseo de entrar en el seminario pero Tomasz le explica que es imposible, a causa de sus antecedentes penales.

Cuando le encuentran trabajo en la serrería de un pueblo, Daniel no se presenta, se esconde en la iglesia y a una feligresa que pregunta se presenta como cura (en su bolsa lleva una sotana sustraída).

Una serie de inocentes equívocos acaban con Daniel sustituyendo al viejo párroco enfermo y tomándose tan en serio su impostura que se convierte en el, más que líder gurú, de un pueblo indiferente a si es real o ficticio. Su desconocimiento de los ritos le convierte en un cura atípico, dedicado en cuerpo y alma a la resolución de problemas personales y colectivos, lo que le granjea la simpatía de todos. 

Daniel tiene carisma, es piadoso, consigue imponer su «autoridad» en la pequeña comunidad beata, se convierte en un factor de cohesión social y hace de «Corpus Christi» una película apasionante. 

Daniel, quien con su aspecto de neonazi en el correccional era un tipo hosco, violento y camorrista, en la parroquia, ante la comunidad de fieles afectados por el recuerdo de una reciente tragedia de tráfico, se transforma en el cura comprensivo que habla del perdón universal.

Al mismo tiempo Dios y el Diablo, mesías y paria, cuando asume el rol que la sociedad le niega y se «disfraza» con la sotana Daniel encuentra su lugar en una Polonia donde la Iglesia católica es omnipresente, y pasa de rechazado a respetable.

Interesante reflexión sobre el peso de la fe en un país donde el catolicismo tiene un peso enorme, como religión de estado.  

Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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