Pides tres presupuestos de mudanza y recibes tres cifras que no se parecen en nada. La diferencia puede deberse a que cada empresa haya incluido servicios distintos. Para valorar cuánto cuesta una mudanza, compara el importe final y los servicios incluidos en cada oferta, no solo el número más bajo.
El volumen: la base de la comparación
Comprueba qué muebles y cajas incluye cada presupuesto y, si el precio se calcula por volumen, qué estimación en metros cúbicos utiliza. Si dos presupuestos parten de datos distintos, no son comparables: puede que uno incluya el contenido del trastero y otro no, o que hayan estimado el volumen de forma distinta. Facilita a cada empresa el mismo inventario —muebles, electrodomésticos, número aproximado de cajas— y fotos; si hay dudas sobre el volumen o los accesos, pide una visita o una videollamada.
Embalaje y desmontaje: dentro o aparte
Aquí puede haber diferencias importantes. Una oferta puede incluir el embalaje completo con materiales, otra solo las mantas de protección y una tercera nada en absoluto. Lo mismo ocurre con los muebles: desmontar y volver a montar armarios o camas requiere tiempo y puede presupuestarse aparte. Pide que cada partida figure desglosada: embalaje de objetos frágiles, embalaje completo, materiales, desmontaje y montaje. Solo así sabrás qué estás comparando.
Los accesos también influyen en el precio
Planta sin ascensor, calle peatonal, portal estrecho, imposibilidad de aparcar cerca: las dificultades de acceso pueden aumentar el coste, por lo que conviene describirlas antes y comprobar que la oferta las contempla. Describe los accesos de las dos viviendas con precisión al pedir la oferta y pide que la empresa confirme que el precio los tiene en cuenta. Una oferta que no menciona los accesos es una oferta incompleta.
Seguro, impuestos y letra pequeña
Comprueba tres puntos antes de aceptar: si el precio incluye el IVA; qué daños cubre el seguro, en qué fases de la mudanza se aplica y qué límites o exclusiones tiene; y si existen suplementos por esperas, fechas concretas o almacenamiento temporal. Pide siempre el presupuesto cerrado por escrito, con el detalle de lo incluido y lo excluido: permite comprobar el alcance del servicio y las condiciones de cualquier suplemento.
Comparar con método
Con las ofertas delante, prepara una tabla sencilla: volumen presupuestado, servicios incluidos, tratamiento de accesos y precio final con impuestos. Compara el precio final de las ofertas que cubran el mismo inventario y los mismos servicios. Si alguna deja partidas sin concretar, pide que las aclaren antes de decidir.




