Cine en Madrid:«El glorioso caos de la vida», la adolescencia triunfante

«No quiero hacerte daño» «Entonces no hagas esto»

La historia que nos cuentan en «El glorioso caos de la vida (Babyteeth)», basada en la obra de teatro homónima de la australiana Rita Kalnejais, está lleno de momentos importantes, de espontaneidad y de sentido del humor. Todo junto la convierten en una emocionante película sobre unos adolescentes muy concretos y sus pulsiones, y marca el debut en la realización de la también australiana Shannon Murphy, hasta ahora conocida por su dirección de series televisivas.

«El glorioso caos de la vida» es el relato de un momento en la vida de cuatro personas muy diferentes enfrentadas a «lo inesperado»: el cáncer, el amor, el sentimiento de pérdida… Los personajes aciertan, se equivocan, se excusan por sus errores, siempre transmitiendo el mensaje de que la vida, en cualquiera de sus formas, merece ser vivida. 

Milla ( Eliza Scanlen, «Mujercitas» ) y Moses ( Toby Wallace, «The Society», Premio Marcello Mastroiani al Mejor Actor Joven) se conocen en una estación y entre ellos se produce una conexión inexplicable. La chica tiene quince años, viste uniforme escolar y luce una melena larga y rubia. El chico es mayor, tiene un descuidado aspecto de vagabundo y le pide dinero. Milla  le da un cheque y Moses le dice que es demasiado. Después, Milla hace novillos, pasa el día con Moses, encantada con su nuevo amigo que le corta la melena,  y acaba invitándole a comer y llevándole a su casa.

Los padres de la niña, el psiquiatra Henry  ( Ben Mendelsohn, «Robin Hodd», «Captain Marvel») ) y la pianista Anna ( Essie Davis, «La joven de la perla», «Assassins Creed» ), se sienten desconcertados ante la llegada de los adolescentes: por una parte es su niña, todavía tiene un diente de leche, y carece de experiencia con los chicos; pero también es una enferma, padece  un cáncer, y sus padres se sienten desarmados ante sus conatos de adolescente rebelde (cuando la madre dice «ese chico tiene problemas», Milla responde «yo también»). Si de una parte consideran que no es una buena influencia para su hija, de otra no pueden ignorar que el nuevo amigo le ha devuelto las ganas de vivir que estaba perdiendo a causa de la enfermedad. Y eso es bueno.

Y así, la comedia dramática de Milla y Moses sigue adelante evitando los muchos tópicos en que podría caer la historia del primer amor de una adolescente fuera de lo habitual. Los padres no tienen valor para hacer lo que creen que deberían, impedir que su hija siga viendo al chico, aceptan la amistad como inevitable y toda la historia se va sucediendo en un mundo muy real pero también lleno de ternura, en el que juega un papel importante el carisma y la química de los dos actores jóvenes que han encontrado el punto justo para evitar caer en el melodrama cáncer/adolescencia, que hacen un uso muy inteligente de sus miradas y que utilizan la circunstancia vital que atraviesan para aprender, crecer, incluso cambiar porque «el amor es siempre una experiencia revolucionaria», un milagro, y no dejéis que nadie os diga lo contrario.

No es fácil salir bien parada de un romance adolescente. La directora de «El glorioso caos de la vida» lo ha conseguido en esta historia que habla de amor, de incertidumbre y de duelo, y en paralelo habla también de dependencia, de deseo, de crisis… Una sabia combinación agridulce que se estrena en las salas comerciales el 21 de agosto de 2020.

Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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