Bruselas alerta de un empeoramiento del diez con nueve por ciento la caída del PIB en España a lo largo de este año 2020, quizá, la peor de la Unión Europea, por detrás de Italia.

Con esta afirmación, la Comisión Europea ha ajustado a la baja las previsiones que está augurando tras ver la evolución de la pandemia y las consecuencias que esta han supuesto para la economía española, que sufrirá una caída del diez con nueve frente al nueve con cuatro estimado en mayo.

El informe Summer 2020 Economic Forecast, ha sido publicado y en sus primeras proyecciones sobre el impacto de la COVID-19, estimó que el PIB de la Eurozona caería entre un siete con cuatro y un siete con siete y ahora se ha visto ampliado a un ocho con siete y un ocho con tres, respectivamente.

Por ello, Bruselas ha ajustado a la baja en uno con cinco puntos porcentuales su pronóstico para España en 2020 y ha advertido de una mejora de una décima la reactivación que espera al año que viene, cuando se prevé que la economía rebote un siete con uno por ciento. Este rebote, sería, no obstante, insuficiente para recuperar el impacto encajado a lo largo del año y el PIB sería entonces de un cuatro con cinco por ciento, inferior al que alcanzara el año anterior.

Este retroceso previsto situaría a España por detrás de Italia, con un desplome del once con dos por ciento en el PIB; Francia, un menos diez con seis por ciento; Croacia, un menos diez con ocho por ciento; Portugal, un menos nueve con ocho por ciento; Grecia, un menos nueve por ciento y Eslovaquia, un menos nueve por ciento. Alemania es el país mejor considerado y aún así tendría un retroceso del seis con tres por ciento.

El rebrote de la COVID-19 también prevé un estancamiento de la economía y una subida del paro, y precisan que los indicadores económicos tocaron fondo en abril y mejoraron ligeramente en mayo,

aunque por sectores y regiones, España se ha visto resentida con el retorno a la nueva normalidad en junio.

Por otro lado, la Comisión Europea reconoce que los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) han frenado las pérdidas de trabajo a gran escala aunque saben positivamente que harán crecer el paro. El impacto de la COVID-19 y la crisis global ha supuesto una recesión profunda en la Unión Europea y la zona necesita una respuesta política rápida e integral porque nos jugamos mucho.

«Continuamos navegando en aguas tormentosas y enfrentando muchos riesgos, incluida otra ola importante de infecciones”, subraya el vicepresidente del Ejecutivo Comunitario, Valdis Dombrovskis, para quien este pronóstico “es una ilustración poderosa de por qué necesitamos un acuerdo sobre nuestro ambicioso paquete de recuperación, NextGenerationEU, para ayudar a la economía”. “Necesitamos continuar protegiendo a los trabajadores y las empresas y coordinar nuestras políticas estrechamente a nivel de la UE para garantizar que emerjamos más fuertes y unidos», refirió.

En cualquier caso, este escenario ha permitido que exista una mayor divergencia, desigualdad e inseguridad entre los ciudadanos de la Unión Europea y hay que inyectar, en palabras de Paolo Gentiloni, una confianza expresa para financiar las nuevas economías que vendrán tras la pandemia.

Periodista. Doctora en Ciencias de la Información. PhD. Máster en Dirección Comercial y Marketing. Fotógrafo. Consultora de Comunicación Socia directora LOQUETUNOVES.COM; Presidenta de D.O.C.E.( Discapacitados Otros Ciegos de España); Secretaria General del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD); Miembro del CEDDD autonómico de la Comunidad de Madrid; Miembro del Consejo Asesor de la Fundación López-Ibor; Miembro del Comité de Ética de Eulen Sociosanitarios; Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland); exdirectora del diario Qué Dicen. Divulgadora científica, comprometida con la discapacidad y la accesibilidad universal. Embajadora de honor "Ñ". Representante en EASPD Europe del CEDDD Inclusive Life

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