Berlanga de gira a la conquista del mundo

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«Berlanga, la risa amarga» es un ciclo cuyo objetivo es llevar la obra del director valenciano Luis García Berlanga –fallecido en noviembre de 2010- a las salas de centros culturales y filmotecas de todo el mundo, cuando acabamos de celebrar el centenario de su nacimiento (junio 1921). 

La muestra, que se compone de ocho películas, recorre cinco décadas de creación de Berlanga, desde sus inicios como estudiante de cine con «El circo» (1949) hasta «La vaquilla» (1985) y está organizada por  el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) en colaboración con el Instituto Cervantes y Acción Cultural Española (AC/E ) y Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo  (AECID).  

Pocos cineastas como Luis García Berlanga han hecho un retrato tan certero de la sociedad española. Y menos todavía lo han hecho con una escritura y una habilidad cinematográfica de la mayor altura. Celebrar a Berlanga es celebrar la cultura española del pasado siglo en toda su extensión y con toda su capacidad para entreverarse con otras formas culturales y cinematográficas, más o menos cercanas.

Berlanga es un creador cuyas raíces bucean en lo mejor de la literatura, el teatro e incluso las formas plásticas de nuestra cultura. Pero también es alguien que está muy atento a todo lo que ocurre en el mundo del cine, cerca y lejos de nuestras fronteras. Un cineasta que comprende el mundo, y lo hace desde el lugar en el que nació y se formó.

Esta muestra de películas propone un recorrido por su cinematografía, desde sus inicios como estudiante y su primer largometraje (firmado junto a Juan Antonio Bardem), hasta su última etapa ya en la recta final del siglo veinte. Cinco décadas de cine, en las que pasó de ser perseguido con saña por la censura  a convertirse, ya en los años de la Transición, en el  buque insignia del cambio de los tiempos. 

Su paso por la presidencia de la Filmoteca Nacional(1978-1982), así como su posterior implicación personal en la creación de la Academia Española de las Artes y las Ciencias Cinematográficas lo atestiguan.

Berlanga fue un excelente director de actores (no hay ni un solo personaje fuera de lugar en sus películas, siempre corales) y un maestro del manejo de la cámara, pero también entendió y luchó por el reconocimiento del patrimonio y la industria cinematográficas.

Si bien algunas de las películas ya han sido proyectadas en escenarios como el Festival Internacional de Cine de Transilvania, la muestra reforzará su presencia a partir del 24 de septiembre cuando pueda verse en el Centro Cultural de España en Panamá. Tras esta parada, viajará a lo largo del otoño a Luxemburgo, Túnez, Bolivia o Pekín, entre otros lugares.

El ciclo incluye un cuaderno de mano compuesto por textos escritos por cineastas actuales que contextualizan las películas seleccionadas. Inaugura el folleto Chus Gutiérrez, quien escribe sobre «El circo»: un cortometraje de dieciocho minutos que Berlanga dirigió en 1949 durante su estancia en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (la «escuela de cine», de la que salieron los mejores cineastas españoles de la segunda mitad del siglo veinte).

Por su parte, Inés París reseña «Esa pareja feliz» (1951), película restaurada recientemente por Filmoteca Española cuya fecha de fin de producción, el 6 de octubre, ha sido elegida para celebrar el Día del Cine Español. Tampoco podía faltar «Bienvendido Mister Marshall» (1953), «una amarga comedia satírica», tal y como la define María Cañas, quien reivindica el cine de Berlanga como «un soplo de sátira fresca: cáustico, socarrón, irreverente, iconoclasta, único».

Mientras que Mar Coll escribe sobre «Calabuch» (1956), Fernando Trueba lo hace sobre «Plácido» (1961) en un texto que valora los posibles motivos que han impedido el reconocimiento internacional de Berlanga y que coincide con la reflexión que Alexander Payne hace en su texto sobre «El verdugo» (1963).

Completan la muestra «Patrimonio Nacional», película de 1980 sobre la que habla Miguel Albaladejo, y «La vaquilla» (1985), en cuya reseña Borja Cobeaga reivindica el humor para aproximarse a la realidad.

Además de acompañar la muestra en formato impreso, el cuaderno está disponible en versión digital para su descarga en los sitios web de Filmoteca Española, ICAA, Instituto Cervantes, Acción Cultural Española AC/E y AECID.

Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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