El ministro del Interior sitúa entre 3000 y 3500 las personas que permanecen fuera de los recursos de acogida de Ceuta y anuncia cincuenta triajes diarios de menores desde este martes. El Gobierno también ha reforzado preventivamente las fronteras de Ceuta y Melilla ante una convocatoria difundida en redes para el 23 de septiembre.

Cincuenta y tres días después de la entrada masiva del 30 y 31 de julio, el Gobierno ha puesto este lunes dos referencias concretas a una crisis que todavía carece de un censo cerrado: entre 3000 y 3500 personas continúan fuera de los recursos de acogida de Ceuta y la identificación de menores deberá aumentar desde este martes hasta cincuenta expedientes diarios.

Las cifras fueron ofrecidas por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la visita a la ciudad que figuraba en la agenda oficial del Ministerio del Interior. El recorrido incluyó el CATE, unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y las dependencias habilitadas para tramitar solicitudes de asilo.

La estimación de personas sin alojamiento estable coincide con la horquilla ofrecida horas antes por el ministro de Política Territorial y responsable del mando único, Ángel Víctor Torres. No equivale, sin embargo, al total de personas migrantes que permanecen en Ceuta: deja fuera a quienes están en campamentos estatales, recursos de la Ciudad Autónoma y centros de protección de menores.

Una cifra que todavía no cierra el censo

Marlaska calculó que el triaje ya se ha completado para unas 2500 personas adultas. En el caso de la infancia, señaló que hay aproximadamente 2400 menores identificados: unos 1700 llegados durante la crisis de julio y otros 700 que ya se encontraban en la ciudad. Según la información recogida por El País, el ministro anunció que desde el martes se realizarán cincuenta triajes diarios de menores.

Interior atribuye el retraso a que la Ciudad Autónoma no había designado al representante legal que debe asistir a los niños y adolescentes durante el procedimiento. Esta explicación traslada a la Administración ceutí la responsabilidad por el atasco. No consta, en la documentación pública consultada al cierre, una respuesta técnica de la Ciudad que detalle cuándo recibió la petición, cuándo efectuó la designación y qué otros medios faltaban.

Los datos difundidos durante la jornada no permiten hacer una suma segura. Torres habló de unas 8000 personas alojadas en recursos de distintas administraciones, mientras Marlaska se refirió a unas 3500 fuera de ellos. Las categorías incluyen adultos, menores, personas filiadas y plazas de redes diferentes, por lo que no deben agregarse como si procedieran de un padrón único. La entrega anterior del Observatorio Ceuta ya advertía de esta falta de una fotografía pública, fechada y desglosada.

La identificación tiene consecuencias prácticas: abre la vía para determinar la edad, la tutela, una eventual solicitud de protección internacional o, en el caso de los adultos, un procedimiento de retorno o expulsión con sus garantías. Para los menores no existe una devolución automática. La Ley Orgánica 4/2000, modificada por el Real Decreto-ley 2/2025, exige decisiones individualizadas y sitúa el interés superior del menor en el centro de los traslados y de cualquier posible reagrupación familiar.

Refuerzo preventivo para el 23 de septiembre

El segundo anuncio de la visita afecta a la frontera. Marlaska confirmó el envío preventivo de tres pelotones de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil a Ceuta y otros tres a Melilla ante los mensajes difundidos en redes que llaman a intentar una nueva entrada el miércoles 23, jornada electoral en Marruecos. El ministro presentó la medida como una respuesta a alertas evaluadas por los servicios españoles y marroquíes, no como confirmación de que el intento vaya a producirse.

La primera convocatoria, fijada para el domingo 20, no se tradujo en aproximaciones significativas a la frontera, según declaró el ministro. El despliegue del día 23 debe describirse, por tanto, como preventivo. La identificación de los GRS como unidad de refuerzo figura en la información de EFE y en la cobertura local de El Faro de Ceuta.

El desacuerdo político continúa centrado en los menores

La visita de Marlaska coincidió con la de Alberto Núñez Feijóo y el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, al presidente cuetí, Juan Jesús Vivas. En un comunicado, el PP pidió el retorno inmediato de quienes entraron irregularmente, presencia permanente de Frontex y prioridad para Ceuta en los fondos europeos. El partido cifró en 13.000 las personas en situación irregular, una cantidad que no coincide con las estimaciones parciales divulgadas por los ministros y cuya metodología no explica la nota.

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, sostuvo este lunes que los menores que quieran permanecer en España podrán hacerlo si la ley les ampara. Su departamento y la Fiscalía General del Estado habían recordado el 11 de septiembre que cualquier actuación debe preservar el interés superior de cada niño o niña. Las autoridades marroquíes han expresado disposición a recibir menores, pero esa posición política no sustituye la evaluación individual, la audiencia del afectado ni la intervención del Ministerio Fiscal.

Una detención tras la violencia en el puerto

La jornada quedó también marcada por las diligencias abiertas tras el ataque del domingo a un vehículo en el que viajaban la diputada autonómica Julia Ferreras y otras dos personas. Según Europa Press, la Policía Nacional detuvo a un hombre por presuntos daños y atentado contra agentes de la autoridad. Ferreras presentó denuncia. Se trata de una detención y una denuncia, no de una condena.

La protesta del puerto reunió a alrededor de medio centenar de personas, de acuerdo con la misma agencia. Esa participación no permite atribuir los actos violentos al conjunto de la población ceutí. El Gobierno de la Ciudad, la Delegación del Gobierno, Feijóo y Vivas condenaron la agresión. Ferreras pidió que no se utilice la crisis para «echar gasolina a un fuego ya encendido» y acusó al PP de alimentar la tensión; los dirigentes populares rechazaron esa imputación y sostuvieron que ninguna protesta justifica la violencia.

Lo que cambia y lo que sigue pendiente

La visita deja tres compromisos susceptibles de comprobación inmediata: elevar a cincuenta diarios los triajes de menores, encontrar alojamiento para entre 3000 y 3500 personas que siguen fuera de los recursos y mantener un refuerzo preventivo en la frontera hasta superar la convocatoria del 23 de septiembre. Ninguno equivale todavía a una solución estable.

Para medir el avance harán falta datos diarios separados por edad y situación administrativa; ocupación real de cada recurso; número de solicitudes de asilo, retornos voluntarios, expulsiones ejecutadas y traslados de menores; y una explicación conjunta sobre los trámites que han bloqueado la identificación infantil.

Sin esa información, Ceuta seguirá teniendo cifras parciales y responsabilidades cruzadas, pero no un balance público que permita saber cuántas personas han salido efectivamente del limbo.

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