Hay clases que terminan cuando suena el timbre. Otras, en cambio, permanecen mucho tiempo dando vueltas en la cabeza. No por un examen ni por unos apuntes, sino porque consiguen cambiar la forma en la que observamos una realidad.
Eso fue exactamente lo que me ocurrió cuando una profesora de la universidad, Sandra Ruiz, decidió dedicar una sesión a visualizar el vídeo de «Eso no se pregunta: Altas capacidades».
A veces pensamos que la formación de un futuro docente consiste únicamente en aprender metodologías o conocer el currículo. Sin embargo, también existen maestros y maestras que enseñan algo todavía más importante: a mirar de otra manera.
Y creo que eso fue precisamente lo que Sandra consiguió en aquella clase.
Algo más que ser muy inteligente
Cuando hablamos de Altas Capacidades o AACC a partir de ahora, todavía persisten muchos estereotipos. Es frecuente imaginar a un estudiante que obtiene sobresalientes en todas las asignaturas, responde antes que nadie o memoriza cualquier contenido con facilidad. Sin embargo, este vídeo rompe esa imagen desde los primeros minutos.
A través de los testimonios de personas con AACC, el espectador descubre una realidad mucho más compleja. Aparecen experiencias relacionadas con la incomprensión, la sensación de no encajar, el aburrimiento escolar, la intensidad emocional o la dificultad para encontrar un entorno donde sentirse comprendidos.
Comprendí entonces que hablar de altas capacidades no consiste únicamente en hablar de inteligencia. También es hablar de bienestar, identidad y acompañamiento educativo.
Escuchar antes de etiquetar
Lo que más me llamó la atención del programa fue su formato. No son expertos describiendo a otras personas, son ellas mismas quienes responden preguntas que muchas veces la sociedad se plantea, pero pocas veces se formula con respeto.
Escuchar sus experiencias permite descubrir que detrás de cada diagnóstico existe una historia completamente distinta. Algunas personas recuerdan el colegio como un lugar donde pudieron desarrollar todo su potencial. Otras, en cambio, hablan de aburrimiento, o de haber aprendido muy pronto a ocultar aquello que las hacía diferentes para sentirse aceptadas.
Y quizá esa sea la mayor enseñanza del documental, que no existen dos personas con altas capacidades iguales, del mismo modo que no existen dos alumnos idénticos dentro de una misma clase ni misma familia…
Como futura maestra, hubo una idea que permaneció conmigo después de terminar el vídeo. Muchas veces pensamos que un estudiante con AACC «saldrá adelante solo». Sin embargo, se insiste en que identificar estas necesidades educativas y ofrecer una respuesta adecuada resulta fundamental para su desarrollo académico y emocional.
La legislación educativa española contempla medidas específicas para este alumnado, precisamente porque aprender con mayor rapidez no significa dejar de necesitar acompañamiento.
No siempre necesitan más cantidad de trabajo. En muchas ocasiones necesitan otro tipo de retos, oportunidad para profundizar, investigar o desarrollar su creatividad sin que la repetición constante termine apagando su curiosidad.




