El municipio de Mejorada no abre una frontera metropolitana nueva: termina la ciudad que ya tenía dibujada. Reactiva el sector residencial del Olivar Grande, saca a vivienda protegida suelo público en otro sector y deja que los corredores eléctricos de media región le crucen el término. El propio alcalde ha cifrado el crecimiento en cerca de setecientas viviendas. Falta la operación que ningún plano incluye: sumar lo que cada pieza añade al agua, la depuración, la luz, la carretera y la basura que Mejorada comparte con el resto del Henares.
1. Un término pequeño y ya escrito
Mejorada del Campo ocupa 17,2 kilómetros cuadrados —unas 1720 hectáreas— y roza los 25.000 habitantes (INE, 1 de enero de 2025). Es de los términos más pequeños del corredor, y buena parte de su suelo está condicionada de antemano: los ríos Jarama y Henares confluyen en él, con sus vegas y su dominio público hidráulico, y una porción pertenece al Parque Regional del Sureste. Según la última serie regional disponible, el suelo urbano ronda el diecisiete por ciento del término y el urbanizable no llega al ocho por ciento; el resto es, mayoritariamente, no urbanizable o protegido.
De ahí el verbo que ordena este caso: Mejorada no recalifica una gran bolsa nueva de campo, remata. Completa sectores residenciales pendientes y recupera suelo público para vivienda. El remate es más barato y menos vistoso que abrir una frontera metropolitana; pero pesa igual sobre las redes, con la diferencia de que su coste se reparte en piezas pequeñas y sucesivas que nadie obliga a sumar antes de aprobarlas.
2. El Olivar Grande y el suelo público: dos frentes, un promotor
Dos desarrollos ordenan el momento actual. El primero es el sector S-7, «Olivar Grande», cuyo plan parcial ha pasado por evaluación ambiental estratégica en 2026.
El segundo es el sector 6, donde el Ayuntamiento tramita un plan especial para vivienda pública y la enajenación de parcelas municipales destinadas a protección oficial. En ambos, el promotor no es un fondo ni una junta de propietarios: es el propio Ayuntamiento (sede electrónica municipal), que impulsa a la vez el remate residencial y la reserva de suelo público.
El gobierno local —socialista, con mayoría absoluta desde 2015 y revalidada en 2023— ha hecho de la vivienda protegida su bandera. El propio alcalde ha cifrado públicamente el desarrollo en cerca de setecientas viviendas, con más de doscientas de protección pública orientadas a jóvenes. Conviene tomar esa cifra por lo que es: una previsión política, todavía no un dato cerrado.
El número final de viviendas de ambos sectores depende de memorias y pliegos que este periódico no ha podido contrastar; hasta que consten, la magnitud se cita atribuida, no como hecho.
Hay aquí un matiz que distingue a Mejorada de otros municipios del Henares. Por encima de los 20.000 habitantes, un ayuntamiento conserva competencias que los más pequeños ceden a la Comunidad, y puede tramitar su crecimiento residencial por la vía ordinaria: plan parcial, plan especial, pleno, información pública y, llegado el caso, un juez.
Es lo contrario del atajo regional —el proyecto de alcance o interés regional— por el que crecen los términos pequeños cuando les cae encima una operación grande. Mejorada, por tamaño, se queda en la vía municipal para lo residencial. La excepción llega por otra puerta.
3. La luz que cruza no es la luz que se contrata
Esa otra puerta es la energía. Por el término de Mejorada discurren corredores de evacuación fotovoltaica de escala regional, tramitados como planes especiales de infraestructuras: entre ellos, el identificado como PEI-PFOT-195 y, en 2026, el Proyecto Fotovoltaico Nudo Fuencarral, que incluye a Mejorada entre los municipios afectados.
Antes, la declaración de impacto ambiental de 2023 ya había seleccionado en su término una planta solar —Envatios XXIV— con 275 hectáreas de ocupación. Son infraestructuras que se deciden fuera y que el municipio soporta más que gobierna.
La distinción es la que casi nunca se hace en el debate público, y es decisiva: la infraestructura que evacúa energía a través de un término no es capacidad eléctrica disponible para las casas nuevas de ese término. El vatio que atraviesa Mejorada no es el vatio que un vecino o una nave podrán contratar.
Qué potencia adicional puede otorgar la red a la nueva demanda urbana e industrial es un dato que no consta y que debe pedirse a la distribuidora; darlo por resuelto porque «pasan líneas por aquí» sería el error exacto que este tipo de crecimiento invita a cometer.
4. Sin tren: cada vivienda es carretera y autobús
Mejorada no tiene Cercanías ni Metro. Su relación con el resto del área metropolitana pasa por la M-203, la M-208 y la R-3 de peaje, y por los autobuses interurbanos. En un municipio sin ferrocarril, cada vivienda añadida no es solo un enganche de agua y luz: es demanda de carretera y de autobús, kilómetro a kilómetro, en unos accesos que ya hacen de cuello de botella hacia los polígonos y hacia Madrid.
El plan parcial dibuja las manzanas; no dibuja el refuerzo del transporte que esas manzanas exigirán, porque ese refuerzo no depende del Ayuntamiento sino del Consorcio Regional de Transportes y de la carretera autonómica. Otra pieza que se decide fuera y que no entra en la cuenta del sector.
5. El agua, la depuración y un río que ya avisó
El abastecimiento de Mejorada se integra en el sistema general del Canal de Isabel II, y su saneamiento, en la cadena del corredor Jarama-Henares. Pero los datos que de verdad importan para autorizar vivienda —qué depuradora sirve al municipio, con qué capacidad nominal, con qué carga actual y con qué margen real para crecer— no constan cerrados y deben verificarse expediente a expediente con el Canal.
No debe inferirse margen por proximidad geográfica: que una depuradora esté cerca no significa que le sobre capacidad.
Y hay un aviso reciente que conviene no olvidar. En marzo de 2026, el Ayuntamiento activó y después desactivó una emergencia por inundación al normalizarse los caudales del Jarama y el Henares, según informó la prensa local.
La posición de Mejorada, justo en la confluencia de ambos ríos, la sitúa en zona sensible: cruzar la nueva vivienda —sectores, polígonos y viales— con la cartografía oficial de zonas inundables no es un trámite, es la condición para que el remate no coloque casas donde el río ya ha demostrado que llega.
6. La basura sube al este: Loeches
Los residuos domésticos de Mejorada no se tratan en Mejorada. El municipio pertenece a la Mancomunidad del Este, y su basura termina en el Complejo Medioambiental de Loeches, con capacidad para más de 270.000 toneladas al año, al que la Comunidad destinó 27 millones de euros en diciembre de 2025 para mejorar su tratamiento.
Cada vivienda nueva añade fracción resto, envases y orgánica a una instalación que sirve a todo el este metropolitano. La pregunta pertinente no es si Loeches aguanta a Mejorada, sino si aguanta a la vez a Mejorada, a Torrejón, a Alcalá y al resto del corredor cuando todos crecen. Nadie tiene el encargo de hacer esa suma.
7. La cuenta que no está en ningún plano
Aquí converge todo lo anterior. El agua, la depuración, la potencia eléctrica, la carretera y la basura de Mejorada se deciden en instrumentos distintos y en administraciones distintas: el Canal, la distribuidora, la carretera autonómica, la Mancomunidad. El remate residencial, en cambio, se aprueba sector a sector.
No existe un balance vinculante que sume el S-7 más el sector 6 más la actividad industrial más el crecimiento de los municipios vecinos y contraste ese total contra la capacidad física de las redes compartidas. La demanda se reparte entre expedientes; la capacidad, también. Y en el hueco entre ambos repartos vive el riesgo.
La reforma en marcha del suelo —la anunciada Ley LIDER— apunta a hacer más subsanables los defectos formales del planeamiento y a desplazar el control hacia las objeciones materiales: evaluación ambiental, informes sectoriales vinculantes, agua, arbitrariedad.
Si el terreno de juego se mueve hacia lo material, la vigilancia ciudadana útil deja de ser la que discute una coma del trámite y pasa a ser la que exige, antes de aprobar, los informes de agua, saneamiento, inundabilidad, electricidad, movilidad y residuos, y su demanda acumulada. Ese es, al final, el patrón de toda la serie: no falta suelo sobre el plano; falta la cuenta única que sume lo que cada pieza pesa sobre el Henares. En Mejorada, antes de colocar la última, habría que demostrar que las redes compartidas soportan el puzle entero.
- Enlace con la ficha sobre urbanismo de Mejorada el Campo
Nota metodológica
Población: se cita la referencia del INE a 1 de enero de 2025 en cifra redondeada, porque las dos operaciones oficiales del instituto —el censo anual y las cifras del padrón municipal— arrojan valores próximos pero no idénticos (del orden de 24.976 y 25.049 habitantes, respectivamente); la elección de una u otra serie como cifra de cabecera queda pendiente de fijar para el conjunto de la serie. Los porcentajes de clasificación del suelo proceden de la última serie estadística regional disponible y deben actualizarse con la cartografía de planeamiento refundido vigente; se ofrecen, por eso, como órdenes de magnitud y no como cifras cerradas.
La previsión de «cerca de setecientas viviendas, más de doscientas de protección pública» corresponde a declaraciones públicas del alcalde recogidas por la prensa local y se cita como tal, atribuida y pendiente de contraste con las memorias y los pliegos de los sectores S-7 y 6. La fecha exacta de publicación del informe ambiental estratégico del S-7 no se ha fijado en este texto por existir versiones distintas en la documentación de partida; se verificará en el boletín oficial correspondiente antes de darla por firme. El episodio de emergencia por inundación de marzo de 2026 se basa en información periodística local y debería datarse con fuente municipal u oficial de emergencias.
La investigación pendiente de respuestas
Este periódico seguirá investigando el número final de viviendas de los sectores S-7 y 6 desde sus memorias y pliegos; la depuradora que sirve a Mejorada, su capacidad, su carga actual y su margen real; la potencia eléctrica que la distribuidora puede otorgar a la nueva demanda, frente a las líneas que solo cruzan el término; la deuda municipal a 31 de diciembre de 2024 y el paro registrado más reciente; la fecha exacta de aprobación del plan municipal de protección civil; y el detalle de las obras anunciadas frente a las efectivamente licitadas y ejecutadas.




