Un homenaje celebrado este miércoles en el Cementerio del Este ha recordado a las trece jóvenes y a los cuarenta y tres hombres ejecutados el cinco de agosto de 1939. El acto, en el que ha participado el PCE junto a colectivos memorialistas, sitúa aquel fusilamiento dentro de la represión desplegada por la dictadura franquista tras ocupar Madrid.

Decenas de personas han participado este cinco de agosto en el homenaje a las Trece Rosas y los cuarenta y tres Claveles celebrado en el Cementerio del Este, actual cementerio de La Almudena, según el comunicado remitido por el Partido Comunista de España en Madrid.

El acto ha coincidido con el 87 aniversario del fusilamiento de las trece jóvenes y los cuarenta y tres hombres ejecutados en Madrid el cinco de agosto de 1939, cuatro meses después del final de la guerra civil.

La conmemoración ha concluido con una ofrenda floral ante el monumento dedicado a las víctimas. El PCE ha reivindicado durante el homenaje la continuidad de las políticas públicas de «memoria, verdad, justicia y reparación» y ha advertido sobre los intentos de banalizar o justificar la dictadura.

Miguel Montero, secretario general del PCE en Madrid, ha defendido que «la memoria no puede convertirse en un ejercicio meramente simbólico» y ha vinculado el recuerdo de las víctimas con la protección de los derechos y libertades democráticos.

Las Trece Rosas y la represión franquista en Madrid

Las Trece Rosas fueron encarceladas en la prisión de mujeres de Ventas y sometidas a un consejo de guerra celebrado el tres de agosto de 1939. Dos días después fueron fusiladas junto con cuarenta y tres hombres. Varias de ellas pertenecían a las Juventudes Socialistas Unificadas.

La Universidad Complutense de Madrid, que conserva el archivo personal de la militante antifranquista Nieves Torres, documenta que las jóvenes compartían expediente con otras detenidas vinculadas a la organización juvenil. Torres fue juzgada días más tarde, condenada a muerte y finalmente encarcelada durante cerca de diecisiete años.

Esta ejecución se produjo durante los primeros meses de la represión implantada en la capital tras la entrada de las tropas franquistas, el veintiocho de marzo de 1939. La justicia militar comenzó entonces a tramitar consejos de guerra contra antiguos cargos republicanos, militantes políticos y sindicales, integrantes de organizaciones juveniles y otras personas señaladas por su actividad durante la República o la guerra.

Un trabajo del Ayuntamiento de Madrid, elaborado por un equipo de historiadores a partir de libros de enterramiento, órdenes de inhumación, archivos militares y registros civiles, muestra que más de dos mil ejecuciones se concentraron en 1939 y 1940.

La represión no se limitó a los fusilamientos. Incluyó detenciones, encarcelamientos, procesos militares sin las debidas garantías y muertes en prisión por enfermedades, hambre o malos tratos. Los investigadores advierten, además, de que las cifras disponibles no abarcan a todas las personas represaliadas ni permiten conocer por completo lo ocurrido durante las primeras semanas de ocupación de Madrid.

Casi tres mil víctimas en el Cementerio del Este

El Boletín Oficial del Estado cifra en 2936 las personas ejecutadas entre el dieciséis de abril de 1939 y febrero de 1944 y enterradas en el Cementerio del Este. Al menos 44 fueron ajusticiadas mediante garrote vil y muchas otras fueron fusiladas junto a la tapia sur. Ochenta de las víctimas eran mujeres.

La cifra no representa la totalidad de la represión franquista en Madrid. El estudio municipal deja fuera, entre otros casos pendientes de investigación, a personas que murieron en las cárceles como consecuencia de las condiciones de reclusión y a posibles víctimas de ejecuciones extrajudiciales durante abril de 1939.

La tapia sur del cementerio fue declarada Lugar de Memoria Democrática en octubre de 2025. La resolución estatal la define como símbolo del uso del terror por la dictadura para consolidar su poder y establece medidas para garantizar su identificación, señalización y conservación.

El homenaje de 2026 es el primero dedicado a las Trece Rosas después de esa declaración. Para el PCE, su recuerdo debe servir también para afrontar los discursos de odio y el revisionismo sobre la dictadura. Esa posición constituye la valoración política central del comunicado, mientras que la dimensión histórica del acto remite al conjunto de las víctimas documentadas de la represión franquista en Madrid.

Enlaces internos recomendados:

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe un comentario
Escribe aquí tu nombre