Han pasado más de treinta días desde la última información publicada por aquí.madrid sobre la situación en Gaza. En este tiempo, lejos de producirse una mejora significativa, Naciones Unidas mantiene la alerta sobre una de las mayores crisis humanitarias del planeta. La población civil continúa soportando las consecuencias de un conflicto prolongado que ha devastado infraestructuras esenciales, obligado a sucesivos desplazamientos internos y agravado la falta de alimentos, agua potable, atención sanitaria y refugio.

Los informes más recientes de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA Territorio Palestino Ocupado) describen una situación marcada por las operaciones militares, la inseguridad permanente y las restricciones de acceso que dificultan tanto la vida cotidiana de la población como el trabajo de las organizaciones humanitarias. Las necesidades siguen aumentando mientras la capacidad de respuesta continúa limitada por problemas de acceso y financiación.

Una población desplazada y dependiente de la ayuda

La práctica totalidad de la población gazatí ha sufrido uno o varios desplazamientos desde el inicio del conflicto. Muchas familias viven en refugios improvisados o en instalaciones saturadas, con acceso muy limitado a servicios básicos.

OCHA señala que los desplazamientos continúan produciéndose como consecuencia de la evolución de las operaciones militares y de las órdenes de evacuación emitidas en distintas zonas de la Franja. Esta movilidad constante dificulta la distribución regular de alimentos, medicamentos y agua potable, además de incrementar los riesgos para las personas más vulnerables, especialmente menores, personas mayores y enfermos crónicos.

Agua, alimentos y atención sanitaria siguen siendo insuficientes

Las agencias humanitarias coinciden en que las necesidades básicas de la población están muy lejos de quedar cubiertas.

El acceso al agua potable continúa condicionado por la falta de combustible para el funcionamiento de las plantas desalinizadoras y de los sistemas de bombeo, mientras que las infraestructuras de saneamiento permanecen gravemente dañadas. A ello se suma la escasez de suministros médicos, material quirúrgico, medicamentos esenciales y combustible para hospitales y ambulancias.

Las dificultades para introducir ayuda humanitaria también afectan a la seguridad alimentaria. Naciones Unidas insiste en que millones de personas continúan dependiendo casi por completo de la asistencia internacional para poder alimentarse diariamente.

UNRWA mantiene su labor pese a las restricciones

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) continúa siendo el principal organismo encargado de prestar asistencia a la población refugiada palestina en Gaza.

Sin embargo, la organización denuncia que desde marzo de 2025 las autoridades israelíes impiden que UNRWA introduzca directamente personal humanitario y ayuda en la Franja. Esta situación ha impedido distribuir alimentos, harina y material de refugio previamente almacenados para cientos de miles de personas, a pesar de las enormes necesidades existentes sobre el terreno.

Aun así, los equipos sanitarios de la agencia siguen prestando atención médica primaria, servicios de salud maternoinfantil y actuaciones dirigidas a prevenir la desnutrición y otras enfermedades derivadas de las condiciones de vida de la población desplazada.

Las organizaciones humanitarias reclaman un acceso estable

Junto a UNRWA trabajan la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Comité Internacional de la Cruz Roja y numerosas organizaciones no gubernamentales internacionales.

Todas ellas coinciden en reclamar un acceso humanitario seguro, continuado y sin restricciones que permita atender a una población cuya dependencia de la ayuda exterior sigue siendo prácticamente absoluta. OCHA advierte además de que la insuficiencia de financiación internacional amenaza con reducir algunos programas esenciales en las próximas semanas.

La situación política sigue sin traducirse en mejoras sobre el terreno

En paralelo a la emergencia humanitaria continúan los contactos diplomáticos para intentar consolidar un acuerdo que permita reducir la violencia y avanzar hacia una solución política estable.

Durante los últimos días se han conocido nuevas iniciativas internacionales relacionadas con el futuro de Gaza y con el posible desarme de Hamás dentro de un proceso negociado. No obstante, diversos actores implicados mantienen diferencias sobre las condiciones de aplicación del acuerdo y, mientras continúan las conversaciones, la situación humanitaria sobre el terreno apenas ha experimentado mejoras apreciables para la población civil, como señala The Guardian.

Una crisis que no desaparece de la agenda humanitaria

La guerra de Gaza ha dejado de ocupar diariamente las portadas internacionales, pero sigue constituyendo una de las mayores emergencias humanitarias del mundo. Los últimos informes de Naciones Unidas insisten en que la población continúa necesitando protección, asistencia alimentaria, atención sanitaria, agua potable y refugio.

Para las agencias humanitarias, la prioridad inmediata sigue siendo garantizar un acceso suficiente y seguro para la ayuda internacional y proteger a la población civil conforme al Derecho Internacional Humanitario. Mientras esa situación no cambie, millones de personas continuarán dependiendo del trabajo de Naciones Unidas y de las organizaciones humanitarias para cubrir sus necesidades más básicas.

  • Pie de foto: Un niño permanece entre los escombros después de que las autoridades israelíes demolieran la casa de su familia y otras estructuras residenciales y financiadas por donantes en una comunidad beduina en la gobernación de Qalqiliya el 14 de julio de 2026. ©OCHA

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe un comentario
Escribe aquí tu nombre