
Giraldilllo de Oro, premio al Mejor Guión y a la Mejor actriz y Mención especial del jurado Perspectives para primeras obras en la 75 edición de la Berlinale, además de conseguir ocho premios en los René du Cinéma concedidos por la Academia belga -entre ellos los de Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz para su protagonista, Miryem Akheddiou, Yo te creo es un alegato a favor de una mujer y sus dos hijos víctimas de un marido y padre machista, incestuoso y embustero, centrado en un juicio por la custodia.
Alice y sus hjos, Etienne y Lila, asisten –en calidad de víctimas y testigos- a la vista en la que una jueza tiene que decidir su futuro- Junto a ellos, el exmarido y padre se presenta como perjudicado porque entiende que la madre de sus hijos está influyéndoles para quedarse con ellos. Por su parte, el niño y la adolescente, no solo afirman que no quieren volver a ver a su padre, sino que con su actitud ponen de manifiesto que en el pasado les hizo daño y ahora le temen.
La jueza de menores escucha al fiscal, al abogado defensor, a la abogada contratada por la mujer y a los tres denunciantes, considera los diferentes puntos de vista y las emociones que afloran en distintos momentos del juicio, y se prepara para dictar una sentencia que no solo establezca la verdad, en la medida en que es posible, sino que sobre todo tenga en cuenta lo mejor para los niños. Cualquiera que sea su decisión, el futuro de los dos menores está en sus manos.
Girando en torno a un reiterado primer plano de la madre, Alice, la película Yo te creo –que personalmente me ha sabido a poco- coloca al espectador en situación de testigo de unos hechos que primero se insinúan y terminan con manifestarse en toda su crudeza: el padre es mentiroso, infiel, ha abusado sexualmente del pequeño dejándole secuelas no solo psicológicas, ha abandonado a la familia y no cumple las obligaciones que le impusieron en el juicio del divorcio, relativas al régimen de a visitar y la manutención.
Aunque, según él es la madre quien, por celos, porque él ha creado otra familia y acaba de tener un niño, está haciendo de todo para cortar la relación con sus hijos.
«Auténtica, contundente y sensible», Yo te creo, primer largometraje de los belgas Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys, es también una película realista, la fotofija de una historia que por desgracia sucede cada día en los tribunales de justicia de medio mundo (para el otro medio, las mujeres siguen siendo un estorbo y propiedad de distintos hombres-padre, esposo, hijos…). Los realizadores no vacilan ni un instante en manifestar de parte de quien están al confrontarlos con la dolorosa realidad de una ingente cantidad de mujeres, muchas más de las que podríamos suponer, que luchan para proteger a sus hijos de padres sospechosos de estar abusando de ellos.
Mujeres que se enfrentan a largos procedimientos para establecer los hechos denunciados sin infringir la presunción de inocencia del denunciado, procedimientos que trastornan su vida y sus planes, además de suponer un desembolso importante en la mayoría de los casos. Mujeres frente a una sociedad que de entrada no suele creerles, a posibles represalias judiciales e incluso al riesgo de perder la custodia de sus hijos.
«¿Quién querría mantener una relación con su violador? Nadie. Entonces ¿por qué se obliga a los niños a hacerlo?», suplica Alice, la madre. en su intervención durante el juicio. Unas palabras que dirige tanto a la jueza como a los espectadores y a toda la sociedad, recordando que en estos casos suele tratarse de la palabra de un niño frente a los adultos, que de entrada no suelen creerle.
Una madre que ha denunciado a su exmarido por comportamiento incestuoso con el hijo menor pero que, a lo largo del tiempo que dura la audiencia, acaba convertida en culpable, teniendo que refutar las acusaciones de madre sobreprotectora y paranoica de parte de quien fue su pareja y es el padre de sus hijos, así como de sus abogados, y subrayando la falta de apoyo y acompañamiento encontrados.
Para construir el relato, los realizadores se han apoyado en testimonios que coinciden en la denuncia de que los procedimientos judiciales suelen ser largos y sinuosos, obligando a la víctima a revivir los detalles traumáticos de las agresiones recibidas.
En el espectador queda una duda razonable respecto al funcionamiento de todo el aparato judicial y el futuro de esos niños que ahora están atravesando una realidad difícil de ignorar, y puede que algún día sean adultos arrastrando una carga demasiado pesada,
- Yo te creo se estrena en los cines madrileños mañana, viernes 27 de marzo de 2026.



