MSD Animal Health y la plataforma Animal Hub se unen para lanzar la iniciativa «Insustituibles», para recordar a la sociedad que los veterinarios cuidan no sólo de los animales, sino también de nuestro entorno.

La crisis sanitaria de COVID-19 y el consecuente confinamiento obligatorio de la ciudadanía ha llevado a muchos negocios a cambiar su forma de trabajar.

Las superficies de alimentación han ajustado el horario de sus trabajadores para disminuir el contacto con los clientes. En los autobuses se recomienda a los pasajeros entrar por la puerta trasera para evitar el contacto con los conductores.

Y los sanitarios trabajan sin descanso para salvar el mayor número de vidas, muchas veces en condiciones adversas como la falta de EPI y compañeros infectados por COVID-19.

Los veterinarios no sólo tratan a mascotas

Pero los veterinarios siguen prestando sus servicios para garantizar la salud de nuestras mascotas.

La unión de MSD Animal Health y Animal Hub se produce en un contexto de emergencia sanitaria, buscar el reconocimiento de la labor diaria de los más de 30 000 veterinarios españoles.

Además, Juan Carlos Castillejo, director general de MSD Animal Health, señala que «creemos que queda mucho por hacer para que la figura del veterinario sea reconocida por la sociedad como necesaria e imprescindible, y ahora más que nunca, para garantizar la salud pública ante la situación actual».

Entre los veterinarios que han modificado su forma de trabajar a causa de la COVID-19, aunque garantizando la mayor seguridad posible, está Alfredo Rodríguez, quien trabaja en el hospital veterinario VETSIA en Leganés (Madrid), un centro en el que dan servicio aproximadamente setenta empleados.

Alfredo afirma que las principales tareas de estos días son las consultas de urgencia y aquellas que sean consideradas prioritarias, pero estas últimas siempre deben de ser con cita previa.

Equipo del Hospital Veterinario VETSI de Leganés

Asimismo, asegura que «cuando los propietarios van a venir les damos un justificante previamente, para que en el caso de que se encuentren con alguna autoridad no sean multados».

Con la movilidad actual solo puede acudir uno de los dueños, y ya en la consulta, se quedan fuera de la estancia, salvo el momento en el que el cuidador le cuenta al doctor el historial de la mascota y el motivo de la visita, siempre con la distancia de seguridad debida.

Las medidas de higiene y de prevención para evitar el contagio por COVID-19 han aumentado y, en recepción, han instalado una pantalla de metacrilato que separa a los usuarios de los trabajadores.

En esta línea, la sala de espera y la consulta se limpian concienzudamente cada vez que un paciente entra con su dueño, y así evitar el contagio.

Pero, como cualquier otro hospital, en la clínica también hay pacientes que se quedan hospitalizados e internados. En este caso, las visitas de los dueños han quedado «completamente restringidas», salvo excepciones: «si un paciente precisa de eutanasia, y ésta ha sido autorizada por el dueño, sí se le permite venir a la clínica para que puedan despedirse» añade Alfredo.

Conectados con la salud humana

La campaña «Insustituibles» quiere concienciar de la importancia de los veterinarios para la salud pública, pues como apunta MSD Animal Health «a lo largo de su historia, el sector veterinario ha tenido que enfrentarse a muchas enfermedades de gran importancia sanitaria».

Tal es la transcendencia de este sector que el 75 por ciento de enfermedades humanas emergentes son de origen animal, según un estudio de la Organización Mundial de Sanidad Animal publicado en 2008. Por ello, MSD Animal Health intenta aplicar el concepto One Health: evitar el contagio para ellos y para nosotros, como explica Alfredo.

Esta crisis de la COVID-19 ha generado cambios, incluso en los procesos de limpieza. Las autoridades sanitarias recomiendan la desinfección con una mezcla de lejía y agua para eliminar el virus de las superficies. Y como otra de las imágenes tan comunes en estos días,la desinfección de espacios públicos y oficinas se efectúa con ozono u otros productos químicos.

Problemas químicos

Pero estos compuestos pueden ser perjudiciales para las mascotas, y Alfredo afirma que en el hospital veterinario han detectado varios casos de perros con daños en el aparato digestivo.

«Algunos vienen con diarreas hemorrágicas» dice Alfredo, quien asegura que probablemente se deba a las desinfecciones que se llevan a cabo por parte de los ayuntamientos.

Para evitar estos problemas digestivos, recomienda que, a la hora del paseo, el dueño esté atento y cerca del animal para vigilar que no lame ninguna superficie.

Pero las diarreas hemorrágicas no es la única consecuencia negativa de las nuevas recomendaciones de higienización para los animales. Alfredo pide que después de caminar con las mascotas por la calle, la limpieza de las extremidades puede hacerse con agua y jabón, en lugar de usar lejía, pues «ésta puede generar quemaduras en las patas».

En MSD Animal Health aseguran que los veterinarios tienen una amplia experiencia en las tareas preventivas en el campo de la salud pública., pero que «lamentablemente, no tienen la misma visibilidad social y política» en comparación a otros sectores.

De hecho, es tal la experiencia y conocimiento de los veterinarios en control de enfermedades, que el presidente de la FAO ha instado a los gobiernos que incluyan veterinarios en los equipos de toma de decisiones frente a la crisis de la COVID-19, como ya lo ha hecho Alemania.

Estos profesionales no sólo cuidan de los animales de compañía. La ciudadanía también se ve beneficiada de su servicio, puesto que el control de las enfermedades de las mascotas es beneficioso para las personas con las que convive, ya que se evita el salto del virus o el parásito.

Los veterinarios de la retaguardia

Pero no sólo los veterinarios urbanos están protegiendo a las personas. Otros que están en primera fila de protección, pero de forma invisible son los veterinarios rurales, quienes vigilan y aseguran que los animales que más tarde se convertirán en nuestro alimento cumplan con todas las garantías sanitarias.

En la retaguardia de la veterinaria se encuentra Sergio Santos. Con sede en Colmenar Viejo (Madrid) pero que opera además en otras comunidades autónomas, como Castilla y León o Castilla–La Mancha, e incluso Andalucía, aunque con la crisis de la COVID-19, las visitas a otras comunidades se han cancelado.

Sergio Santos trabajando

Como veterinario, Sergio está especializado en el cuidado de la ganadería de vacuno. Pero la clínica de Sergio no es una habitación de cuatro paredes, es principalmente al aire libre. Por ello, los cambios que ha incluido en su trabajo varían de la forma de trabajar de Alfredo.

Sergio afirma que «ahora con la pandemia de la COVID-19 hay incluso más higiene que antes». Por ejemplo, siempre usa mascarilla y guantes, pues antes se usaban solo para ciertos momentos, como la atención de los partos.

Su trabajo le obliga a viajar y trasladarse hasta las granjas, pero el transporte ya no se hace igual que antes, pues para las visitas que precisan al menos dos veterinarios los miembros del equipo van en diferentes vehículos.

Una vez en la explotación de la ganadería, Sergio evita ir en el mismo coche con el ganadero aunque la situación lo precise. De hecho, también respeta los dos metros de distancia de seguridad.

Menos trabajo, menos dinero

En cuanto a las vacas a las que atiende, Sergio hace una diferencia, no sólo por el tipo explotación, sino porque la crisis sanitaria de la COVID-19 las ha afectado de forma diferente.

En primer lugar, aclara que la explotación vacuna de leche (intensivo) se mantiene igual que en enero de este año, porque a las vacas lecheras hay que atenderlas diariamente y no han podido parar.

Por otro lado, el virus sí ha interrumpido parcialmente la ganadería vacuna en extensivo, ya que estas vacas se crían al aire libre, pero en ocasiones al ganado se estabula.

Y estas actividades no se han podido llevar a cabo, porque. «Los ganaderos suelen tener una edad media o avanzada y para poder llevar al ganado a estos espacios generalmente lo hacen entre varias personas».

Pero ahora con la crisis sanitaria y las restricciones de movimiento, esto no se hace, y el cuidado de Sergio en vacuno de explotación extensiva ha disminuido.

Además, debido a la edad de los ganaderos, estos pertenecen a los grupos de riesgo. Y principalmente son ellos quienes solicitan ahora menos servicios.

Asimismo, algunas tareas han sido pospuestas, que no canceladas, ya que son necesarias para garantizar la salud del ganado y por ello los productos derivados.

Esta disminución del trabajo se tradujo para Sergio en un 30 por ciento menos de facturación en marzo de este año, en comparación al mismo mes de 2019. Sin embargo, asegura que cuando se termine la desescalada, habrá más trabajo del esperado a principios de año. Aunque aun así, sus cuentas no registrarán una recuperación plena.

Alfredo y Sergio son dos casos de los miles de veterinarios a lo largo de todo el territorio español que buscan el bienestar de los animales y para las personas. Y aunque su trabajo se haya reducido por las circunstancias, ellos, considerados como «esenciales», no paran con el fin de garantizar la mejor atención sanitaria de los más cercanos.

Intento aprender siempre de lo que leo, veo y escucho. Prestar atención a los problemas de las personas y contarlo de la mejor forma posible es mi objetivo como profesional. Mi otra pasión es el cine.

2 COMENTARIOS

  1. Querría añadir también, que además de los dos campos de la veterinaria que se han mencionado en el artículo, también están en primera línea de batalla los veterinarios que trabajan como inspectores en los mataderos y en las Áreas de Salud Pública. Ellos se encargan de controlar que se cumpla en bienestar animal en el transporte y en la matanza, de que se cumplan las normativas que garantizan la seguridad alimentaria y la higiene en todos los procesos productivos. Hay que añadir, además, las inspecciones llevadas a cabo en las distintas industrias alimentarias así como en los establecimientos de restauración colectiva. Trabajando juntos se puede asegurar que los alimentos son seguros tal y como dice el lema «de la granja a la mesa», y tal como reza el lema de Veterinaria: Hygia pecoris, salus populi.
    Espero haber mostrado otro campo más de la veterinaria que sí está olvidada por completo, y que agradecería que se incluyese en futuros artículos.

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