Bajo el título de Eros, la nueva exposición de Stefano Bonacci recorre los últimos trabajos del artista italiano, basados en la mitología griega y romana, y en particular, el mito de Eros, hijo de Afrodita.

La muestra que exhibe en la galería Lucía Mendoza se compone de fotografía y modelado con diferentes materiales, particularmente el barro (terracotta) y yeso, pero también el hierro y el latón. Con estos materiales, Bonacci se acerca a conceptos íntimamente relacionados con aquellos seres mitológicos que aparecen retratados en sus trabajos, como la belleza ideal, el deseo físico, el poder sexual o la bondad

Por ello, en sus composiciones fotográficas podemos rastrear las huellas de Tintoretto y de Rubens. Con esto está todo dicho: un Marte muy parecido a la figura regia y barbada del Carlos V a caballo levanta en vilo -y con gesto compasivo- a un sátiro herido, quién sabe si en una reyerta amorosa; al mismo tiempo en el cuadro de al lado, la diosa Venus, cubierta de perlas por toda vestimenta, se compadece de Marte que desfallece en la tarea, y jugueteando con todos ellos -y enredándolo todo, como niño que es-  está Eros, el hijo de la diosa Afrodita (Venus para los romanos) y Marte, quien en el cuadro de al lado… Así podíamos seguir con toda la fila de composiciones que, en pequeño formato y en blanco y negro, decoran el fondo de la sala a la que se accede casi a bocajarro desde la calle.

Es evidente que lo primero que ha buscado el artista con sus obras es producir un fuerte impacto visual en el espectador.

El resto son esculturas, pero unas esculturas mistéricas y nada convencionales, pequeñas de tamaño pero con recovecos donde puede ocurrir cualquier cosa: extrañas flores con curvas y huecos que el negro y el dorado contornean, otras en blanco se compadecen con las anteriores en extrañas simetrías. Luego están los hormigueros, esas construcciones aparentemente modeladas en barro y de abajo a arriba, huecas por dentro y de varios cuerpos, como si las hubiera fabricado una legión de termitas a medida de sus necesidades, pero que podrían ser, cada una de ellas, la sagrada familia. Y todo realizado más que artesanalmente, manualmente.

Una cuestión esta, la de modelar manualmente, que no es meramente técnica o formal, sino que coloca al artista en esa tensión entre la belleza ideal y el deseo que la acompaña; un tema fundamental en el arte y que ha asumido diferentes formas en cada época.

Resulta claro que la propuesta de Bonacci, en línea con su trayectoria artística, cuestiona ideas, emociones, mitos, arquetipos, el azar, la naturaleza, el hombre o la razón.

  • Stefano Bonacci. Eros
    Galería de Arte Lucía Mendoza
    Bárbara de Braganza, 10 (Madrid)
    Duración de la exposición: 11.01.2020 – 21.03.2020
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