«Primate»: monerías sangrientas

Lucy, junto a su amiga Kate y a Hannah, amiga de Kate, regresa tras una larga ausencia a una de las islas del archipiélago de Hawai donde, en una espléndida mansión, vive su padre –un escritor sordomudo- con la pequeña Erin y Ben, el chimpancé que había adoptado su madre, fallecida un año antes: un simpático animal que sabe utilizar la tablet para comunicarse.

Cuando descubren que Ben está enfermo por la mordida de una mangosta, el padre aprovecha un viaje a la ciudad –donde tiene que asistir a una firma de libros- para hacer que analicen al animal. Pero las cosas no ocurren como había previsto: Ben ataca primero al veterinario y después a las otras personas que se encuentran en la mansión.

Un flash-back nos enseña a las tres amigas en el avión que las lleva a Hawai y su llegada a la soberbia mansión, aislada como no podría ser de otra manera, cuya piscina de ensueño da directamente sobre un acantilado. Y, como cabía esperar, gran parte de la acción tiene lugar precisamente en torno a la piscina.

«Primate», es la historia de Ben, un amable chimpancé adoptado desde la infancia por un familia de Hawai; pero es sobre todo la historia de la familia que tendrá que enfrentarse a Ben el día que dejé de parecerse a un osito de peluche y se encuentre transfigurado por la rabia.

En los últimos cien años se han hecho muchas, casi infinitas, películas con simios, bastante mediocres la mayoría. En este caso, el animal tiene rabia –a consecuencia del ataque de la mangosta-, una enfermedad que es fatal ni no se cura en las primeras cuarenta y ocho horas y que, recordemos, provoca en quienes la padecen una forma de fobia al agua que en Ben podría ser genética: porque no sabe nadar, mientras que sabe copiar perfectamente otros comportamientos aprendido de las personas que conviven con él.

Del género horror y convivencia, de vacaciones que se prometen idílicas pero resultan ser una pesadilla con nombre de chimpancé y de jovencitas rebosantes de vida enfrentadas a un gore mediocre, en «Primate» –película de terror a la antigua digida por el británico Johannes Roberts («The Strangers: Prey at Night»., «Resident Evil : Bienvenue à Raccoon City».)- encontramos homenajes a anteriores maestros del género de terror, como John Carpenter.

La sordera del padre, y su ignorancia de muchas de las cosas que ocurren a su alrededor, añade un plus al suspense de una película que coloca al hombre frente a la bestia asesina, en la que abundan la sangre y los pedazos de carne que el animal arranca de sus víctimas (tiene una querencia especial por las mandíbulas).

Como complemento al relato, que muy bien podría llevar la fecha de 1980, digamos que en este caso el chimpancé no es más que buen disfraz dentro del cual se mueve un hombre, Miguel Torres Umba, un actor especializado en la reproducción de los movimientos del simio.

  • «Primate» se estrena en los cines de Madrid el viernes 6 de febrero de 2026.
Mercedes Arancibia
Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe un comentario
Escribe aquí tu nombre