Las mascarillas serán a partir de ahora un complemento habitual a la hora de salir de casa y por ello, para evitar los contagios, se recomienda llevarla siempre puesta, pero, ¿sabemos cuál nos protege más?

A pesar de ser útiles para la protección individual es necesario que se sigan a rajatabla los consejos que el Ministerio de Sanidad dicta para evitar contagios. Entre estos está el lavado frecuente de manos; la distancia interpersonal y la higiene de espacios públicos y privados. Además, a la hora de comprar un modelo concreto, es necesario que la mascarilla disponga de una certificación homologada y se recomienda adquirirla en establecimientos recomendados y no por internet debido a los numerosos fraudes que ya existen en pedidos de empresas desconocidas.

A la hora de comprar una mascarilla debe saber qué tipos existen y para qué sirve cada uno, dado que el nivel de protección no es igual y puede contagiarse de Covid-19 si no compra la adecuada.

Las mascarillas se dividen en:

Higiénicas: Las utilizarán las personas que no estén infectadas y se usan para una salida urgente, o como complemento, pero no evitan contagios. Se pueden confeccionar en casa.

Quirúrgicas: Son las que llevan quienes se mueven entre personas asintomáticas, infectadas o simplemente para ir a comprar.

EPI o con filtros de aire: Están especialmente indicadas para crear una barrera protectora contra el virus. Las deben llevar las personas vulnerables, la comunidad médica y toda aquella persona que quiera protegerse al cien por cien del virus. Se clasifican en FFP1, FFP2 y FFP3; la primera es la que menos protege.

La mayoría de las mascarillas son reutilizables, dado que el virus si está al aire se muere en ocho horas, pero es necesario, en algunos casos, lavarlas con detergente y agua a una temperatura entre 60 y 90 grados. También se puede sumergir la mascarilla en lejía en una dilución 1:50 (aproximadamente 20 mililitros de lejía y 980 de agua) durante unos 30 minutos.

Mascarillas higiénicas (caseras)

Las mascarillas higiénicas (de tela) se utilizan si no estamos infectados o si no vamos a estar en contacto con el virus de manera directa; por ejemplo un paseo, montar en bicicleta, o correr, entre otras actividades que no nos ponga en contacto con el virus. Su uso habitual suele ser para evitar el polvo, la polución y para personas recién operadas que quieran salir a dar una vuelta. Cubren la nariz, la boca y la barbilla y el tejido puede ser de gasa, de algodón con dibujos impresos, transpirables y divertidas pero no son útiles si hablamos de virus. Son reutilizables y la mayoría se pueden lavar, pero no se recomienda su uso más de cuatro horas.

Mascarillas Quirúrgicas

Las mascarillas que se reparten en las farmacias son las llamadas quirúrgicas. Es necesario recordar que no se deben reutilizar ya que duran aproximadamente cuatro horas seguidas.

Habitualmente las hemos visto puestas cuando acudimos al dentista, en un quirófano o cuando un médico nos inspecciona. Estas mascarillas protegen poco y están diseñadas solamente para filtrar el aire exhalado. Evitan la dispersión vírica al hablar, estornudar o toser y se ajustan sobre la nariz, boca y barbilla.

Es importante que estas mascarillas dispongan de una certificación CE a la hora de comprarlas, dado que existen varios modelos y algunos son de muy baja calidad.

Mascarillas autofiltrantes (de equipo protección individual EPI)

Estas mascarillas están diseñadas para crear una barrera física y su uso está recomendado para profesionales sanitarios y otros trabajadores que estén en permanente contacto con el virus. La exposición a este se minimiza y tienen como finalidad filtrar el aire inhalado y, a la vez, evitar la entrada de partículas contaminantes o víricas a nuestro organismo.

Al filtrar las mascarillas EPI el aire inhalado, nos protegemos según la calidad que hayamos comprado.

Esta puede ser FFP1, FFP2 y FFP3. La referencia F se atribuye al tipo de filtro que llevan además de las características que tienen P1, P2 y P3.

Estas mascarillas también deben sustituirse, porque su uso prolongado puede mantener la suciedad o humedad y no es higiénico.

Otros elementos de protección: pantalla o máscara facial

Si por el trabajo que desempeñas tienes alguna probabilidad de salpicadura, contacto físico o alto riesgo de contagio por tu salud comprometida, es bueno y hasta necesario comprar una máscara o pantalla facial que, incluso, puede completarse con gafas y mascarilla.

Otro complemento son los ajustes de aluminio si has hecho mascarillas caseras de tela, para adaptar al ancho de la nariz y que permita crear el espacio necesario en la zona del puente.

Guantes

Los guantes son el complemento fundamental, siempre y cuando no nos los llevemos a la cara. Estos se pueden utilizar como norma también en casa a la hora de hacer la comida, bajar la basura, limpiar, etc. Cuanto más nos protejamos del virus, más difícil será que este nos contagie.

A la hora de salir a la calle, si vamos a abrir la puerta; si tocamos el botón del piso al que vamos en el ascensor; abrimos la puerta que muchos han tocado; si vamos en metro y nos agarramos a la barandilla; en definitiva, si estamos en contacto con lo que otros han podido tocar, estamos en riesgo y, por ello, son necesarios siempre.

Los guantes perfectos son aquellos de nitrilo que permiten ser lavados con jabón aunque lo ideal es desecharlos tras su uso, si bien, llegado el caso, si tenemos guantes desechables de cualquier material son perfectamente válidos, pues todos nos protegen y evitan que nos toquemos la cara, la nariz, y con ello, procuramos una mayor higiene en nuestro entorno diario.

En cualquier situación, a partir de ahora, no salgas de casa sin colocarte la mascarilla. Para evitar el contagio de un posible portador de COVID-19, de personas que sean asintomáticas, de quienes aún tengan la enfermedad con síntomas leves o, simplemente, por protegerte de cara a posibles contagios inesperados, es necesario que la lleves como un complemento más según la recomendación del Ministerio de Sanidad.

Periodista. Doctora en Ciencias de la Información. PhD. Máster en Dirección Comercial y Marketing. Fotógrafo. Consultora de Comunicación Socia directora LOQUETUNOVES.COM; Presidenta de D.O.C.E.( Discapacitados Otros Ciegos de España); Secretaria General del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD); Miembro del CEDDD autonómico de la Comunidad de Madrid; Miembro del Consejo Asesor de la Fundación López-Ibor; Miembro del Comité de Ética de Eulen Sociosanitarios; Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland); exdirectora del diario Qué Dicen. Divulgadora científica, comprometida con la discapacidad y la accesibilidad universal. Embajadora de honor "Ñ". Representante en EASPD Europe del CEDDD Inclusive Life

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