La plataforma «Reconocimiento para el celador, ya» ha presentado una carta en el Ministerio de Sanidad pidiendo que los celadores sean considerados como grupo de alto riesgo, ya que están en contacto directo con los pacientes desde que entran al hospital hasta que salen.

Una de las consecuencias de que los celadores sean considerados como trabajadores de bajo riesgo es que los centros hospitalarios no tienen la obligación de proporcionarles test COVID-19.

Pero «Reconocimiento para el celador, ya» recuerda que ellos son quienes recogen a pacientes a la entrada en el hospital y los últimos en estar con ellos, pues son quienes los llevan a la salida hasta que son recibidos por algún pariente.

En contacto constante

En esta línea de demandas se encuentra Sandra García, celadora del Hospital 12 de Octubre de Madrid, quien recuerda que «los celadores nos movemos por todo el complejo hospitalario porque no trabajamos en una planta en concreto», ya que «cuando hay que trasladarlos para alguna prueba u otra planta somos nosotros quienes los movemos».

Sandra García

Así pues, Sandra señala que «en un turno puede haber cerca de 150 celadores en el Hospital 12 de Octubre que se mueven desde la morgue, hasta urgencias o la UCI».

En su caso, sí que se ha hecho la prueba COVID-19, pero su centro no se la ha facilitado por ser trabajadora del hospital, sino porque presentaba síntomas del cuadro médico y se lo hizo como una ciudadana más, pero no por su profesión.

Falta de protección

A los problemas de este sector profesional se suma la falta de material de protección (EPI), Sandra señala que todo está «bajo llave» y son los supervisores quienes lo suministran a cuenta gotas, y cuando les daban EPI «muchas veces estos eran los de peor calidad».

La situación era tan insostenible que en el mes de abril de 2020 los celadores se plantaron ante la dirección y decidieron «no mover a los pacientes hasta que tuviesen mejores condiciones».

En el caso de Alejandro Martínez, celador de la Clínica Centro de Mirasierra, privada y especializada en traumatología, en las últimas semanas ha acogido a pacientes COVID-19 de centros públicos, la mayoría del Hospital de Fuenlabrada.

Alejandro Martínez y una compañera de trabajo

Alejandro afirma que la empresa sí les ha facilitado test a toda la plantilla, desde cirujanos hasta celadores y el servicio de limpieza, sin excepción.

En cuanto a los EPI, aclara que ha llegado a «usar la misma mascarilla quirúrgica más de tres días» pero esas condiciones la sufrían todos los sanitarios del centro y no había privilegios entre ellos.

«Hacemos un papel tranquilizador»

Alejandro, asegura que el celador «está ahí para el paciente y cuando llevas a alguien al quirófano porque se va a someter a una operación que le devolverá la capacidad de caminar o no, muchas veces hacemos un papel tranquilizador cuando hablamos con ellos», y que se reconoce su valor humano cuando «alguien te para y te dice que fuiste el celador que llevó a su marido a la sala de operaciones varios años atrás».

Por otro lado, garantiza que «yo no pido que seamos aplaudidos como héroes a las ocho de la tarde, simplemente que se nos considere uno más, porque esta situación es una injusticia que debe cambiar»

Asimismo, Alejandro se considera un afortunado en comparación a otros miembros de su gremio que trabajan en hospitales públicos, y no entiende cómo «los celadores estando en primera línea de fuego con los pacientes no somos considerados grupo de alto riesgo».

Retrato de Alejandro Martínez

¿Y cuando no hay COVID-19?

Aunque esta reclamación se ha puesto sobre la mesa, los celadores han sido siempre de alto riesgo, puesto que, como Sandra señala «ahora hay COVID-19, pero entramos en quirófanos y salas donde también puede haber pacientes con tuberculosis». Y añade que «los de arriba ven que somos de alto riesgo, pero prefieren no ver».

Daniel Domínguez es celador en el hospital concertado Moisés Broggi, en Barcelona, y aunque el centro les haya proporcionado test anticuerpos sí cree que ha habido un peor trato a los celadores respecto a otros trabajadores, y eso se ha reflejado en el suministro de material, pues «he usado el mismo buzo de protección hasta seis días seguidos».

Daniel Domínguez

Y detalla que el trato con los pacientes no es sólo estar cerca de ellos y tocar las respectivas camas y sillas con ruedas, pues «nosotros los levantamos de las camas, y muchas veces ayudamos a los auxiliares a cambiar pañales o a ducharlos».

La conclusión es que los celadores corren el riesgo de transmitir la COVID-19, no sólo dentro del hospital, sino incluso llevarlo a sus hogares, pues como apunta Daniel «en el centro hay aproximadamente diez celadores que han enfermado por COVID-19, hay otros tantos que no, pero sus familiares sí han estado enfermos gravemente».

Daniel Domínguez

La lucha en redes de los celadores

Para contrarrestar la invisibilidad de los celadores han surgido otras iniciativas paralelas, además de la plataforma «Reconocimiento para el celador, ya».

Por ejemplo, los del Hospital de Alcalá de Henares han compartido un vídeo en el que hacen valer sus tareas diarias.

En Instagram, han surgido la cuentas como «celador enloquecido» o «diario del celador» en la que se comparten fotos e historias personales de celadores de toda España para visibilizar que su categoría está clasificada como de bajo riesgo.

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By Esther A. Gracias por compartir tu experiencia con todos nosotros🙏🏽 Esperamos que pronto , entre todos y con el esfuerzo de la plataforma @reconocimiento_para_el_celador consigamos ser uno más, sin distinciones 💪🏾 "Un antes y un después" Como podría explicarlo… Un día sin más te acuestas y al despertar descubres que eres otra persona, así d simple, así d triste, así d duro. Ayer cubría mi puesto con orgullo, despertaba cada mañana jovial, curiosa cual niño pequeño que se enfrenta con inocencia a un nuevo destino. Yo no tengo un trabajo cualquiera, desempeño una labor formando parte importante de un equipo, soy un engranaje de una maquinaria que forma parte del Sistema del Salud Pública, TRABAJO POR Y PARA EL PACIENTE, ni decir tiene la envergadura vocacional que esto conlleva y sin la que realmente estaríamos perdidos. Ayer era feliz, un día más, un destino más, en el que compartir experiencias con grandes compañeros y personas que me enseñan nuevas y mejores fórmulas de desempeñar mis funciones y me incitan a querer ser mejor profesional. Ese es mi ayer, pena diste tanto de mí hoy, hoy comienzo el día sintiendo un nudo en el estómago, un nudo que en ocasiones no me deja respirar y con el que he tenido que aprender a vivir las últimas semanas. Aquella ilusión con la que comenzaba cada mañana se ha convertido en terror, terror a llegar a mi lugar de trabajo, terror a descubrir cual será el destino en el que cobrarán vida mis peores pesadillas esa jornada. Solo te queda rezar para que vayas donde vayas exista la suficiente humanidad como para que te traten de igual a igual, sabes que tus probabilidades son escasas, así lo dicta un protocolo absurdo, un absurdo papel que marca la diferencia entre ser alguien y no ser nada, un papel que lleva implícito un sello que dice que tu vida es menos valiosa que la del resto… Te sientes pequeña, impotente, frustrada, gastas las pocas fuerzas que te quedan en enfrentarte y discutir, sabes cual grande es el peso que llevas detrás, tú, tu familia, tus compañeros, tus seres queridos, consciente eres de lo que significa mantenerse sano, infectarte es un lujo que no te puedes permitir. Continúa en comentarios 👉🏽

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Intento aprender siempre de lo que leo, veo y escucho. Prestar atención a los problemas de las personas y contarlo de la mejor forma posible es mi objetivo como profesional. Mi otra pasión es el cine.

1 Comentario

  1. Compañeros celadores/as: me parece muy bien la Plataforma, pero hay mucho que hablar, dialogar, en pocas palabras, hilar fino o muy fino sobre la profesión de celador/a. Fui delegado de un sindicato de celadores/as en Castilla-La Mancha y sin entrar en detalles salí muy desengañado….. Estoy muy de acuerdo con las reivindicaciones, pero vistos mis 33 años que llevo como celador en Toledo y Ciudad Real, mucho me temo que perdemos el tiempo….. El tiempo me está dando la razón…..no entro en detalles. Un saludo desde Valdepeñas y os deseo buena suerte. No me animo, por el momento, hasta que no vea resultados….

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