La Comisión Europea adopta una estrategia sobre la biodiversidad para devolver la naturaleza a nuestras vidas y un plan llamado «de la granja a la mesa» con el fin de desarrollar un sistema alimentario equitativo, sano y respetuoso con el medio ambiente.

Las dos estrategias se refuerzan mutuamente, ya que, en ambas están implicados la actividad agraria, las empresas y los consumidores, y así, conseguir un futuro sostenible.

Pero este objetivo, además, está en consonancia con el Pacto Verde Europeo y garantiza los medios de subsistencia de todas las partes en la cadena de valor alimentaria.

La COVID-19 y la biodiversidad

Según la Unión Europea, la crisis de la COVID-19 ha demostrado cómo de vulnerables somos los ciudadanos ante el aumento de la pérdida de biodiversidad, siendo ésta necesaria para nosotros.

La estrategia de la biodiversidad se centra en el uso insostenible del suelo y el mar, la sobreexplotación de los recursos naturales, la contaminación y las especies exóticas invasoras, y goza de una importancia crucial para prevenir y reforzar la fortaleza ante posibles pandemias futuras, y con ello, brindar oportunidades de negocio e inversión inmediatas en la recuperación de la economía de la Unión Europea.

El plan presenta medidas concretas para la regeneración de la biodiversidad de Europa de aquí al año 2030, lo que incluye transformar un mínimo del 30 por ciento de las tierras y mares de Europa en zonas protegidas, reducir un 50 por ciento el uso y riego de plaguicidas, disminuir como mínimo un 20 por ciento el uso de fertilizantes, así como, alcanzar un 25 por ciento de tierras agrícolas dedicadas a la agricultura ecológica.

Suma de planes

Paralelamente, la estrategia «de la granja a la mesa» facilitará la transición a un sistema alimentario sostenible de la Unión Europea y que además  garantice el acceso a dietas saludables y equilibradas.

Sobre este plan, Stella Kyriakides, comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria ha afirmado que «cambiará las cosas para mejor en cuanto a la manera en que producimos, compramos y consumimos nuestros alimentos, lo que redundará en beneficio de la salud».

Desde la Comisión Europea, aseguran que este plan reducirá la huella ambiental y climática del sistema alimentario actual y reforzará su resiliencia, llegando a proteger la salud de los ciudadanos y garantizando los medios de subsistencia de los agentes económicos.

El vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, ha declarado que «estas estrategias constituyen un elemento crucial de la gran transición que estamos iniciando».

1 Comentario

Deja un comentario