Home Mundo Janusz Szpotański, un escritor que vivió el ajedrez dentro y fuera de...

Janusz Szpotański, un escritor que vivió el ajedrez dentro y fuera de prisión

Un jugador de ajedrez debe prever sus movimientos en todas las circunstancias. Esto le ocurrió al escritor polaco, Janusz Szpotański, (1929-2001) que disputó partidas en libertad sobre todo, pero también en la cárcel, donde esta actividad le ayudó a sobrevivir en unos años oscuros acusado por alusiones literarias en una obra poco agradable al régimen.

Fue poeta, crítico literario y musical, además de traductor. Por voluntad del entonces primer secretario del entonces partido único, Partido Obrero Unido de Polonia (POUP), Władysław Gomułka (1905-1982), fue condenado en 1968 a tres años de prisión por «por difundir información perjudicial para los intereses del estado» tan solo por escribir una obra literaria.

En 1964, había escrito la ‘ópera’ satírica en tres actos ‘El silencioso Gęgacze, o Un baile en casa del presidente’ donde se ridiculizaba el sistema comunista y al gobierno de Gomułka. Pero ganó una gran popularidad posteriormente, ya en prisión, cuando la estación de radio ‘Free Europe’ transmitió extensos fragmentos de esta obra.

Entonces era considerado un «enemigo mortal del poder popular», así como un ″elemento parasitario y antisocial” e incluso el propio Gomulka le definió en un discurso de ″satírico reaccionario” y persona ″con la moral de un proxeneta”, además de tildar la obra que le llevó a prisión de una «pieza reaccionaria, que respira veneno sádico de odio hacia nuestro partido».

Detenido en enero de 1967, y condenado en febrero de 1968, finalmente salió en julio de 1969 por una amnistía por el 25 aniversario de la República Popular Polaca. En total, pasó dos años y nueve meses en la cárcel. En ese tiempo, sus versos se mecanografiaban y se distribuían clandestinamente. No fue su única detención, tras el golpe de estado del general Jaruzelski de 1981, fue aislado en una pequeña localidad, Jaworze.

Durante sus casi tres años encarcelado afirmó haberse salvado, manteniendo su mente ocupada en el juego de ajedrez. Y es que solía recordar que, en la pared de su habitación estaba el conocido cuadro ‘Partida de ajedrez’ de la italiana Sofonisba Anguissola (1535-1625), que retrata a sus hermanas, Lucía, Minerva y Europa, enfrascadas en una partida, observadas por su vieja niñera, obra creada en 1555 y que se encuentra expuesta en el Muzeum Narodowe de Poznan.

Curiosamente no fue el único cuadro sobre ajedrez con el que se cruzó, a raíz de traducir el ‘Monólogo de Fausto’ de Goethe se fijó en la pintura del alemán Moritz Retzsch (1779-1857) ‘Jaque mate’ precisamente sobre el mito de Fausto.

En prisión, jugó al ajedrez con los reclusos, muchos se lo pedían, y pulió su alemán, previamente había estudiado literatura, principalmente alemana, en bibliotecas ya que era filólogo de formación.

Pero toda historia tiene un inicio, en este caso a Szpotanski, conocido como ‘Szpot’, el ajedrez le acompañó toda su vida, pero especialmente en sus primeros años. En la primavera de 1939 en Varsovia, en la confitería ‘Kresowa’, se tomaban galletas y dulces, se leía el periódico y se jugaba al ajedrez.

Un niño de diez años, llamado Janusz Szpotański, cuyo padre era un abogado que vivía frente al local, jugó unas simultáneas al ajedrez. Era el oponente más joven del gran maestro Dawid Przepiórka (1880-1940). Lógicamente no ganó, sin embargo, lo hizo tan bien que el ajedrecista le regaló una caja de galletas. Se puede decir que aquí es donde empezó todo.

Dawid Przepiórka

Conviene hacer un paréntesis porque hay que detenerse en la importante figura para el ajedrez polaco de Dawid Przepiórka. Teórico del juego, compuso unos 160 problemas y estudios. Su especialidad era el multibloque, las blancas hacen jaque mate en el cuarto, o posteriores movimientos.

También ejerció de periodista en el órgano mensual de la la Federación Polaca de Ajedrez (PSZ), Swiat Szachowy (Mundo del Ajedrez) y en la revista semanal Tygodnik Ilustrowany (Semanal Ilustrado).

Entre sus logros, ganó una medalla de oro en las Olimpiadas de Hamburgo de 1930, además de ser primer premio en concurso de problemas de ajedrez.

En el torneo de Debrecen, en 1925, recibió el premio a la mejor partida por la belleza de la disputada ante el húngaro Lajos Steiner (1903-1975) al que ganó con blancas. (1.Cf3 g6 2.g3 Ag7 3.Ag2 e5 4.e4 Ce7 5.0-0 0-0 6.d4 exd4 7.Cxd4 Cbc6 8.Cxc6 bxc6
9.Cc3 Tb8 10.Dd3 c5 11.Tb1 Cc6 12.Cd5 d6 13.Da3 Ae6 14.Da6 Cd4 15.c3 Cb5 16.Ad2 Axd5 17.exd5 Tb6 18.Da4 a6 19.Tfe1 Ca7 20.h4 Db8 21.Dc2 Te8 22.Txe8+ Dxe8 23.Te1 Dd7 24.Ah3 f5 25.Ag5 Db5 26.Axf5 gxf5 27.Dxf5 Tb8 28.Te7 Tf8 29.Txg7+ Rxg7 30.Ah6+ Rxh6 31.Dg5# )

En 1926 tras ganar el primer campeonato nacional de ajedrez, deja de competir y organiza la Federación Polaca de Ajedrez (PSZ) fundada ese año, de la que fue vicepresidente hasta su muerte.

En 1935 con motivo de la VI Olimpiada de Varsovia, hipotecó su casa para conseguir los fondos para su organización. En agradecimiento la FIDE le otorgó el título de miembro de honor y recibió la Cruz de Oro del Gobierno polaco.

En 1940, tras la invasión de Polonia, fue detenido por la Gestapo en la cafetería Kwiecinski, por participar en una reunión clandestina del Círculo del Ajedrez de Varsovia, convirtiéndose en una de las miles de víctimas de los nazis, tras una ejecución masiva en Palmiry, cerca de la capital polaca.

En la reunión donde fue detenido, estaba explicando un final de Peón y Rey contra Rey que uno de los presentes y que sobrevivió, Zygmunt Szulce, definió como ‘línea Przepiorka’ en alusión a la casilla del peón. Los jugadores encarcelados, unos treinta, lograron jugar un torneo en el centro de detención de la calle Daniłowiczowska, cuyo ganador fue Mojzesz Łowcki (1881-1940), siendo el último para la mayoría de los participantes, ya que fueron asesinados como el propio Przepiórka.

Su mujer e hija también murieron, su hijo desapareció. Hay que destacar que el entonces campeón mundial Alexander Alekhine (1892-1946) jamás se interesó por su caso, a pesar de su amistad con las autoridades nazis y su gobernador general, Hans Frank (1900-1946).

Pero ahora, volviendo a nuestro protagonista, Janusz Szpotański, precisamente durante la Segunda Guerra Mundial, conoció al que consideró su ‘maestro espiritual’, el crítico literario, dramaturgo y también ajedrecista, Karol Irzykowski (1873-1944) que terminó falleciendo poco después del levantamiento de Varsovia. Había escrito la obra ‘Futurismo y ajedrez’ (1921). Organizó torneos clandestinos de ajedrez y jugó una partida contra un joven Szpotański de 14 años, que terminó en tablas.

El amor del futuro escritor por el ajedrez era inmenso. En los primeros años de la posguerra mundial, era un visitante frecuente de la sala de ajedrez en el edificio YMCA, una organización cultural y educativa internacional.

Así, encaminó sus pasos en los 64 escaques: ocupó cargo de tesorero de la Asociación de Ajedrez del Distrito; jugaba partidas en equipo e individuales, consiguió una victoria sobre Wiktor Balcarek (1915-1998), futuro campeón nacional en 1950 e inició su colaboración con la revista ajedrecística Szachy.

Durante más de diez años defendió los colores del club Kolejarz -Polonia, ganando varias medallas, entre ellas el primer puesto por equipos en 1959, del Campeonato de Polonia. Después de la disolución de la sección de ajedrez, durante varios años representó los colores de club Drukarz-Varsovia, también disuelto a principios de la década de los 70.

De forma individual, en 1956 compitió en Czestochowa, en la final del Campeonato de Polonia individual, donde terminó en un destacado sexto lugar. También obtuvo cinco veces medallas en los campeonatos locales de Varsovia: el primer puesto en 1951, subcampeón en 1949 y 1955 y el tercer puesto en 1956 y ya veterano, cuando salió de la cárcel, en 1971. Al año siguiente, 1972, obtiene el séptimo puesto en el campeonato de Cracovia.

Szpot fue un notable jugador, una de cuyas anécdotas fue cuando en 1957 su rey comió al rey contrario por un despiste de su oponente que no se fijó en la posición. La partida fue anulada, tras una consulta legal. Sin embargo, nunca se dedicó enteramente al ajedrez, por lo que a veces, registraba resultados sorprendentemente malos.

También enseñó a los jóvenes a jugar en el centro comunitario y durante un tiempo relativamente largo trabajó como instructor de ajedrez en el ejército.

Trabajaba en la oficina de correos pero se ganaba un dinero con el ajedrez. Así, en 1957, jugaba por dinero en partidas rápidas en el muelle de Sopot, en la bahía de Gdansk. Por supuesto, ilegalmente. Entonces ofrecía una reina a sus oponentes pero ganaba igualmente.

El historiador, escritor, crítico de cine y también maestro internacional de ajedrez, Rafal Marszalek, de 83 años, lo conoció jugando: ″Aprendió por sí mismo de los registros de las partidas de los grandes maestros de ajedrez. Fue un destacado jugador teniendo en cuenta la época y el hecho de que era un aficionado.”

Su propia experiencia

Pero lo mejor es leer al propio autor, Janusz Szpotański, sobre su propia experiencia ajedrecística. Al respecto escribió:

″Entonces, en primer lugar, me sumergí de nuevo en la intensa vida del ajedrez. Jugué en decenas de torneos, mejorando mis habilidades de forma natural. Como resultado, logré un gran éxito al obtener el segundo lugar en el Campeonato de Varsovia, en otras palabras, en el subcampeón de la capital” (se refiere al año 1949).

″Pero el ajedrez, aunque ciertamente divertido y, no sin importancia, (….) no satisfizo todas mis aspiraciones en ese momento. Además, al conocer y observar a las personas que se dedican por completo a este real juego, también vi cierta trampa en él. Estudiando constantemente miles de variantes y partidas, estudiando detenidamente el tablero de ajedrez todo el día y viajando de torneo en torneo, podría volverse estéril”.

″Por lo tanto, a pesar de los espejismos de éxitos tentadores de una posterior carrera, no me dejé arrastrar por el peligroso vértice de esta pasión y me mantuve a una distancia razonable de ella. Aparte de la competición, que no duró mucho, mi ajetreada vida social habitual me distrajo efectivamente del ajedrez.”

Era miembro de la Asociación de Escritores Polacos. Se ganaba la vida haciendo trabajos por encargo para la editorial PIW: reseñas, estudios, traducciones. Entre otros, tradujo a Shakespeare. También escribió poesía, una antología suya tiene como portada unos trebejos desperdigados sobre el tablero. No tiene ninguna obra traducida al español.

Del mismo modo, frecuentaba sitios donde se reunían intelectuales anticomunistas: Jan Józef Lipski (1926-1991), Zbigniew Herbert (1924-1998), Zdzisław Najder (1930-2021) y Stefan Kisielewski (1911-1991).

En los contactos sociales, Szpot tenía muchos amigos y admiradores, pero también enemigos, porque, no seguía el código de comportamiento burgués: podía burlarse, gritar u ofender sin piedad. No le dio ninguna importancia a los títulos y efímeros valores materiales.

A título póstumo en 2006 se le concedió la Orden de Polonia Restituta, una condecoración civil.

Finalmente, como ajedrecista se le puede homenajear recordando una de sus muchas partidas. En esta de 1951 ganó con negras al maestro internacional Roman Dworzynski, hoy con 89 años, quien fuera finalista en siete ocasiones del Campeonato de Polonia y que participó en una Olimpiada (Moscú 1956).

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0-0 Cxe4 6.d4 b5 7.Ab3 d5 8.dxe5 Ae6 9.c3 Ac5 10.De2 0-0 11.Cbd2 Af5 12.Cxe4 dxe4 13.Cg5 Cxe5 14.Cxe4 Ag4 15.Dd2 Ab6 16.Df4 De7 17.Cg5 Ae2 18.Te1 Cd3 19.Df5 Axf2+ 20.Rh1 g6 21.Dxd3 Axe1 22.Dh3 h5 23.Ae3 Ag4 24.Txe1 Axh3 25.gxh3 c5 26.Ad5 Tad8 27.c4 bxc4 28.Axc4 Db7+ 29.Rg1 Dxb2

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, rama Periodismo con cursos de doctorado, estudios sobre Marruecos contemporáneo y el Sáhara Occidental. Más de 35 años de periodismo, la mayoría en prensa escrita, ha trabajado a ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, casi 13 años en el extinto diario El Faro Información, en Algeciras, donde empezó de redactor y del que fue su último director y en Tánger dos años en un diario digital. Además ha participado en la mayoría de los Congresos de Periodistas del Estrecho desde el inicial en 1993 hasta 2019. Titulado en ajedrez por la UAH y UNED. Amante de Portugal. Ha publicado un libro, ‘Artículos periodísticos. Apuntes para la historia de la prensa de Algeciras’.

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Escribe un comentario
Escribe aquí tu nombre

Salir de la versión móvil