
La activista y periodista iraní Narges Mohammadi vuelve a convertirse en objetivo del régimen de Teherán tras una nueva sentencia de seis años de prisión, una decisión que refuerza la ofensiva judicial contra las voces críticas y aviva la denuncia internacional por la vulneración sistemática de los derechos humanos en el país.
Narges Mohammadi, militante en favor de los derechos humanos de 53 años, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2003, detenida el pasado 12 de diciembre en la ciudad de Madhhad, en el noreste del país, tras haber pronunciado unas palabras en la ceremonia de homenaje a un abogado que había aparecido muerto.
Según la fundación que lleva su nombre, Narges Mohammadi, quien llamó por teléfono a su abogado para comunicarle la sentencia, se negó a contestar a los jueces. Era la segunda vez que se comunicaba con el exterior desde que fue detenida en diciembre.
«Considera este procedimiento como una farsa», ha escrito su marido, Taghi Rahmani, exiliado en París junto con los dos hijos de la pareja, a quienes la condenada no ha visto desde 2015.
Según su abogado, Mostafa Nili, la condena ha sido por «reunión y colusión con el objetivo de cometer delitos», y lleva añadida la prohibición de abandonar el país durante dos años.
La misma fuente ha denunciado a la prensa internacional que el estado de salud de Narges Mohammadi se ha deteriorado notablemente debido a que ha llevado a cabo una huelga de hambre desde el pasado 2 de febrero hasta este domingo 8, en señal de protesta por las condiciones de su detención y por la prohibición de telefonear a su familia y a su abogado.
En la llamada, Narges Mohammadi explicó a su abogado que había pasado tres días hospitalizada y que, posteriormente, fue devuelta al centro donde se encuentra internada.
En otra causa, Narges Mohammadi está condenada a un año y mdio de cárcel por «actividades de propaganda», y a dos más de exilio en la ciudad de Khosf, en la provincia oriental de Khorasaan del Sur. El abogado Nili ha recordado que en la ley iraní las condenas de cárcel no son acumulables.
En los últimos veinticinco años Narges Mohammadi ha sido juzgada y encarcelada varias veces por su compromiso en contra de la pena de muerte y en protesta por las estrictas reglas que rigen la manera en que deben vestirse la mujeres en Irán. En diciembre de 2024 salió en libertad durante tres semanas por «razones médicas» relacionadas con «su estado físico tras serle extirpado un tumor y haberle efectuado un injerto óseo».
Incluso durante sus estancias en la cárcel, Narges Mohammadi ha seguido manifestando sus opiniones, organizando concentraciones en el patio del establecimiento penitenciario en defensa de los derechos de los presos políticos, y efectuando varias huelgas de hambre.
Nacida en 1972 en Zanjan, en el noroeste de Irán, Narges Mohammadi cursó estudios de Física; posteriormente se licenció en Ingeniería al tiempo que comenzaba a escribir artículos en los periódicos reformistas. Desde 2000 es miembro del Centro de Defensores de los Derechos Humanos, fundado por la abogada iraní Shirin Ebadi.
Obtuvo el Premio Nobel de la Paz 2023 por su «combate contra la opresión de las mujeres en Irán y por la promoción de los derechos humanos y la libertad para todos».
Según Amnistía Internacional y otros grupos de defensa de los derechos humanos, Irán ocupa el segundo lugar en el ranking de ejecuciones anuales, después de China.



