La construccion piscinas madrid a medida es una práctica muy común, más ahora cuando el metro cuadrado es muy caro y no siempre se dispone de una parcela grande o con medidas regulares. En otros casos, el espacio no es problema, pero se quiere una piscina con unas dimensiones especiales que se adapte al paisaje, a los gustos del cliente o a sus necesidades.
El diseño va más allá de escoger una forma que sea bonita
Siempre que se habla de personalización, en lo primero que se piensa es en si se desea una piscina rectangular o con formas curvas. Eso es importante, pero el diseño de hoy en día va más allá de la silueta. Por eso, se puede optar por:
- Zonas de playa. Áreas con una profundidad que no pasa de los 20 cm para que jueguen los niños o colocar una tumbona.
- Bancos. Es una opción muy solicitada por los clientes. Se crean bancos de obra dentro de la piscina, en los que se puede charlar o tomar algo disfrutando del frescor.
- Escaleras de diseño. Lejos quedan aquellas escaleras de tubos que solo estorbaban. La tendencia es la de crear escaleras de obra muy anchas, que también sirven para sentarse.
Pese a que hay más materiales, a la hora de construir, el hormigón gunitado es insuperable
Hay muchas opciones a la hora de construir el vaso, pero el hormigón gunitado o proyectado es la mejor. Este se proyecta a alta presión sobre las paredes, generando una estructura de una sola pieza que es muy resistente.
Además, con esta clase de hormigón no existen los límites geométricos. El gunitado permite aprovechar todos los centímetros en esos jardines en los que hay mucho desnivel o esquinas complicadas.
Existen muchas opciones de revestimiento
Una vez que el vaso se ha construido con hormigón gunitado, ahora ya no hay limitaciones a la hora de elegir el material con el que revestirlo. De entre todas las opciones, estas son las más demandadas:
- Gresite. La opción clásica, muy duradera y que permite crear dibujos. Para que luzca perfecto, hay que limpiar las juntas a menudo.
- PVC. Muy popular porque asegura una estanqueidad total. Es una membrana que no tiene juntas en las que acumular suciedad, y que puede imitar a la piedra, la arena o al mármol.
- Piedra natural. Se suele reservar para las piscinas más lujosas o las de tipo rústico. Casi siempre se opta por la cuarcita o el granito, aunque es necesario que un profesional los selle de manera adecuada.
- Microcemento. Quizá el acabado opuesto al anterior. Genera una superficie sin interrupción visual, continua y que da a la piscina un aspecto industrial.
Ya hay tecnología para no ser esclavo de la piscina
Tener una piscina es algo genial, pero que de manera tradicional ha dado mucho trabajo. Esto se ha terminado gracias a la aparición de:
- Cloración salina. Un sistema cómodo y beneficioso para la piel. Convierte, de manera automática, la sal en cloro natural.
- Limpiafondos integrados. Pequeñas boquillas en el suelo que van moviendo el agua, de modo que la suciedad se dirige al sumidero.
- Bombas de velocidad variable. Llegan a consumir hasta un 80 % menos de electricidad, pues ajustan su potencia a las necesidades reales.




