«El mago del Kremlin», el hombre que murmuraba al oído del último zar

Adaptación de la novela homónima de Giuliano da Empoli[1], Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, El mago del Kremlin, película del realizador francés Olivier Assayas (Tiempo compartido, Personal Shopper) da un repaso a la historia de Rusia a partir de los años 1990, contada por uno de los consejeros en la sombra de Putin.

Es también una excusa para reflexionar sobre el cambio geopolítico mundial tras la caída del imperio soviético y para preguntarse sobre las complicidades con el poder.

El propio Assayas es autor del guión junto a Emmanuele Carrère, Premio Princesa de Asturias de las Letras, reconocido autor de Limonov y El adversario.

Estrenada oficialmente en el último Festival de Venecia y tras proyectarse en los festivales de Toronto y San Sebastián, El mago del Kremlin está interpretada por Jude Law (Cold Mountain, La última reina), como Vladimir Putin, y Paul Dano (Golpe a Wall Street, Pozos de ambición) en el papel del asesor ficticio Vadim Baranov, el cerebro que estaba detrás del ascenso de Putin al poder, y de su implacable régimen político.

Les acompaña Alicia Vikander (ganadora de un Oscar por La chica danesa, La última reina), en el papel de Ksenia, que es a la vez la libertad y la conciencia de Baranov; Jerffrey Wright (American fiction) y Tom Sturridge (En el camino)

«Rusia 1990. Ha caído el muro de Berlín. El país de Boris Eltsin está en manos de un puñado de oligarcas. Los nuevos héroes, los banqueros y las top-models han impuesto su dominación e invertido los principios sobre los que se asentaba la existencia de los trescientos millones de habitantes de la URSS. Habían crecido en una patria y de pronto se encontraban en un supermercado», escribe Giuliano da Empoli para describir esos años que siguieron al final de la era soviética. (franceinfo.fr)

Quien lo cuenta es Baranov, quince años después de haberse retirado al silencio. En medio del caos postsoviético de los años noventa, el joven Vadim Baranov (Paul Dano), nombre ficticio de quien en realidad se llamaba Vladislav Surkov, empieza a labrarse un camino como artista y productor de televisión.

La película nos cuenta como, poco a poco, se deja ganar por la fascinación del poder. Su elocuencia y conexión con las altas esferas le llevan a convertirse, de la noche a la mañana, en el asesor de un agente del KGB con un brillante porvenir: Vladimir Putin (Jude Law). Es el autor de los conceptos «democracia soberana» o «la vertical del poder». Baranov es el cerebro de las «hazañas bélicas» llevadas a cabo por Putin, especialmente en Ucrania a partir de 2014. Desde las entrañas del poder, ambos darán forma a la nueva Rusia, difuminando los límites entre la verdad y la mentira». Es un juego, «la política es el único juego que vale la pena jugar», le confiesa Baranov a Ksenia. Luego, como todos los demás cortesanos, acabará siendo «persona non grata» del amo del Kremlin.

«La película pretende humanizar realidades políticas complejas. [···] No se trata solo de Vladimir Putin o de la Federación Rusa actual, sino que aborda cuestiones más amplias y universales -comenta Olivier Assayas- No es una película sobre la ascensión de Putin… tampoco sobre el poder impuesto mediante la fuerza o la reinvención de una nación, Rusia, que es a la vez moderna y arcaica. Es más bien una reflexión sobre la política moderna, o más bien, las cortinas de humo tras las que ahora se esconde: cínica, engañosa y tóxica (…) La primera vez que hablamos, Paul Dano me dijo : ‘Es una película sobre la complicidad’. En cierta manera pienso que es la mejor forma de resumirla, porque esta cuestión de la complicidad nos concierne a todos».

Desde el giro de 180 grados dado por la Rusia impulsada por Mijaíl Gorbachov en los años 1990, hasta la invasión de Crimea en 2014, la película El mago del Kremlin cuenta más de dos décadas de vida política rusa, marcada por el ascenso al poder de Vladimir Putin, «el zar» como le llama Baranov, eminencia gris y consejero en la sombra hasta hace muy poco, en una ficción sobre los resortes del poder en un país por el que desfilan personajes que hemos visto en las páginas de actualidad, como Evgeni Prigojine, creador del grupo de mercenarios Wagner, o el oligarca Boris Berezovski, ambos fallecidos lo mismo que otros varios que un día tuvieron los favores de Putin.

  • Editada en España por Seix Barral
  • El mago del Kremlin estará en los cines de Madrid a partir del viernes 6 de marzo de 2026.

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