La Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores ha enviado al Gobierno unas medidas para cada fase de la desescalada, para controlar el riesgo y proponer acciones de futuro, y así transformar el sistema de atención y cuidados a dicho colectivo.

Desde el inicio de la pandemia se ha hablado de que los más afectados eran las personas mayores, especialmente, aquellos que ya tuviesen alguna patología previa. Con el documento presentado al Ejecutivo, se ponen de manifiesto algunos aspectos de gran importancia para garantizar la salud, la vida, los derechos y la dignidad de las personas mayores.

Por ello, la Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores, junto con HelpAge International España, ha hecho unas propuestas para hacer frente a la actual emergencia; y a la vez mirando al futuro, analizando los problemas que había antes de la crisis sanitaria y cómo se pueden paliar.

Las organizaciones que forman la Mesa recuerdan que se debe garantizar el derecho a la sanidad pública de todas las personas mayores, independientemente de donde vivan; y piden al Gobierno que apoye de forma decidida una Convención Internacional sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores por parte de Naciones Unidas.

Además, dejan claro que sea cual sea la edad, todos tenemos derecho a una vida digna; y para ello es necesario trabajar para mejorar la calidad de vida de los mayores y defender su derecho a una vida autónoma y digna.

Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores

La Mesa está constituida por las principales entidades del tercer sector relacionadas con la defensa de los derechos humanos y acción social, con especial atención a las personas mayores. Su misión es defender los derechos de estos frente a abusos o violencia, luchar contra la discriminación por edad, hacer visible a este colectivo, destacar las contribuciones positivas que realiza a sus familias y a la sociedad en general, etcétera.

Los datos muestran que entre el treinta y el cuarenta por ciento de los fallecidos por coronavirus vivían en residencias de ancianos. A pesar de que los residentes en estos centros representan apenas el cuatro por ciento del total, es el lugar donde acaban viviendo uno de cada cinco.

Estos datos demuestran la falta de respuesta del estado del bienestar a las necesidades y derechos que tenemos todas las personas a lo largo de nuestra vida; además del problema estructural que sufre el sistema de cuidados de larga duración.

Por tanto, las autoridades de la salud deberían llevar a cabo un plan preciso de actuación para frenar esos riesgos, tanto en las residencias de mayores como en los domicilios; de manera que todos los de cada territorio estuviesen mapeados, y así se puedan monitorizar estrechamente las distintas situaciones. 

Desescalada

Las medidas de desescalada deben contar con un informe de impacto en las residencias de mayores y discapacidad; proponiendo medidas que garanticen la seguridad y la salud de todas las personas.

Para conseguirlo, las organizaciones exigen que todas las residencias tengas equipos de protección individual (EPI); y lleven a cabo los test PCR y análisis serológicos a todas las personas mayores y trabajadores de las centros de mayores, y otros de atención domiciliaria.

Además, los pacientes deben de ser tratados en unidades aisladas y dedicadas específicamente a pacientes con COVID-19, para evitar la propagación de la enfermedad.

Por otro lado, las personas mayores deben tener derecho a disfrutar al aire libre y tener acceso a jardines y zonas exteriores, siempre que se respeten la distancia social y las precauciones sanitarias necesarias.

Todas las medidas de protección deben aplicarse también a las personas que viven en sus domicilios y son atendidas desde el sistema de dependencia o los servicios sociales municipales.

Futuro

La Mesa ha elaborado unas propuestas de acción para poner en marcha políticas y acciones adecuadas que refuercen y reorienten las actuales políticas públicas del estado del bienestar.

Entre las propuestas más destacadas de este documento, se encuentra la elaboración de un plan de refuerzo de los servicios profesionales de atención domiciliaria, teleasistencia y recursos en residencias; así como la reforma de la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.

Además, proponen la aprobación de una Ley integral de los derechos de las personas mayores; y la puesta en marcha de políticas públicas dirigidas a evitar la discriminación de los mayores y a hacer efectivos sus derechos.

HelpAge International

HelpAge International ayuda a las personas mayores en los países en vías de desarrollo, siendo la única red global dedicada a cambiar el mundo para la llamada tercera edad. «Creemos que la contribución que las personas mayores hacen a la sociedad es incalculable y, aun así, siguen siendo uno de los grupos más vulnerables y olvidados del mundo», defiende la organización.

Siempre me dicen que “Cuando te empeñas… te empeñas”. Saltando obstáculos para luchar por lo que más quiero: ser una buena periodista. A pesar de los "peros" ajenos, que no son pocos, hay que ser tenaz siempre, hasta el final.

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