El día 16 de abril se abre la barra del Treinta y Tres. Y lo hace a lo grande. Por primera vez en España, pantallas Led gigantes y transparentes permitirán construir en escena un espacio enormemente dinámico en el que músicos y artistas pueden interactuar con una escenografía llamativa y cambiante. En IFEMA desembarcará un equipo de más de doscientas cincuenta personas (entre artistas y técnicos) que nos trae un nuevo desafío técnico y musical: Cruz de Navajas, por Mecano.

Treinta años después «las canciones de Mecano siguen siendo actuales« nos dice Sergio Alcover, director artístico de Cruz de Navajas, el innovador espectáculo musical que a partir del próximo 16 de abril homenajeará al gran grupo de la Movida, en el madrileño Espacio 33 de la Feria de Madrid.

Sus creadores no lo harán simplemente mirando al pasado, sino reivindicando al grupo como a una musa de los ochenta que aún sirve de inspiración en la segunda década del siglo veintiuno, donde las historias y reivindicaciones de los madrileños siguen teniendo pleno sentido y pertinencia.

Cruz de Navajas, por Mecano, más que un musical
Música y audiovisuales crean el espectáculo.

Bajo el lema: «lo mejor de Mecano como nunca lo has visto», la propuesta ideada y producida por el veterano Gonzalo Pérez Pastor (coproductor de Billy Elliot y Priscila, entre otros musicales) pretende generar una experiencia innovadora, tanto en lo artístico (con arreglos musicales a cargo de Isaac Ordóñez) como en lo tecnológico (a cargo del director técnico Eduardo Moreno).

Cruz de Navajas es un espectáculo diferente y promete generar emociones y nostalgias. Habrá redada en el Treinta y Tres.

Emociones, no palabras

Los creadores del show enfatizan mucho: “no es solo un musical. Es un espectáculo musical». No quieren encorsetar la propuesta dentro del género del musical. El motivo es que Cruz de Navajas no se hila mediante una trama textual (como suele ocurrir en dicho género) sino mediante una combinación de música, danza y audiovisuales que generan una  experiencia híbrida entre el musical y el concierto. Nos proponen como hilo conductor las emociones, no las palabras.

Cruz de Navajas, por Mecano, más que un musical
Un homenaje a Mecano y la movida madrileña.

Veinticinco piezas, a propósito de las letras y acordes del grupo Mecano, que según Alcover tiene “un universo bastante cercano al infinito, y se puede hacer de todo con él». Por ello tanto él como Pérez Pastor defienden que no hacía falta añadir ninguna trama que diese fuerza o cohesión a las canciones. Son, por sí mismas, narrativas y creadoras de ricos micro-universos que Cruz de Navajas se encarga de poner en escena mediante música, danza y audiovisuales.

El mejor modo de homenajear al grupo sería asumir que su calidad radica en la música, y que un espectáculo inspirado en Mecano no necesita de nada más que de la energía que el propio grupo desprende. No se trata de repetir ni fusilar, «ya hay un musical sobre Mecano, eso ya se ha hecho», señala Pérez Pastor en referencia a Hoy no me puedo levantar, el exitoso musical que ya sirvió como tributo al grupo hace diez años.

Cruz de Navajas no pretende imitar a Mecano ni a la Movida. Cruz de Navajas es un homenaje que no quiere caer en caricaturas, sino exprimir el jugo que la música y el mensaje de Mecano contiene aún hoy día. Y lo hace con una puesta en escena original e innovadora, pero sobre todo, completamente actualizada al siglo XXI.

Cruz de Navajas, por Mecano, más que un musical
Cruz de Navajas, mucho más que un musical.

Técnica sin precedentes

Por primera vez en España se van a usar en un espectáculo musical cien metros cuadrados de pantallas Led transparentes que, junto con móviles y luces, permiten crear una escenografía eminentemente virtual y transformable. En ellas se proyectan representaciones de edificios como el reloj de la Puerta del Sol, el Palacio Real o los edificios de Malasaña, pero también vídeos (narrativos o meramente visuales) que según Pérez Pastor «podrían perfectamente ganar festivales de cortometrajes».

Todo este montaje requiere de un despliegue técnico monumental. Poniendo cifras, el  espectáculo cuenta con trescientos treinta focos, ciento veinte canales de audio y más de cuarenta mil vatios de sonido que, junto a las centrales pantallas led que conforman la escenografía, necesitan de seis trailers para poder transportarse. Coordinar todos estos equipos y al numeroso personal técnico de Cruz de Navajas ha sido uno de los mayores retos para su director técnico, Eduardo Moreno, quien tuvo que enfrentarse al problema de sincronizar milimétricamente luces, audiovisuales y sonido.

lo mejor de Mecano como nunca lo has visto
Más de 250 personas componen el equipo.

Moreno nos dice que la clave ha sido trabajar en base al código de tiempo, una especie de cronómetro o reloj que es usado en el mundo audiovisual como referencia compartida para  los distintos departamentos técnicos que trabajan en un espectáculo (sonido, luces, audiovisuales, escenografía…). El código de tiempo sirve para sincronizar los distintos efectos, haciendo que todos coincidan en los momentos precisos.

Las escenas han sido construidas desde la música y no desde un libreto, de manera que el talento escénico no tenía que estar al servicio del texto, sino, respetando el espíritu de los temas, aprovechar al máximo su creatividad para generar «un cóctel que, sí lo haces con el equilibrio justo, es un regalo para los sentidos», en boca de Alcover. Esto nos quiere dar a entender que el proceso creativo ha sido mucho más participativo de lo que es habitual en la, por lo general, fuertemente jerarquizada industria del espectáculo.

Cruz de Navajas, por Mecano, más que un musical
Recuperando el

De tal manera, Cruz de Navajas se nos presenta como una propuesta original e innovadora, que pretende reactualizar a Mecano, ese grupo defensor de la tolerancia y la libertad que fue y sigue siendo icono de una de las épocas doradas de Madrid. Porque en tiempos como los que corren, donde vuelven a tronar viejos fantasmas como la homofobia, el mensaje de Mecano sigue siendo pertinente y necesario.

Cruz de Navajas: el innovador rescate del espíritu de Mecano
Habito entre la información y el arte, como el niño que baila entre la filosofía y la poesía. Creo en el compromiso, pero no en los dogmas, y más que la verdad, busco las perspectivas, aunque siempre trato de recopilarlas de forma fiel y rigurosa. Dicen que hay un tal Zule que publica con mi voz, pero yo creo que simplemente somos dos jugadores de un mismo juego: el que cree en la palabra y su poder transformador, así como en la responsabilidad de usarla honradamente.

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