El reconocimiento del cáncer como enfermedad profesional continúa siendo una asignatura pendiente en España y, de forma especialmente grave, en la Comunidad de Madrid.
Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, CCOO Madrid alerta de una alarmante infra-declaración de los cánceres de origen laboral y reclama medidas urgentes para garantizar la prevención, el reconocimiento legal de estas patologías y la protección efectiva de los derechos de las personas trabajadoras.
La denuncia parte de un dato tan contundente como revelador: durante todo el año 2025, en la Comunidad de Madrid solo se comunicaron siete partes de enfermedad profesional por exposición a agentes cancerígenos.
Una cifra que, según el sindicato, no guarda ninguna relación con la realidad de miles de personas trabajadoras expuestas cada día a sustancias y agentes peligrosos en sectores como la industria, la construcción, el transporte, la limpieza, los servicios o el ámbito sociosanitario.
Desde CCOO Madrid advierten que esta situación no responde a una ausencia de riesgo, sino a un problema estructural de infra-declaración. En la práctica, muchos procesos oncológicos vinculados al trabajo siguen tratándose como enfermedades comunes, lo que oculta su verdadero origen laboral y supone una grave vulneración de derechos.
Además, este ocultamiento traslada de forma injusta los costes económicos y asistenciales al sistema público de salud.
El sindicato recuerda que las estimaciones científicas sitúan entre el cuatro y el diez por ciento los cánceres con origen laboral, derivados de exposiciones evitables a agentes como el amianto, la sílice cristalina, el polvo de madera, los humos diésel o determinadas sustancias químicas.
A ello se suma un dato especialmente relevante: la Comisión Europea ha señalado que el cáncer constituye ya la primera causa de mortalidad laboral en la Unión Europea, concentrando en torno al 53 por ciento del total de las muertes relacionadas con el trabajo cada año.
«El infra-registro de las enfermedades profesionales es alarmante, pero cuando hablamos de cáncer laboral la situación es todavía más sangrante», subraya CCOO Madrid. «Muchos procesos oncológicos vinculados al trabajo no se reconocen como tales, lo que supone una vulneración de derechos para las personas trabajadoras y un trasvase injusto de costes a los sistemas públicos de salud».
El reconocimiento del cáncer como enfermedad profesional no es solo una cuestión estadística o administrativa. De él dependen derechos fundamentales, como el acceso a prestaciones específicas, recargos de prestaciones por falta de medidas de seguridad, responsabilidades empresariales o una vigilancia de la salud adecuada.
Cuando ese reconocimiento no se produce, las personas afectadas y sus familias afrontan la enfermedad en condiciones de mayor desprotección e inseguridad jurídica.
CCOO exige a las empresas y a las autoridades competentes que asuman su responsabilidad y velen por el cumplimiento estricto de la normativa en prevención de riesgos laborales.
Entre las medidas imprescindibles, el sindicato señala la necesidad de evaluaciones de riesgos rigurosas, la eliminación o sustitución de sustancias peligrosas cuando sea técnicamente posible, la adopción de medidas de protección colectiva y una vigilancia de la salud específica para las personas trabajadoras expuestas.
El sindicato también reclama el refuerzo de los mecanismos de reconocimiento del cáncer laboral como enfermedad profesional, de forma que los casos no queden invisibilizados y las personas afectadas accedan a todas las prestaciones y derechos que les corresponden.
«Nadie debería enfermar de cáncer por ganarse la vida. La prevención debe ser una prioridad absoluta y el reconocimiento del cáncer laboral una obligación ineludible», concluye CCOO Madrid.
Actualidad
En 2026, el debate sobre el cáncer laboral ha ganado peso en la agenda internacional y sanitaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que una parte significativa de los cánceres relacionados con el trabajo puede prevenirse mediante la reducción de exposiciones a agentes cancerígenos y el fortalecimiento de las políticas públicas de salud laboral.
La OMS subraya que la prevención primaria en los centros de trabajo resulta clave para reducir la incidencia futura de estas patologías.
En España, el Ministerio de Sanidad reconoce la necesidad de mejorar los sistemas de información y vigilancia epidemiológica para identificar de forma más precisa las enfermedades profesionales, incluido el cáncer de origen laboral.
Desde el ámbito autonómico, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid mantiene competencias en vigilancia y salud pública, aunque los sindicatos denuncian la falta de avances suficientes en el reconocimiento efectivo de estos casos.
CCOO Madrid insiste en que el reconocimiento del cáncer laboral no puede seguir dependiendo de la presión sindical o de largos procesos administrativos y judiciales. Reclama una implicación real de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, de la Inspección de Trabajo y de las autoridades sanitarias para poner fin a una invisibilidad que, año tras año, sigue costando vidas.




