Desde CC.OO. de Construcción y Servicios de Madrid han emitido un comunicado exigiendo el cese de las obras en toda la región, al no estar respetando las medidas de seguridad necesarias para la contención del Covid-19.

«Pedimos que las obras se paralicen de forma inmediata. Todos debemos ser conscientes de que lo mejor es paralizarlas. Es la única forma de frenar el contagio», apunta Pedro J. Garijo, secretario general de CC.OO. de Construcción y Servicios de Madrid.

A raíz de la crisis sanitaria actual provocada por el Covid-19, algunas empresas de construcción tomaron hace ya días la decisión de paralizar sus obras, al comprobar que estas se estaban convirtiendo en focos de contagio.

Sin embargo, todavía hay muchas otras empresas que continúan adelante con su actividad sin respetar los protocolos necesarios de contención.

Las obras, focos de contagio

«Muchos trabajadores de la construcción se están viendo obligados a cambiarse y a comer en lugares hacinados, sin poder mantener la distancia de seguridad mínima de un metro», explican desde CC.OO. Además, están compartiendo materiales y herramientas de trabajo sin llevar los Equipos de Protección Individuales necesarios, «ya que nadie se los ha facilitado».

Así mismo, tampoco se están estableciendo ni turnos ni organización alguna en los accesos a las obras, a vestuarios o a comedores, poniendo en peligro «la salud de los trabajadores y trabajadoras», denuncian.

Por tanto, y exceptuando aquellas actividades destinadas al mantenimiento de infraestructuras críticas, CC.OO. reclama que «desde los municipios de la región, clausuren de manera urgente las obras».

En la ciudad de Madrid, por el momento, ya se está llevando a cabo una campaña de inspección de obras y, en caso de no cumplir con el protocolo sanitario, «podrán ser sancionadas e incluso paralizadas», ha anunciado la Policía Municipal a través de Twitter.

Mi madre nunca me lo ha confesado, pero yo estoy segura de que la primera palabra que pronuncié siendo bebé fue « ¿Por qué? » Años más tarde, en el colegio, los profesores me apodaron la niña de las tres preguntas y, desde entonces, tuve bastante claro que lo mío era la comunicación.

Deja un comentario