El periodista español Ignacio Cembrero espera sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Madrid tras declarar el pasado 13 de enero después de una nueva denuncia por parte de Marruecos.
En esta ocasión, Cembrero no ha sido demandado por su labor periodística como en otras ocasiones, sino por señalar que fue espiado mediante el software de vigilancia Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Marruecos reclama al periodista que se retracte de las afirmaciones en las que vinculaba a su Gobierno con el espionaje digital del que han sido objeto varios periodistas, abogados y miembros de la sociedad civil, según denuncia Amnistía Internacional (AI) en un comunicado.
Esta es nada menos que la cuarta vez que las autoridades marroquíes tratan de acallar al periodista con una demanda como parte de su estrategia de silenciar cualquier voz crítica con sus políticas represivas.
La Fiscalía General del Estado y la Audiencia Nacional archivaron en 2014 una denuncia y una querella respectivamente contra él por «enaltecimiento del terrorismo». Un año después, un empresario vinculado con los servicios secretos marroquíes le demandó por «intromisión al honor», cargo del que fue absuelto tras un juicio civil.
«Ignacio Cembrero no tendría que haber tenido que afrontar este juicio absurdo en el que se pide que la posible víctima de un delito como el de espionaje no pueda hablar sobre ello. El acoso y la persecución constante de las autoridades marroquíes a Cembrero debe terminar de forma inmediata, son un ataque a su libertad de expresión y un aviso a cualquiera que quiera informar sobre sus políticas», defendió el director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán.
Desde AI piden no solo «la lógica absolución» del periodista, sino también que el Gobierno español promueva que la Fiscalía proceda a una investigación independiente sobre el espionaje al que habría sido sometido.
El juicio al periodista español coincide con la reciente resolución del Parlamento Europeo en la que se exige a las autoridades marroquíes que cesen la vigilancia masiva contra periodistas, (incluyendo a Cembrero), presumiblemente mediante el uso del programa Pegasus, y respeten la libertad de expresión en su país.
Cembrero ha recibido el apoyo también de la Asociación de la Prensa de Madrid, FAPE y Reporteros sin Fronteras.