La escasez de agua en Cuba afecta a más de 2,6 millones de personas abastecidas por redes, según los datos oficiales divulgados este 4 de noviembre. Los apagones y las averías de bombeo agravan un servicio deteriorado, mientras los testimonios recogidos por IPS describen familias obligadas a transportar agua o buscar suministros privados que no pueden pagar.
En un reportaje del 6 de noviembre, Dariel Pradas entrevista a Yunaisy Pupo, trabajadora de recursos humanos de 48 años. La vecina explica que llevaba unas dos semanas sin recibir agua y que descartó contratar un camión cisterna por su precio.
La información de iAgua precisa que el balance oficial correspondía al amanecer del 3 de noviembre: 2.681.770 afectados. De acuerdo con ese desglose, el 66 por ciento de las afectaciones tenía una causa eléctrica y el 25 por ciento respondía a roturas de equipos de bombeo.
Los datos, expuestos por las autoridades hidráulicas en el programa radial del día 4, sitúan en 536.000 los afectados en La Habana.
Escasez de agua en Cuba y soluciones con plazos pendientes
Pradas recoge otras estrategias de supervivencia: llenar recipientes en fugas de tuberías, recorrer mayores distancias y almacenar agua cuando llega. También describe la instalación de bombas particulares que aumentan la captación en unas viviendas y dificultan el acceso en otras. Son situaciones documentadas en los barrios visitados por el periodista.
Según IPS, el plan gubernamental prevé diez parques solares, con 200 megavatios y almacenamiento, para reducir la dependencia eléctrica de tres fuentes de abastecimiento de la capital, que estarían activas en agosto de 2027.
La crisis energética ya motivó la decisión de mantener el horario de verano, explicada por Aquí Madrid. En el caso del agua, los testimonios de IPS muestran que las familias continúan organizando sus tareas alrededor de un abastecimiento irregular mientras esperan reparaciones y capacidad de bombeo estable.
- Pie de foto: Un joven aguarda que se llene un recipiente empleado para almacenar agua potable, en una improvisada toma en La Habana. ©Jorge Luis Baños | IPS




