El Gobierno ha aprobado este 3 de noviembre 2026 una batería de medidas tecnológicas apoyadas en la iA, modificación de los protocolos de los centros de control, medidas adicionales de seguridad pasiva dentro del tren y mejora de las condiciones laborales de los controladores así como el refuerzo de las plantillas, en respuesta a los fallos detectados en el alcance de dos trenes del AVE en la localidad de Urda.
Según la portavoz del ejecutivo, el Consejo de Ministros ha aprobado hoy este plan para la optimización de la seguridad de la alta velocidad porque los accidentes en el corredor Madrid-Sevilla obligan a reforzar el sistema ferroviario español y mejorar sus protocolos de actuación en circunstancias excepcionales, así como a «trabajar sin descanso para lograr la mejora del sistema y recuperar la confianza de la ciudadanía en la Alta Velocidad».
Para ello, se ha aprobado un plan de medidas a desplegar en ocho apartados:
Innovación tecnológica
1. Creación de un nuevo software para los centros de control que cuente con alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, checklist de validación, y una ergonomía visual mejorada que permita entender con más facilidad la ubicación de los trenes y la situación de las vías.
2. Creación de un agente de Inteligencia Artificial y un gemelo digital de la red que se encargará de supervisar el funcionamiento del sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías, y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores, facilitando el trabajo de los empleados y minimizando la posibilidad de fallo humano.
3. Finalización del despliegue total del ERTMS N2 en la línea Madrid – Sevilla, de acuerdo con la planificación fijada, y auditoría extraordinaria e inmediata de sus sistemas de seguridad por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, para actualizar la ya hecha en noviembre de 2025. Hasta que ambos trabajos se completen (previsiblemente, comienzos de 2027) las frecuencias en esta línea se reducirán.
Protocolos de control y seguridad
4. Modificación de los protocolos de gestión para introducir mecanismos de validación cruzada. A partir de ahora, todas las decisiones que se tomen en un centro de control en momentos de circulación «degradada» (es decir, cuando no se cuente con la asistencia de sistemas de bloqueo automático) estarán supervisadas y tendrán que ser validadas por al menos un segundo controlador humano.
5. Revisión de la normativa y la operativa del sistema por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
6. Elaboración de un estudio técnico con expertos independientes para valorar la implantación de medidas adicionales de seguridad pasiva en los vagones, como el rediseño de los espacios de equipajes para convertirlos en compartimentos cerrados que eviten proyecciones en caso de frenazos bruscos o impactos.
Recursos humanos
7. Mejora de las condiciones laborales de los controladores y refuerzo de las plantillas siguiendo la dirección de los últimos años y los planes acordados con los agentes sindicales. Entre otras mejoras, se modificará el artículo 38 del RDSOIF para adecuar el desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico, adaptándolos a los picos de mayor exigencia, y se extenderán los protocolos de control de fatiga (actualmente avanzados para maquinistas) a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias (encargados de trabajos y pilotos).
8. Ampliación de los mecanismos de formación continua de los controladores, con la introducción de mentorías, nuevas acreditaciones, y simulacros regulares para entrenar la gestión de situaciones no habituales.




