Una marcha recorrió a pie este 31 de octubre la M-404, la carretera por la que, según el estudio del propio proyecto, se concentrarían cada día centenares de desplazamientos, la mayoría de vehículos pesados, hacia la planta que PreZero proyecta junto al Jarama. Cientos de personas llenaron la plaza de Titulcia, y el Gobierno municipal que acogió la iniciativa con entusiasmo ha anunciado ya una moción de rechazo.
El camino
A las diez y media de la mañana del sábado 31 de octubre, un grupo de vecinos echó a andar desde la gasolinera de la M-404 en Ciempozuelos con rumbo a Titulcia. La salida la convocaron la plataforma «No a la incineradora de Titulcia» y el propio Ayuntamiento de Ciempozuelos, según recogió la prensa local a partir del anuncio del consistorio.
La distancia, unos cinco kilómetros por carretera, la hicieron a pie decenas de personas, según la crónica de elDiario.es. No fue un paseo cualquiera. Esa es la vía por la que, según el estudio del proyecto que ya recogió Aquí Madrid, circularían 411 desplazamientos diarios, 330 de ellos de vehículos pesados.
La plaza
Al final del camino esperaba la concentración. Según la misma crónica, cientos de vecinos de Titulcia, de Ciempozuelos y de otros municipios de la comarca de Las Vegas llenaron la plaza para rechazar la macroincineradora que promueve PreZero, situada en torno a un kilómetro y medio del casco urbano y cerca de los ríos Jarama y Tajuña. La convocatoria reunió también a representantes de colectivos ecologistas, vecinales y políticos de distintos puntos de la región, según un comunicado de la plataforma.
Dos vecinos del pueblo leyeron un manifiesto con tres exigencias dirigidas a dos administraciones. Al Ayuntamiento de Titulcia le piden que deniegue cualquier licencia que permita la instalación; a la Comunidad de Madrid, que rechace la Autorización Ambiental Integrada y emita una declaración de impacto ambiental negativa. El portavoz de la plataforma, Francisco Ramírez, aseguró que la organización estaba desbordada por la respuesta ciudadana y advirtió de que el proyecto traería emisiones de dioxinas, furanos, metales pesados y partículas, además de más tráfico pesado, daños a la agricultura local y riesgo para los recursos hídricos de la comarca.
La plataforma, que según sus propios datos agrupa a vecinos a título individual y a más de ochenta entidades locales, comarcales y regionales —entre ellas la Plataforma Ecologista Madrileña—, cerró el acto con una consigna que resume el calendario: «Hoy hemos llenado la plaza, mañana llenaremos la Comunidad de Madrid de alegaciones». Anunció además nuevas concentraciones, charlas informativas y la presentación de alegaciones técnicas.
La comarca que se coordina
La marcha llegó once días después de la reunión de los cinco alcaldes. El 20 de octubre, Raquel Jimeno (Ciempozuelos), Miguel Gómez Herrero (Aranjuez), Rafael Martínez (San Martín de la Vega), Juan Antonio Vega (Chinchón) y Adolfo Pacheco (Villaconejos) se reunieron en el Ayuntamiento de Ciempozuelos. Según la nota del Ayuntamiento de Aranjuez, expresaron su preocupación por el impacto ambiental y acordaron pedir una reunión al consejero de Medio Ambiente, Carlos Novillo, y reclamar a Titulcia el expediente completo para que lo estudien sus técnicos.
El rechazo no tiene una sola bandera. Además de la plataforma y de los alcaldes, el Gobierno de Valdemoro, del PP, ha pedido información por carta a la Consejería y el PP de Ciempozuelos presentará alegaciones, y Alianza Verde advirtió hace una semana de que este tipo de proyectos choca con la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea, que exige avanzar hacia el residuo cero.
El giro más llamativo es el de Titulcia. Su Gobierno municipal, socialista y con mayoría absoluta, recibió el proyecto con buenos ojos: la alcaldesa, Francisca Suárez, llegó a decir que podía marcar un antes y un después para el pueblo, y el Ayuntamiento enumeró contrapartidas que pediría a cambio. Ahora, ese mismo Gobierno ha anunciado una moción de rechazo en un pleno extraordinario y difunde en sus redes la concentración de la plataforma, según el relato de aquí.madrid. La asociación de consumidores ACUSVAL ha pedido además a los grupos políticos que impulsen ese pleno para aprobar una declaración institucional de rechazo, según ZIGZAG Digital.
Lo que se discute
El proyecto, el Centro de Tratamiento de Residuos Jarama, incluye una planta de valorización energética con capacidad para unas trescientas mil toneladas al año, dos líneas de combustión en marcha las veinticuatro horas, una chimenea de setenta metros y una parcela de 65.486 metros cuadrados que linda con espacios de la Red Natura 2000 y del Parque Regional del Sureste. Está pensada, además, para recibir residuos de toda la región y no solo de la comarca, y su entrada de residuos asciende, según la documentación, a 323.950 toneladas anuales, según detalló este periódico en la pieza del 21 de octubre.
Ahí está el salto de escala. Un municipio pequeño del sur recibiría una infraestructura dimensionada para la región entera, y los vecinos de los pueblos de alrededor, que no deciden sobre ella, serían quienes la respirasen y la sufrieran en sus carreteras. El propio Rafael Martínez admite que algo hay que hacer con la basura; lo que rechaza es que la solución vuelva siempre al mismo sur.
El plazo
Los pasos administrativos que quedan fijan el calendario de la protesta. Las alegaciones pueden presentarse hasta el 25 de noviembre ante la Dirección General de Transición Energética y Economía Circular, según La Fuente de la Dueña. Después, la Comunidad de Madrid resolverá sobre la Autorización Ambiental Integrada y, si la concede, PreZero aún necesitaría las licencias de obra y de actividad que dependen del Ayuntamiento de Titulcia. Es decir, el pueblo que el sábado recibió a la marcha en su plaza tiene en su mano una de las dos llaves.
La plataforma lo resumió con una frase que la crónica recoge como promesa y como advertencia: esto no ha hecho más que empezar. Quedan veinticuatro días de plazo.




