Las Cartas Iberoamericanas son declaraciones y marcos normativos de carácter político y técnico aprobadas en el ámbito de la Conferencia Iberoamericana. Establecen principios y derechos compartidos por todos los países iberoamericanos para orientar políticas públicas en áreas estratégicas.
Las principales Cartas Iberoamericanas son:
Carta Iberoamericana de la Función Pública (Bolivia, 2003):
Define los valores y principios éticos para la profesionalización y reforma de las administraciones públicas.
Código Iberoamericano de Buen Gobierno (Uruguay, 2006):
Orienta la conducta ética y la transparencia en la gestión de los gobiernos.
Carta Iberoamericana de Gobierno Electrónico (Chile, 2007):
Impulsa el uso de las tecnologías de la información para acercar la administración a la ciudadanía.
Carta Iberoamericana de Calidad en la Gestión Pública (El Salvador, 2008):
Promueve modelos de excelencia orientados al servicio del ciudadano.
Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana (Portugal, 2009):
Fomenta mecanismos para la intervención activa de la sociedad civil en los asuntos públicos.
Carta Cultural Iberoamericana (Montevideo, 2006; con actualización prevista para 2026):
Reconoce la diversidad cultural, el patrimonio y la cooperación en las industrias creativas de la región.
Carta Medioambiental Iberoamericana:
Sirve de base para la Agenda Medioambiental Iberoamericana (AMI) hacia 2030 (focalizada en cambio climático, biodiversidad, océanos y recursos hídricos).
Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los entornos digitales.
Aprobada en la XVIII Cumbre Iberoamericana de Santo Domingo (2023), es la base de la Alianza Digital Iberoamericana, que se aprobará los próximos días.
Y en la Treinta Cumbre Iberoamericana, que se celebra los próximos días 4 y 5 de noviembre en Madrid, se aprobarán las siguientes:
Carta Iberoamericana de Movilidad Académica:
Aprobada por los ministros de Educación Superior en la IV Reunión Ministerial, celebrada en Alicante el pasado octubre, facilita el intercambio de estudiantes, doble titulación y reconocimiento ágil de expedientes en la región.
«Una universidad puede cambiar una vida, pero cuando esa oportunidad llega a miles de personas, cambia también un país. Esa es la responsabilidad de compartimos: que ningún talento se quede fuera por su origen, por su situación económica o por el lugar donde nació», ha afirmado la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades de España, Diana Morant, anfitriona del evento.
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, ha afirmado que «la movilidad académica no es solo una cuestión de formación individual: es una de las formas más eficaces de convertir la pertenencia a una comunidad en experiencia vivida. Quien estudia en otro país de la región conoce desde dentro su sociedad, su cultura y sus instituciones, y regresa con vínculos personales y profesionales que duran toda la vida. Así se construye una ciudadanía iberoamericana que no depende solo de declaraciones, sino de personas que se reconocen parte de un espacio común».
Por su parte, Mariano Jabonero, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), ha apuntado que «la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica representa una oportunidad real para avanzar hacia un espacio universitario más integrado, en el que las fronteras no sean un obstáculo para el talento. Desde la OEI ponemos nuestra experiencia en materia de movilidad académica y microcredenciales, así como nuestra red de oficinas al servicio de los países para acompañarlos en la implementación de este instrumento y hacer que la movilidad académica sea una realidad para más jóvenes iberoamericanos».
El documento propone avanzar en mecanismos concretos para dar certidumbre a estudiantes e instituciones:
- Presunción de equivalencia de los títulos de instituciones reconocidas, salvo diferencia sustancial motivada.
- Acuerdo de Estudios firmado antes de partir, para que el reconocimiento no se negocie al regreso.
- Plazos de referencia, para las convalidaciones en los traslados de expediente.
- Suplemento Iberoamericano al Título y Tablas Iberoamericanas de Conversión de calificaciones y puntajes.
- Una plataforma digital iberoamericana de información sobre movilidad académica.
El instrumento busca avanzar en el reconocimiento efectivo y expedito de estudios y títulos. Hoy, un estudiante iberoamericano encuentra a menudo más obstáculos administrativos para estudiar en otro país de la región que para hacerlo fuera de ella.
Para dar continuidad al trabajo, la OEI ejercerá la Secretaría Técnica de la Comisión de Seguimiento y contará con la colaboración de la SEGIB en el seguimiento a su implementación.
La Declaración de Alicante pone en marcha también dos grupos de trabajo, abiertos a los países que quieran sumarse voluntariamente, los cuales serán coordinados por la OEI con el apoyo de la SEGIB:
- Microcredenciales: elaborará un diagnóstico regional, recopilará normativa y buenas prácticas, explorará su futuro reconocimiento entre países y evaluará la viabilidad de una plataforma iberoamericana de programas.
- Movilidad del profesorado y titulaciones conjuntas: definirá mecanismos para el intercambio estructural de docentes universitarios e impulsará dobles titulaciones y proyectos de investigación conjuntos entre universidades de distintos países.
Ambos grupos presentarán sus resultados en la próxima reunión ministerial. Los acuerdos dan continuidad a la Declaración de Valencia (2024), que actualizó el Acuerdo de reconocimiento de períodos de estudio y títulos en Iberoamérica y al mandato de construir el Espacio Iberoamericano del Conocimiento acordado en la Cumbre de Salamanca (2005).
Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos:
Adoptada en la IV Conferencia de Asuntos Sociales y Desarrollo celebrada en Avilés (Asturias) el 8 de julio. Estamos ante el primer marco regional conjunto que aborda los sistemas de cuidados desde un enfoque de derechos humanos, igualdad de género y corresponsabilidad; una demanda importante de la sociedad civil.
Actualización de la Carta Cultural Iberoamericana:
Renovación de la hoja de ruta cultural de los países iberoamericanos, acordada en la Veintidós Conferencia Iberoamericana de ministras y ministros de Cultura, celebrada en septiembre de 2025, en el marco de la Mondiacult en Barcelona, reafirmado el compromiso con la cultura como eje y pilar estratégico del desarrollo sostenible, motor de cohesión social y fortalecimiento democrático en la región. Dicha actualización, se elevará a la Treinta Cumbre Iberoamericana.
En otro momento volveremos sobre la Cooperación Cultural Iberoamericana y, por el momento, les presentamos la Plataforma Iberoamericana de Cooperación Cultural, en la misma aparecen los cinco ejes de la renovación de la Carta Cultural Iberoamericana:
- La cultura como objetivo autónomo
Tras la Declaración de México 2022, el reto es que la cultura sea un objetivo propio en la agenda de desarrollo. Para lograrlo, se necesitan datos verificables y un compromiso real de financiación pública y multilateral que garantice presupuestos estables. - Bien público global y derechos culturales
- La cultura se reafirma como bien público global, lo que implica sostener servicios públicos culturales y proteger los bienes comunes. Garantizar los derechos culturales -la libertad artística y la protección de minorías- resulta clave para defender los derechos democráticos.
- Acción climática y justicia climática
- La región propone superar la separación entre cultura y naturaleza. Los saberes de los pueblos originarios son fundamentales para enfrentar la crisis climática y proteger la biodiversidad.
- Cultura de paz
- Frente a la violencia y los discursos de odio, la cultura de paz debe basarse en la justicia social. Los programas culturales fortalecen el tejido comunitario, la memoria y la convivencia intercultural.
- IA y soberanía digital
- La diversidad cultural también se juega en el ámbito digital. Se necesitan marcos legales que regulen plataformas y protejan derechos de autor, además de una alfabetización algorítmica que garantice un uso ético de la tecnología.
En estos y otros asuntos que forman parte del Plan de Acción Cuatrienal de la Cooperación Iberoamericana (PACCI) 2026-2030 y que presumiblemente se aprobaran en la Treinta Cumbre Iberoamericana, seguiremos trabajando.




