«Benigno» o el inventario de una vida

Si estuviéramos hablando de porcentajes comprobaríamos que es muy alto el que corresponde a películas cuyo personaje central es una persona mayor que -dejando a un lado las estimaciones tradicionales y recordando que la esperanza de vida, como la estatura, son variables y han aumentado de manera considerable a todo lo largo del siglo veinte- no podríamos precisar si es anciana, se encuentra en la tercera edad o la ha rebasado y ahora inicia otro período de vida, que aún no hemos tenido tiempo de definir.

Benigno, largometraje del cineasta canario David Baute (Mariposas negras, premios Goya, Gaudí y Platino a la Mejor Película de Animación de 2025 ), rodado íntegramente en Garachico, el pueblo de su director y en Super8, participa en la sección Alquimias de la Seminci (Festival Internacional de Cine de Valladolid que se inaugura este viernes, 23 de octubre), donde se presentan historia locales con espíritu universal, historias arraigadas en latitudes diversas que fotografían un momento y un lugar determinados, al tiempo que componen un elocuente fresco de la condición humana.

Benigno, que cuenta la «historia de un hombre mayor» que ha decidido acabar su vida en soledad, en la casa donde nació, fronteriza de las montañas y el mar, tuvo su estreno mundial en el Shanhai International Film Festival.

David Baute, quien estudió en Madrid y en la Escuela Internacional de Cine de La Habana, es autor de Ella(s), Milagros y Ëxodo Climático, película que obtuvo la Espiga Verde en la Seminci de 2020.

Su anterior trabajo, el largometraje de animación Mariposas negras, ha recorrido el mapa de los festivales que inició en el de Annecy y ha cosechado el Premio Platino a la Mejor Película de Animación Iberoamericana, el Goya a la mejor animación española, y distintos galardones en los premios Forqué, Gaudí y Quirino.

El año pasado, la Asociación de Directores y Directoras del cine español le consideró el mejor director de animación.

Además, dirige el Festival Internacional de Cine DOCanarias y el Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias, y ha sido jurado y analista de proyectos en los festivales de Valladolid, Guadalajara (México) y Cali, así como en las competiciones de documentales que se celebran en Buenos Aires, México, Colombia (Proimágenes) Atlántidoc (Uruguay) y Filma Afro, también Colombia; y ha producido las películas Sugar Island de la cineasta dominicana Johanné Gómez Terrero –premiada en los festivales de Málaga, Santo Domingo, Cartagena de Indias, Beijing, Puerto Rico, Filadelfia y Ginebra; y reconocida como Mejor film Latinoamericano de 2025 por la Sociedad Nacional de Críticos de Cine de Estados Unidos; Lejos Cerca ópera prima de la directora canaria María Abenia, y unos cuantos cortometrajes.

Hay personas que pasan toda la vida en la misma casa en que nacieron. Benigno, con ochenta y ocho años, aún duerme, come y sueña en el lugar donde nació, el hogar que se enraíza a la tierra para elevarse al cielo, junto a su tortuga Totó, entre el limbo de los recuerdos, el ritual de lo cotidiano y la espera del final.

También comparte geografía con un gato que se despereza y una mariposa de color caramelo con pintas rosa. Junto a la casa el huerto, al que Benigno acude diariamente para acompañar a las gallinas y trajinar la tierra con las semillas heredadas de sus antepasados, unas semillas que cataloga y conserva ceremoniosamente.

Benigno disfruta y sufre en soledad, pero está perdiendo vista y se apresura para inventariar todos sus bienes y registrar los recuerdos familiares. En un diálogo consigo mismo medita su testamento, le angustia el previsible final de su casa. Frente a este escenario, Benigno se da a la música como a un talismán que le transporta a un estado de conciencia y preparación ante lo que será el mayor de sus silencios.

Benigno[1] es cine-verdad, una obra delicada, inteligente y honesta que se inclina ante la madre naturaleza, incluyendo todos sus vegetales, del más ínfimo al mayor de los animales y el hombre como sujeto antropológico: el hombre que nace, crece, ignoramos si se reprodujo, y sabe que el futuro es la muerte.

La del realizador José Luis Guerín (Historias del buen valle) es la autorizada opinión de un colega y crítico sobre Benigno: «Pocas veces la belleza emerge tan profundamente arraigada en un enfoque de producción como la película Benigno, fruto de una ética artesanal y eco-responsable. La belleza formal y el estilo de producción conforman un todo unificado, transmitiendo una alegría singular (similar a la que experimenté en los años 80 con los Retratos de Alain Cavalier)».

  1. Benigno se puede ver en los cines de Madrid a partir de este viernes 23 de octubre 2026.
Mercedes Arancibia
Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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