El transporte en Cuba muestra una recuperación limitada durante octubre de 2026, con el regreso de autobuses a algunas rutas y una mayor presencia de vehículos eléctricos privados. Un reportaje de Inter Press Service (IPS) en La Habana describe el alivio para los pasajeros, aunque persisten esperas e importantes dificultades para pagar alternativas privadas.
La información, firmada por Dariel Pradas y publicada el 22 de octubre, recoge testimonios del día anterior en el municipio habanero de Plaza. Los usuarios entrevistados valoran la reanudación del servicio público, pero describen horarios inciertos y desplazamientos que todavía exigen paciencia.
Según el reportaje, las empresas estatales han concentrado parte del servicio en las horas de entrada y salida del trabajo. IPS describe rutas de La Habana con tres recorridos diarios: dos por la mañana y uno por la tarde.
«Puede que demore mucho la guagua, pero esperarla es mejor para mi economía», dice Rosa Domínguez, enfermera entrevistada por IPS. Su testimonio explica la importancia de recuperar una opción subvencionada. La agencia señala que las alternativas eléctricas privadas han mantenido parte de la movilidad, pero sus tarifas siguen fuera del alcance cotidiano de algunos trabajadores.
El transporte en Cuba combina autobuses y vehículos eléctricos
La crisis de combustible provocó recortes de los servicios urbanos e interprovinciales a lo largo del año, según IPS. La cobertura previa de Aquí Madrid sobre el racionamiento de combustible en Cuba documentó en febrero dificultades para llegar a los centros de trabajo y una menor circulación de autobuses.
En ese contexto, motocicletas y triciclos eléctricos importados han ganado presencia en los desplazamientos. El conductor Yordanys Pérez explicó a IPS que la mayor competencia le obliga a trabajar más para obtener ingresos similares a los de meses anteriores.
El marco para comprar vehículos también ha cambiado. La Gaceta Oficial de la República de Cuba publicó el 4 de agosto la Resolución 47/2026 sobre vehículos. IPS vincula esa reforma con la ampliación de las posibilidades de adquisición y con incentivos para vehículos eléctricos acompañados de sistemas de carga mediante energías renovables.
Las importaciones de combustible crecen desde una base limitada
El Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba publicó el 8 de octubre que las exportaciones estadounidenses de combustibles a la isla sumaron 231,7 millones de dólares entre enero y agosto de 2026. Solo en agosto alcanzaron 74,8 millones de dólares, de acuerdo con su balance.
Esas cifras expresan el valor comercial de los envíos. Por sí solas no indican cuántas rutas pueden sostenerse ni qué proporción del combustible llega al transporte público. La información consultada tampoco permite atribuir a esas compras la recuperación de una línea concreta.
La capacidad de pagar un desplazamiento se suma a otras presiones sobre los hogares, como las descritas en la información sobre el deterioro de la alimentación y los comedores sociales en Cuba.
Los testimonios recogidos ahora por IPS muestran que recuperar autobuses asequibles resulta relevante incluso cuando el servicio sigue siendo escaso e irregular.
- Pie de foto: Pasajeros viajan en un triciclo eléctrico, en La Habana. Los vehículos eléctricos de emprendedores privados, importados desde China, sustituyeron durante el colapso del transporte a los ómnibus y autos clásicos en la movilización diaria de los cubanos. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS




