Miraval discute con la CHT y con su Ayuntamiento cuánta agua le toca

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Los vecinos de una urbanización de los setenta en Valdeolmos-Alalpardo, organizados en una comisión del agua, encargaron contraproyectos, consultaron despachos y reclamaron voz en los plenos cuando la Confederación Hidrográfica del Tajo les concedió, en 2020, menos agua de la que gastaban. Lo que consta de esa movilización es de 2019 a 2021, y casi todo llega por la versión del alcalde: falta hablar con ellos.

1. Un jardín que depende de un pozo

Miraval, o La Paloma, es una urbanización de parcelas de más de mil cuatrocientos metros cuadrados, con piscinas y jardines, que bebe del Canal de Isabel II desde 2018 pero riega con agua de dos pozos propios. La concesión de aguas que la CHT otorgó el 12 de noviembre de 2020 al Ayuntamiento, titular de la red, dejó el riego en 43.340 metros cúbicos al año, según el Pleno de abril de 2021. Para los vecinos, dijo entonces el propio alcalde, el agua es «el tema más importante que hay».

2. La Comisión del Agua

La Entidad de Conservación de Miraval, que estaba en disolución, tenía un grupo de vecinos —la Comisión del Agua— que gestionaba el asunto. En octubre de 2018 anunciaba, según el acta que el alcalde leyó, reuniones con abogados, técnicos y una asociación de usuarios de agua, y había consultado a un despacho, Gómez-Acebo & Pombo, sobre el derecho privativo de uno de los pozos. En 2019 encargó dos contraproyectos, en febrero y en octubre, a un ingeniero contratado por la propia Entidad. Discrepaba del proyecto municipal en las superficies de riego de las zonas verdes privadas —diez hectáreas según el Ayuntamiento, diecisiete según ellos— y en el llenado de las piscinas, que la CHT había excluido.

También reclamaron voz. Según el concejal del PSOE Carlos de las Heras, quien trasladó su petición al pleno, los vecinos querían poder hablar al terminar las sesiones, por escrito o en persona. El alcalde respondió que en los plenos no interviene el público, que el Ayuntamiento recibe a quien quiera y que convocaría una reunión en el pabellón cubierto. Todo consta en la transcripción del 7 de abril de 2021.

3. Lo que dice el Ayuntamiento

La versión del alcalde es distinta. Afirma que el proyecto de concesión costó «veintitantos mil euros» al Ayuntamiento, que se publicó en el BOCM y que nadie acudió a verlo; que solo treinta y siete vecinos aportaron sus mediciones; que el contraproyecto de la Entidad recogía datos de consumo interno, y que algunos vecinos abrían grupos de mensajería para atribuir al Ayuntamiento pérdidas y averías. Sostiene además que el problema es de hábitos: una parte de los vecinos gastaba mucho más de lo que puede, y algunos consumos individuales, que él calificó de «auténticas locuras», superaban los 3000 metros cúbicos. Por su parte, pide a los vecinos que gasten menos y promete reclamar más agua con mediciones revisadas, hasta cincuenta y cinco mil metros cúbicos, el máximo que el ingeniero de la Entidad creía posible.

4. Lo que ha pasado después

El Ayuntamiento volvió a la carga. El 29 de abril de 2025, el alcalde se reunió con el presidente de la CHT para pedir más volumen de riego en Miraval. Según la nota municipal, la Confederación archivó la solicitud y se puso a disposición del Ayuntamiento para tramitar una petición sin modificar la declaración de impacto ambiental de 2003, que fija un máximo de 70.000 metros cúbicos al año. La red, mientras tanto, sigue con averías y cortes puntuales de agua de pozo, como los de noviembre de 2025 y enero de 2026.

De esa reunión no se deduce que las gestiones vecinales hayan cambiado nada: lo que consta es que el Ayuntamiento sigue pidiendo más agua. No se ha localizado ninguna acción vecinal posterior a 2021, ni comunicado ni recurso, y tampoco consta qué opina hoy la Entidad de Conservación, que el Ayuntamiento iba a sustituir en la gestión de las zonas comunes.

La vía abierta es la de los documentos. La Ley 27/2006 de información ambiental permite pedir a la Confederación la resolución de 2020 y el expediente archivado en 2025, y a la Comunidad el condicionado ambiental de 2003 que fija el máximo de 70.000 metros cúbicos; la Ley de transparencia alcanza al Ayuntamiento: las lecturas de consumo de Miraval desde 2021, las cuentas del servicio de aguas, que debe autofinanciarse, y las actas de la Comisión del Agua que el alcalde citó en el Pleno. Con esos documentos podría compararse el consumo actual con los 43.340 metros cúbicos concedidos, comparación que hoy no puede hacerse.

La investigación pendiente

Hablar con la Comisión del Agua y con la Entidad de Conservación; obtener la resolución de la CHT de 2020 y el expediente archivado en 2025; saber si los vecinos han vuelto a alegar o recurrir desde 2021; conocer la posición de la oposición (PSOE, Más Madrid-Sumando, Vox e IVAM) sobre el agua; y el estado de la disolución de la Entidad.

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