La violencia contra los agricultores palestinos durante la recogida de aceitunas alcanza también a quienes documentan sus condiciones de vida. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha denunciado la agresión al fotógrafo de AFP Jaafar Ishtayeh, ocurrida el 6 de octubre de 2026 cerca de Aqraba, en Cisjordania ocupada, mientras cubría ataques de colonos contra recolectores.
Según la comunicación difundida el 9 de octubre por la Federación Internacional de Periodistas, colonos israelíes armados agredieron al informador en presencia de soldados israelíes. Ishtayeh sufrió contusiones en la cabeza y el torso y fue trasladado a un hospital de Nablus.
El fotógrafo trabajaba junto a John Wessels, también de Agence France-Presse (AFP). De acuerdo con el relato recogido por la FIP, Wessels escuchó los gritos de su compañero y fue amenazado a punta de pistola por los colonos.
La federación señala que alrededor de una docena de soldados se encontraban en la zona y no intervinieron. Esa denuncia forma parte de su petición de una investigación que esclarezca el ataque y determine las responsabilidades.
La violencia durante la recogida de aceitunas
La FIP sitúa la agresión en un contexto de aumento de la violencia y de las restricciones que afectan tanto a las comunidades palestinas como a los periodistas en Cisjordania. Su comunicación denuncia ataques reiterados contra agricultores y profesionales que cubren la cosecha anual, con agresiones físicas, robos y actos de vandalismo.
Los antecedentes documentados por la organización incluyen un ataque contra seis trabajadores de medios de comunicación el 8 de noviembre de 2025 en Beita, al sur de Nablus, cuando cubrían la recogida de aceitunas. Su comunicado sobre aquella agresión también recoge otro ataque sufrido por Jaafar Ishtayeh en octubre de ese año.
La federación se ha sumado al Sindicato de Periodistas Palestinos (PJS) y a sus organizaciones afiliadas francesas para condenar el nuevo ataque. Su secretario general, Anthony Bellanger, reclama que las autoridades israelíes investiguen lo sucedido y lleven a los responsables ante la justicia.
Bellanger sostiene que estas agresiones vulneran la libertad de prensa y los derechos humanos fundamentales. La FIP también ha preguntado a la dirección de AFP si ha emprendido acciones legales para proteger a su personal en Palestina, ante el riesgo de que la impunidad favorezca nuevos ataques.
La comunicación de la FIP no incorpora una respuesta de las autoridades israelíes a sus denuncias ni informa de la apertura de una investigación sobre este episodio.




