
La radiotelevisión pública internacional alemana ha dado marcha atrás en su decisión de suprimir la redacción en lengua griega. El servicio continuará a partir de 2027, aunque con un presupuesto reducido. La Federación Internacional de Periodistas considera la decisión una victoria para el pluralismo informativo en Europa.
Deutsche Welle (DW), el servicio público internacional de Alemania, ha decidido mantener su programación en lengua griega y revocar así el cierre que había anunciado para enero de 2027.
La dirección de DW dio marcha atrás el 18 de septiembre de 2026, según ha informado la Federación Internacional de Periodistas (FIP-IFJ), que atribuye el cambio de decisión a la movilización conjunta de organizaciones de periodistas de Grecia y Alemania. El servicio continuará funcionando desde el 1 de enero de 2027, aunque de forma reducida.
La redacción griega quedará integrada en el nuevo departamento «Connect Europe». Deutsche Welle prevé destinarle alrededor de 400.000 euros anuales, frente a los 700.000 euros presupuestados en 2026. La decisión revoca el cierre anunciado en febrero de este año.
Una campaña internacional contra el cierre
La continuidad del servicio llega después de una campaña impulsada por la Unión de Periodistas de los Diarios de Atenas (JUADN) y el Sindicato Alemán de Periodistas (dju), integrado en ver.di.
Las organizaciones promovieron una campaña pública para defender la importancia de conservar la programación en griego en un contexto de tensiones políticas. En ella participaron responsables gubernamentales y organizaciones internacionales de periodistas.
La presidenta de JUADN y miembro del Comité Ejecutivo de la FIP, Maria Antoniadou, ha calificado la rectificación de Deutsche Welle como un momento «histórico», especialmente porque los trabajadores de la redacción habían recibido ya en mayo notificaciones de rescisión de sus contratos.
La movilización llegó también al Congreso Mundial de la FIP celebrado en París en mayo. Allí, los sindicatos alemán y griego presentaron una resolución para reclamar la conservación de la redacción y dirigieron su petición al Consejo de Radiodifusión de DW, al ministro de Estado de Cultura y Medios, Wolfram Weimer, y al Bundestag. La resolución recibió el respaldo del Congreso.
Renate Gensch, miembro del comité ejecutivo federal del sindicato alemán dju, ha destacado igualmente que la mayoría de los trabajadores conservarán sus empleos pese a que el servicio continuará con dimensiones más reducidas.
Recortes millonarios en Deutsche Welle
La rectificación no elimina, sin embargo, el problema financiero que afronta la radiotelevisión internacional alemana.
Según la información difundida por la FIP, después de que el Gobierno federal redujera en diez millones de euros la financiación de Deutsche Welle para 2026, la dirección aprobó en febrero un plan de ajuste de 21 millones de euros que afecta a la programación y a la plantilla.
El nuevo proceso de reestructuración se produce apenas dos años después de una anterior ronda de recortes, que ya había reducido los costes de la organización en unos veinte millones de euros.
El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, ha celebrado la movilización conjunta de los periodistas alemanes y griegos, aunque ha advertido de que los problemas de Deutsche Welle no han terminado.
La Federación reclama al Gobierno alemán que detenga el programa de recortes y garantice una financiación suficiente para la radiotelevisión pública internacional.
Deutsche Welle ofrece información y contenidos en 32 idiomas a través de televisión, radio e Internet y, según los datos recogidos por la FIP, alcanza a unos 291 millones de personas en todo el mundo.



