128,77 millones de euros es lo que los madrileños apostaron entre enero y marzo de 2026 en las casas de apuestas reguladas por la Comunidad de Madrid, según los datos del periodo recogidos por la prensa especializada el 4 de septiembre. Es la cifra más alta de la serie y la que ha viajado por los titulares. La que casi nadie ha citado es la otra: de esos 128,77 millones, las seis marcas con licencia autonómica se quedaron 18,77.

De 128 millones apostados a 18 en caja: la aritmética del récord

La diferencia no es ningún misterio contable. Las «ventas brutas» miden todo el dinero que cruzó el mostrador o la pantalla; el margen bruto de juego, que el sector llama GGR por sus siglas en inglés, es lo que quedó en manos de los operadores una vez pagados los premios. En el primer trimestre esos premios rondaron los 110 millones. De cada euro apostado en Madrid, unos 85 céntimos volvieron a algún jugador y unos 15 se quedaron en la casa. El trimestre anterior el margen fue de 16,39 millones: el récord es doble, en volumen y en lo retenido.

Ese porcentaje es el precio real de jugar, y no es el mismo en todos los juegos. En las apuestas deportivas depende de las cuotas y del acierto de los clientes, por eso oscila de un trimestre a otro. En los juegos de casino, en cambio, viene fijado por las reglas y no se mueve.

La ruleta es el caso más fácil de leer. Cualquiera puede comprobar la ventaja de la casa en la ruleta online con una tabla de pagos delante: un 2,7 por ciento en la variante europea, un 1,35 por ciento en la francesa cuando se aplica la regla de La Partage y un 5,26 por ciento en la americana de doble cero. Sobre 500 euros jugados, la casa retiene de media 13,51, 6,76 o 26,32 euros según la mesa. Son promedios sobre miles de giros, no una factura por sesión, pero sitúan los 15 céntimos por euro de las apuestas madrileñas donde suelen estar: en la horquilla habitual del juego regulado.

El dato nacional: 539 millones en un trimestre

El récord madrileño llega con viento a favor. El 22 de septiembre la Dirección General de Ordenación del Juego publicó los datos del segundo trimestre de 2026 del juego online de ámbito estatal, el que se juega desde el móvil o el ordenador con operadores de licencia nacional. El margen bruto alcanzó 539,18 millones de euros, un 18,66 por ciento más que en el trimestre anterior y un 31,16 por ciento más que un año antes.

Dos segmentos se reparten casi todo. El casino online sumó 261,25 millones, el 48,45 por ciento del total, con las máquinas de azar creciendo un 22,40 por ciento interanual. Las apuestas generaron 253,59 millones, el 47,03 por ciento. El póquer, con 21,03 millones, y el bingo, con 3,30, son ya residuales.

Detrás hay más gente jugando y más dinero entrando. Los depósitos sumaron 1.059,23 millones, un 22,76 por ciento más que en 2025. La media mensual de cuentas activas fue de 2.038.092, un 20,13 por ciento más, y las cuentas nuevas crecieron un 50,39 por ciento, hasta 253.626 al mes. Los 77 operadores con licencia gastaron 194,46 millones en marketing. La serie completa está en la página de datos trimestrales de la DGOJ.

Quién manda en el juego madrileño

Las dos cifras responden a dos administraciones distintas y no conviene mezclarlas. El juego presencial, los salones, los bingos, el casino de Torrelodones y las apuestas en local, es competencia exclusiva de la Comunidad de Madrid desde la Ley 6/2001. La normativa autonómica aprobada en diciembre de 2022 fijó una distancia mínima de cien metros entre los locales de juego y los accesos a centros educativos no universitarios, y de trescientos metros entre locales. El juego online con licencia estatal, en cambio, lo regula la DGOJ desde Madrid, pero para toda España.

La frontera no siempre es cordial. En el congreso de la patronal de salones ANESAR, el 15 de mayo de 2026, el delegado de ordenación del juego de la Comunidad, Ramón Cubián, defendió que las autonomías no deben ceder atribuciones y reclamó un regulador «neutral», que gestione el riesgo sin trasladar «una valoración moral» sobre la actividad. Comparó el juego con la conducción: límites y obligaciones, sin cuestionar la actividad en sí. Es una discusión sobre quién decide qué riesgo es aceptable, la misma que este periódico planteaba hace unos meses a propósito del Ibex y el casino tecnológico.

La factura fiscal del juego

Para la Comunidad el asunto también es de ingresos. Madrid mantiene en 2026 un tipo del 15 por ciento para las máquinas conectadas y las apuestas presenciales generales, un 10 por ciento para las hípicas y deportivas, y una cuota fija trimestral de 900 euros por máquina de tipo B. El presupuesto autonómico sitúa el objetivo de recaudación de la Tasa Fiscal sobre el Juego en torno a 127 millones de euros, y desde marzo un nuevo Plan de Control Tributario coordina a la inspección de Hacienda con la Subdirección General de Ordenación del Juego.

Lo que el récord no cuenta

Los 128,77 millones son una suma, no un retrato. No dicen cuántas personas apostaron ni cuántas veces volvió el mismo cliente. Los datos estatales dan una pista, dos millones de cuentas activas al mes, pero tampoco separan a quien juega diez euros un domingo de quien juega cada día. Con las cifras públicas, esa distribución no se puede reconstruir, y conviene decirlo antes de hablar del «jugador madrileño medio».

Lo que sí está en la mano del jugador es su propia aritmética. Los operadores con licencia están obligados a ofrecer límites de depósito y de tiempo, y el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego permite autoexcluirse de todos a la vez, con una inscripción indefinida que solo puede cancelarse pasados seis meses. El juego responsable empieza por tratar el dinero apostado como el precio de un rato de ocio, no como una inversión, y el juego está reservado a mayores de 18 años. Quien note que se le va de las manos tiene ayuda gratuita en el 900 200 225 de FEJAR.

Leer un récord exige saber qué mide cada cifra, como recordaba este periódico al explicar cómo se transforma el suelo en Madrid con tres herramientas públicas. Aquí las herramientas son dos: las ventas brutas dicen cuánto se mueve, el margen dice cuánto se queda. El titular eligió la primera.

La DGOJ publicará los datos del tercer trimestre antes de que acabe el año. Cuando lleguen, los dos números que compararán bien son el margen del casino online, 261,25 millones hoy, y la media de cuentas nuevas, 253.626 al mes. Si el primero sube más deprisa que el segundo, el récord siguiente no será de jugadores, sino de gasto por jugador.

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