El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves ante el pleno del Congreso de los Diputados para rendir cuentas sobre la gestión de la crisis migratoria de Ceuta, en una sesión extraordinaria solicitada por el propio presidente del Gobierno. En una intervención de algo más de una hora, ha reconstruido con detalle la cronología de los hechos, para desmontar bulos ha anunciado la publicación de un dossier con todos los informes de inteligencia y policiales manejados por el Ejecutivo, y ha presentado cinco frentes de trabajo para lo que resta de legislatura.

Acción institucional

Sánchez ha explicado que entre el 10 y el 25 de julio se registraron de media 37 entradas a nado diarias por el espigón del Tarajal, cifra que se disparó hasta 194 en la noche del 29 de julio. El día 30, según su relato, agentes españoles desplegados en la frontera optaron por no contener por la fuerza a los grupos que cruzaban, una decisión que el presidente ha calificado de acertada porque priorizó la vida humana. Ese día accedieron de forma irregular a la ciudad unas 70.000 personas; en menos de 24 horas regresaron 50.000, y a las 72 horas, más del noventa por ciento del total.

El presidente ha insistido en que ningún informe de los servicios de inteligencia o policiales anticipó la magnitud de lo ocurrido. Ha citado textualmente dos notas del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), del 28 y el 29 de julio, que hablaban de un «incremento paulatino» de los intentos de acceso y de un «riesgo potencial de entradas irregulares», advirtiendo expresamente de que «no puede asegurarse que esto vaya a producirse».

Sánchez ha planteado como pendiente de explicación por qué esa segunda nota no se trasladó a los mandos superiores de la Policía Nacional ni al Ministerio del Interior, y ha anunciado la publicación íntegra del dossier «para que los medios y la ciudadanía puedan examinarlo por sí mismos».

Sobre el papel de Marruecos, el jefe del Ejecutivo ha distinguido tres momentos: normalidad operativa antes del 30 de julio, permisividad de la Gendarmería durante unas diez horas centrales de esa jornada, y control eficaz de la frontera en las semanas posteriores, con miles de cruces evitados y más de 3300 devoluciones voluntarias desde el 10 de agosto.

Ha afirmado que ningún servicio de inteligencia, propio o aliado, ni la Comisión Europea le han trasladado «evidencias sólidas» de que las autoridades marroquíes planificaran o ejecutaran la entrada masiva, aunque ha admitido que el origen de la falta de control durante esas horas está siendo investigado y que el asunto está judicializado.

Como parte de los cinco frentes anunciados, el Gobierno destinará 180 millones de euros a la modernización del perímetro fronterizo de Ceuta y Melilla, solicitará una presencia permanente de Frontex en el espigón y una misión específica de Europol, y propondrá a Bruselas la integración de ambas ciudades en la unión aduanera y un asiento permanente en el Comité de las Regiones.

El Consejo de Ministros aprobó el martes un primer paquete de 309 millones de euros —equivalente, según Sánchez, al dieciséis por ciento del PIB ceutí— y el Ejecutivo negocia con la Ciudad Autónoma una ampliación de al menos 100 millones adicionales.

Las plazas de acogida temporal han pasado de 500 a 3500 en poco más de un mes, con capacidad para duplicarse; desde el 10 de agosto se han reubicado 3300 personas y retornado 3658, y las ayudas económicas deberán empezar a pagarse, como muy tarde, el 6 de octubre.

En el terreno de la seguridad, el presidente ha recordado que la presencia de Policía Nacional y Guardia Civil en la ciudad ha pasado de 1100 a 1600 efectivos, muy por encima de la ratio media estatal, y que el sistema sanitario ceutí ha incorporado más de cien profesionales adicionales sin suspender ninguna consulta programada para la población local, incluso en la jornada de mayor presión, con 1200 asistencias.

En materia de cooperación internacional, ha anunciado también que el Gobierno solicitará a la Comisión Europea que reconozca a Ceuta y Melilla el estatuto de región ultraperiférica, siguiendo el modelo aplicado a Canarias.

Sobre el suceso registrado esta madrugada en el Poblado de Regulares, donde una mujer ceutí ha sido detenida por la muerte de un migrante tras una discusión doméstica, fuentes policiales consultadas por medios locales han confirmado la detención sin que, por el momento, ninguna institución haya vinculado el hecho a la gestión de la crisis migratoria.

Debate político

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de llevar un mes «sin pisar» Ceuta y de actuar con «deslealtad» hacia los intereses de España, exigiéndole que rinda cuentas «ante la Justicia y ante las urnas». El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha calificado de «penosas» las explicaciones del jefe del Ejecutivo y ha sostenido que el Gobierno evita señalar a Marruecos por no «molestar» a Rabat. Desde Sumar, el diputado Enrique Santiago ha tachado de «poco creíble» la exculpación de Marruecos y ha reclamado traslados inmediatos de migrantes a la península, mientras el líder de Vox, Santiago Abascal, ha mantenido su acusación de que el Ejecutivo actúa como «embajador» de intereses marroquíes.

Sánchez, por su parte, ha respondido a Feijóo acusándole de actuar con un cálculo «partidista» destinado a frenar la fuga de votantes hacia Vox, y le ha reprochado limitarse a la crítica sin plantear alternativas de gestión.

El miércoles, coincidiendo con el Día de Ceuta, se celebraron concentraciones de apoyo a la ciudad convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias en algo más de 260 de los 8132 municipios españoles —en torno al tres por ciento del total—, además de un acto específico frente al Congreso, convocado por ciudadanos ceutíes residentes en Madrid, que fue boicoteado por elementos de la ultraderecha madrileña.

Prensa oficialista marroquí

El medio marroquí TelQuel ha recogido este jueves la comparecencia bajo el titular de que Sánchez «exculpa de nuevo» a Marruecos pese a la filtración de un informe policial sobre la «permisividad» de las fuerzas marroquíes, subrayando al mismo tiempo que el presidente ha reafirmado con firmeza la soberanía española sobre la ciudad.

Otro medio marroquí ha reproducido las críticas de Sánchez a las declaraciones de dos ministros marroquíes sobre Ceuta y Melilla, calificadas por el presidente de «inaceptables», así como su rechazo a vincular esas declaraciones con una responsabilidad institucional de Rabat en los hechos del 30 y el 31 de julio.

Síntesis

La comparecencia de este jueves confirma que la gestión institucional de la crisis ha entrado en una fase de rendición de cuentas parlamentaria, con un Gobierno que combina la publicación de documentación reservada con el anuncio de nuevas inversiones y un giro europeo de fondo para Ceuta y Melilla, mientras las dudas sobre el papel de Marruecos durante las horas centrales del 30 de julio siguen sin resolverse.

El propio presidente ha reconocido que la respuesta dada hasta ahora «no es suficiente» y ha comprometido, sin plazo cerrado, que los recursos del Estado seguirán ampliándose hasta que la ciudad recupere la normalidad.

  • PIE DE FOTO: Pedro Sánchez en el Congreso, 3 de septiembre 2026

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