Ecologistas en Acción denuncia un vertido ilegal persistente junto al río Guadarrama

Vecinos de Arroyomolinos y Ecologistas en Acción han denunciado la persistencia de un importante vertido ilegal de residuos en el paraje de la Ribera de San Pedro, un enclave situado junto al río Guadarrama e integrado en el Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama, espacio natural protegido por la Comunidad de Madrid.

La organización ecologista ha trasladado los hechos al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y a la Confederación Hidrográfica del Tajo para que investiguen el origen de los residuos y adopten las medidas correspondientes.

Según la denuncia, toneladas de residuos de diversa naturaleza se acumulan en este punto del municipio madrileño, llegando incluso a invadir el cauce del río Guadarrama. La situación preocupa tanto por el impacto ambiental sobre un espacio protegido como por los riesgos asociados a los incendios provocados que, según relatan residentes de urbanizaciones cercanas, se producen de forma recurrente para reducir el volumen de los materiales depositados ilegalmente.

La nueva denuncia vuelve a poner el foco sobre un problema que se arrastra desde hace años y que afecta a numerosos municipios del sur de la región.

Un problema conocido desde hace años

Ecologistas en Acción recuerda que este punto de vertidos ilegales se ha convertido en un problema crónico. En 2021, el Ayuntamiento de Arroyomolinos llevó a cabo labores de limpieza en la misma zona, una actuación que permitió retirar alrededor de cincuenta toneladas de residuos. Sin embargo, la organización sostiene que aquella intervención no logró impedir que continuaran los depósitos ilegales de materiales, especialmente restos procedentes de pequeñas obras de construcción.

La acumulación continuada de escombros y otros residuos genera una degradación progresiva del entorno natural y obliga a las administraciones públicas a destinar importantes recursos económicos a tareas periódicas de retirada y restauración ambiental.

Incendios y afección a la calidad del aire

Uno de los aspectos que más inquieta a los vecinos de la zona es la aparición de incendios en los montones de residuos acumulados. Según recoge la denuncia ecologista, residentes de las urbanizaciones próximas aseguran que estos fuegos son provocados con el objetivo de reducir el volumen de los vertidos y facilitar la entrada de nuevos residuos.

Además del riesgo evidente de propagación del fuego, la quema de materiales genera emisiones contaminantes que afectan directamente a la calidad del aire de los barrios cercanos. La presencia de residuos de origen diverso incrementa también la incertidumbre sobre la composición de los humos liberados durante estos incendios.

La situación adquiere especial relevancia al desarrollarse dentro del entorno de un espacio natural protegido y en las inmediaciones de un cauce fluvial, dos circunstancias que amplifican los posibles impactos ambientales.

Denuncia ante la Guardia Civil y la Confederación Hidrográfica del Tajo

Ante la persistencia de los vertidos, Ecologistas en Acción ha comunicado los hechos al Seprona de la Guardia Civil para que investigue la procedencia de los residuos y determine posibles responsabilidades administrativas o penales. Paralelamente, la organización ha remitido un escrito a la Confederación Hidrográfica del Tajo, al considerar que parte de los materiales se encuentran dentro del Dominio Público Hidráulico, ámbito sobre el que este organismo ejerce competencias.

La organización ecologista considera, no obstante, que las actuaciones de limpieza y retirada de residuos resultan insuficientes si no van acompañadas de medidas preventivas que impidan la reproducción constante del problema.

Los vertidos ilegales, un problema recurrente en el sur de Madrid

Ecologistas en Acción enmarca el caso de Arroyomolinos dentro de una problemática más amplia que afecta a numerosos municipios del sur madrileño. La entidad trabaja actualmente en la actualización de un mapa regional de vertidos ilegales cuya publicación está prevista después del verano. El objetivo es identificar los puntos más conflictivos y promover medidas que permitan a las administraciones reducir una práctica que provoca daños ambientales recurrentes y elevados costes públicos de limpieza.

La proliferación de vertederos ilegales constituye desde hace años una de las principales preocupaciones ambientales en varios municipios de la corona metropolitana madrileña. Organizaciones ecologistas y asociaciones vecinales han reclamado en distintas ocasiones una mayor vigilancia de caminos rurales, espacios forestales y zonas periurbanas donde suelen concentrarse residuos de construcción, enseres y restos industriales.

En el caso de Arroyomolinos, la cercanía del vertido al río Guadarrama y su ubicación dentro de un espacio natural protegido añaden un componente de especial sensibilidad ambiental que previsiblemente obligará a intensificar las actuaciones de inspección y control por parte de las administraciones competentes.

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