Las cirugías así como los implantes han ido evolucionando con el paso de los años. La rehabilitación y los pasos posteriores a seguir tras una operación son cada vez más tempranos y efectivos.
Y es que el mundo de la medicina avanza a pasos agigantados y las técnicas antiguas han ido dando paso a nuevas técnicas que suponen un avance tanto en la ciencia como en el campo de la salud.
Si hay una operación de implantación de prótesis que se hace por cientos, a diario, es la del implante de rodilla.
Las prótesis de rodilla suelen dar muy buenos resultados y suelen ser operaciones de las que todo depende de lo que se haga en las primeras 24-48h desde el implante de la misma.
Pero ¿cuál sería el proceso adecuado para una buena recuperación? ¿Qué ejercicios deben seguir los pacientes? Te contamos con detalle.
Recuperación tras una operación rodilla
La recuperación de una cirugía de implantación de prótesis de rodilla comienza antes de lo que el paciente suele pensar. Tradicionalmente el reposo era clave pero, de un tiempo a esta parte, nada más lejos de la realidad. Lo ideal, tras la operación, es empezar con la rehabilitación traumatológica precoz.
Comenzar cuanto antes el tratamiento de recuperación es sinónimo de éxito porque esto prevendrá las posteriores complicaciones que conlleva una cirugía de estas características. Tales complicaciones pueden ser trombosis o atrofiamiento de la musculatura que puede quedar atrofiada por un reposo que no es el adecuado.
Por tanto, una buena serie de ejercicios, tras las operación, podrán hacer que la rehabilitación de la prótesis de rodilla sea lo más exitosa posible.
1 Recuperar la movilidad y la circulación de la zona
En un proceso de rehabilitación para la recuperación de una operación de rodilla es primordial activar la circulación de la zona. Esto hará que la movilidad de la pierna también se recupere antes de lo esperado. Un ejercicio como el de bombeo de tobillo puede ser la solución. Tumbado boca arriba, mover los pies hacia arriba y hacia abajo mejora la circulación y reduce que se puedan formar coágulos de sangre.
Un ejercicio sencillo que se puede hacer tumbado sobre la cama. Consiste en deslizar el talón de la pierna operada hacia los glúteos y doblar la rodilla todo lo que te puedas permitir sin llegar a notar dolor. De este modo evitarás que la articulación quede rígida y se recupere más lentamente.
2 Ejercicios para trabajar la flexión de rodilla
- Tras una cirugía de rodilla lo ideal es conseguir al menos 90º de flexión de rodilla, es importante ganar movilidad progresiva con ejercicios:
Flexión de rodilla en sedestación:
Sentado intentar doblar la rodilla llevando el talón hacia atrás, puedes ayudarte de la otra pierna para guiar el movimiento y ayudar al miembro intervenido. - Deslizamiento de talón:
Un ejercicio sencillo que se puede hacer tumbado sobre la cama. Consiste en deslizar el talón de la pierna operada hacia los glúteos y doblar la rodilla todo lo que te puedas permitir sin llegar a notar dolor. De este modo evitarás que la articulación quede rígida y se recupere más lentamente.
Tras la bajada de la inflamación y por consiguiente del dolor, se suele ganar un poquito más de movilidad.
3 Extensiones de rodilla
En una postura cómoda, sentado sobre la cama, deslizar la pierna y estirarla hasta que quede paralela con el suelo, mantener unos segundos, bajar y repetir el proceso. De esta manera se fortalece la musculatura de la zona y caminar será menos tedioso.
Otro ejercicio interesante es tumbado sobre la cama, poner una toalla enrollada debajo de la rodilla (hueco poplíteo) y realizar varios apretones de la toalla para favorecer que la pierna estire al máximo.
4 Entrenar con andador
Lo mejor para la rehabilitación traumatológica es hacerte con diferentes aparatos según el grado de la lesión. Para una recuperación de prótesis de rodilla, lo ideal es conseguir un andador que sea tu apoyo para poder mantener mejor el equilibrio y hacerte con tu nueva articulación.
Siguiendo estos ejercicios, la recuperación de un implante de prótesis de rodilla será de lo más satisfactoria y si a esto le sumas poder contar con los mejores profesionales y fisioterapeutas, mejor que mejor.
Tras la mejora del dolor y la disminución del edema, se puede progresivamente ir probando la marcha con una muleta (en el brazo contrario al miembro inervenido)
5 Hacer carga progresiva sobre el miembro intervenido.
Tras una cirugía de rodilla, por miedo y/o dolor es normal el rechazo a apoyar y cargar peso en la pierna intervenida.
Es muy positivo desde los primeros días tras la operación ir realizando carga progresiva con el apoyo de los MMSS en un andador o superficie.
Un ejercicio recomendado para trabajar dicha carga es la subida/bajada de los pies a un escalón con ambos MMII y los MMSS apoyados
6 Tratamiento cicatricial
Las cicatrices son un foco de restricción de la movilidad, es importante tras la retirada de los puntos el cuidado y la hidratación de las mismas con un aceite de rosa mosqueta.
Masajear la zona con el aceite mejora la elasticidad de la misma para minimizar los tejidos queloides y disminuir sensaciones de tirantez




